Latest Entries »

 

Por: Vinicius Musselman Pimental

Ministerio Fiel

 

Este es tu primer desafio:

ballena-azulLee este texto hasta el final, aunque corte tu alma.

Tu vida tiene sentido?  O sientes que estás perdido en el mar turbulento de esta vida?

Puede que hasta piensas: en verdad a nadie le importa, entonces que de malo hay en jugar a la #ballenaazul (#I_am_whale)

Bien, déjame relatar la historia del primer jugador del reto #i_am_whale.

Este muchacho jugó de la forma más radical posible, fue tragado vivo por, posiblemente, una ballena.

Esta es la historia de Jonás. Él llevaba una vida normal hasta que recibió un mensaje de Dios. Parece asombroso no? No para Jonás. Él no quería hacer aquello para lo que había sido llamado. Entonces, agarra un barco en la dirección opuesta buscando alejarse de Dios lo más que pudiera.

Sólo que eso era imposible! Dios está en todo lugar. Lo que Jonás talvez no esperaba era que Dios iba a frustrar sus planes por completo. En medio del viaje, comenzó una gran tempestad y el barco estaba a punto de darse vuelta. Jonás sabía que la culpa era suya y se lo confesó a sus compañeros de viaje. Y como ellos no querían morir, acabaron tirando a Jonás al mar (tú debes saber cómo se siente eso, ser rechazado por otros). Después de eso Dios manda un gran pez para que se trague a Jonás

Él pasa tres días y tres noches ahí. Pero la historia continúa:

´´Adentro del pez, Jonás oró al Señor, a su Dios. Él dijo: En mi angustia clame al Señor y El me respondió. Desde el seno del Seol pedí auxilio, tu escuchaste mi vos. […] Pero tú sacaste de la fosa mi vida, oh Señor, Dios mío. Cuando en mí desfallecía mi alma, del Señor me acordé, y mi oración llego hasta tí… La salvación es del Señor .´´ (Jonás 2)

Entonces Jonás oró a Dios y descubrió que la salvación en aquella situación de muerte venía de Dios.

Talvez tu situación no sea tan diferente.

Dios te dió vida para que pudieses vivir en una intimidad asombrosa con él. Compartiendo cada alegría y todo tu amor con él. Pero tú, como Jonás, te has apartado de Dios. Y cuando salimos de la luz, nos adentramos en las tinieblas. Si te apartas de Dios quien es la fuente de vida, que más queda sino la muerte? No es así como te sientes? Muerto por dentro, perdido en las tinieblas?

Pero te hago una advertencia. La muerte no va a aliviar tu dolor. El suicidio es una ilusión. La peor cosa que alguien que se está alejando de Dios puede hacer es matarse. Seguro piensa que el suicidio va a aliviar su dolor, pero no es verdad. No alivia absolutamente nada! La cosa sólo empeora, porque esa persona va a enfrentarse a una eternidad entera de sufrimiento. Es exactamente eso lo que la rebeldía contra el Dios de la Vida trae. Dios es bueno y justo y él condena aquello que es malo e injusto.

Entonces, cual es la respuesta? Bien, aquí te va la buena noticia: Jonás, en la oscuridad, descubrió que la salvación viene de Dios. Y es eso lo que tú necesitas descubrir. Te voy a contar un poco lo que Dios hizo para traer salvación para tu vida.

Otra persona en la Biblia menciona a Jonás, diciendo que él mismo pasaría tres días en el corazón de la tierra (Mt. 12:40): Jesucristo. Dios bien podría habernos entregado a todos a la muerte, pero, por su gran amor, preparó a alguien que encaró el sepulcro de la muerte que te pertenecía a tí. El entregó a su propio Hijo!

Eso si es amor! Ellos habitaban en una relación perfecta, desbordante de amor, diferente a muchas de nuestras familias. Sin embargo, Dios envió a su Hijo para que viviera entre nosotros, caminando una vida perfecta y para entregar su propia vida en la cruz. Allá, en aquella muerte sangrienta, Jesús tomó el castigo de todo aquel que se arrepiente de su rebelión y confía en él para salvación.

La historia no acaba con la muerte. Asi como Jonás, después de tres días, Dios resucitó a su Hijo y lo sacó del sepulcro de muerte. Esa es una verdadera victoria sobre el sufrimiento y la muerte! Y Jesús te ofrece eso a ti!

Entonces, aquí te va el segundo desafio:

Abandona tu rebelión contra Dios, pon tus ojos en Jesús en aquella cruz dando su vida por tí y cree que la vida, muerte y resurrección de Él son suficientes para salvarte. Entrega tu corazón a Dios, la Fuente de Vida y vas a sentirlo latiendo dentro de ti nuevamente! Entiende algo, no necesitas hacer nada para merecer esa vida , Jesús te la ofrece, si confias en Él.

Si necesitas ayuda, entra en contacto con nosotros o busca una iglesia cerca de tu localidad, un lugar donde haya otras personas que han encontrado esa vida que Jesús ofrece.

Aunque tengamos sufrimientos en esta vida, Jesús nos libra de la muerte eterna y nos promete que un día Dios enjugara de nuestros ojos toda lagrima. No habrá más muerte, ni tristeza, ni llanto, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado. (Apoc. 21:4)

 

Fuente:

Pimentel, V. M. (19 de Abril de 2017). O primeiro jogador do #i_am_whale – e como ele saiu com vida. Obtenido de Voltemos Ao Evangelho: http://voltemosaoevangelho.com/blog/2017/04/o-primeiro-jogador-i_am_whale-e-como-ele-saiu-com-vida/

 

Traducido por: Pamela Muñoz

 

Pr. Manuel Sheran

passportTodos tenemos familiares que se han ido a vivir a otro país. Y cuando su deseo es permanecer en dicho país durante toda su vida, es necesario que legalmente se hagan ciudadanos. La motivación de muchos para hacerse ciudadanos es la serie de derechos y beneficios que adquieren. Pero juntamente con los beneficios vienen las obligaciones. Parte de esas obligaciones son: 1. Hablar el idioma, 2. Pagar impuestos, 3. Respetar las leyes, 4. Servir al país, 5. Defender al país, entre otros. Muchos hemos visto que nuestros familiares han cambiado hasta su manera de ser y conducirse hacia otros solo por tener una ciudadanía extranjera. Prueba de ello es que muchos vienen de visita a su país de origen y ahora critican lo que antes ellos hacían porque no lo hacen más (como hacer doble fila o pasarse un semáforo en rojo, etc.)

Nos es tan fácil cambiar nuestro comportamiento cuando se trata de las leyes humanas que son temporales. Pero nos resulta sumamente difícil cambiar y rendirnos a las obligaciones que demanda de nosotros nuestra ciudadanía celestial que es eterna.

Filipenses 3:20 dice: Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.

Al igual que una ciudadanía terrenal, nuestra ciudadanía celestial demanda de nosotros:

1.Que hablemos el lenguaje del cielo, es decir, palabras que edifiquen (Ef. 4:29), 2. Que paguemos nuestros tributos a Dios, esto no es el diezmo, sino que rindamos nuestro cuerpo como un sacrificio vivo (Romanos 12), 3. Que respetos las leyes y mandamientos de nuestro Dios (Juan 14:15-31). 4. Que sirvamos a nuestro prójimo con amor y generosidad (2 Cor. 8) 5. Que estemos preparados para presentar defensa del evangelio ante todos aquellos que demanden razón de la esperanza que hay en nosotros (1 Pe. 3:15)

Si somos hijos de Dios, nacidos de nuevo, y hemos depositado nuestra confianza en la obra de Cristo para salvación, entonces nuestra ciudadanía está en los cielos. Por lo tanto, comportémonos como tales en nuestra manera de hablar y conducirnos hacia Dios y nuestro prójimo.

El ciudadano que desea saber los derechos y obligaciones de el para con su patria y sus conciudadanos consulta frecuentemente la Constitución de La Republica. Y los abogados dicen que si se comete un delito por no conocer las leyes, es igualmente culpable porque nadie puede alegar ignorancia de la ley.

El ciudadano celestial que desea conocer los derechos y obligaciones de el para con su patria y sus conciudadanos debe consultar frecuentemente La Biblia, que es La Palabra de Dios, la revelación especial para nosotros por la cual él se da a conocer. Y al igual que las leyes terrenales cuando pecamos, no podemos alegar ignorancia de la ley. Pues esta existe para conducirnos a la vida eterna y ayudarnos a deleitarnos en Dios por toda la eternidad.

Por lo tanto, vivamos como ciudadanos dignos, de la ciudadanía celestial.

La Biblia nos muestra cómo vive un ciudadano digno de su ciudadanía celestial y esto mismo ruego yo para ustedes:

1 Pedro 2:11-17:

11 Amados, yo os ruego como á extranjeros y peregrinos, os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,

12 Teniendo vuestra conversación honesta entre los Gentiles; para que, en lo que ellos murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen á Dios en el día de la visitación, estimándoos por las buenas obras.

13 Sed pues sujetos á toda ordenación humana por respeto á Dios: ya sea al rey, como á superior,

14 Ya á los gobernadores, como de él enviados para venganza de los malhechores, y para loor de los que hacen bien.

15 Porque esta es la voluntad de Dios; que haciendo bien, hagáis callara la ignorancia de los hombres vanos:

16 Como libres, y no como teniendo la libertad por cobertura de malicia, sino como siervos de Dios.

17 Honrad á todos. Amad la fraternidad. Temed á Dios. Honrad al rey.

Pr. Manuel Sheran

JESUS-WALKINGMuchos hoy día ponen en tela de juicio el hecho de que Jesús haya existido verdaderamente en esta tierra. Para los más férreos opositores, Jesús es solamente una idea, un personaje mítico o un invento producto del folclore, la ignorancia y la superstición de aquella época.

Sin embargo, existen varias evidencias que prueban que Jesús vivió, camino por esta tierra, fue sentenciado a muerte, murió crucificado y resucito después de tres días

A continuación, te presento 3 evidencia que comprueban estos hechos:

  1. La evidencia histórica.

Existen registros en los anales de la historia que narran los acontecimientos más relevantes de la vida de Jesús por la pluma de los más famosos e influyentes historiadores de la época. No solamente judíos como Flavio Josefo sino también Romanos como Tácito quien narra en sus registros la ejecución de Jesús en tiempos de Poncio Pilato.  No solo es el hecho de que los historiadores los mencionan en sus registros, sino también el conocimiento del personaje en todos los países del antiguo mundo y la prolongación de este conocimiento varias décadas después de su existencia.

  1. Los escritos cristianos.

Otro elemento contundente que prueba la existencia de Cristo lo encontramos en los escritos cristianos del primer siglo. Estos exponen de manera amplia y suficiente, la vida, la pasión y muerte de Cristo en su paso por la tierra. Como por ejemplo las epístolas del apóstol Pablo, que según los académicos fue escrito 25 años después de la muerte de Jesús. Por otra parte, quienes registran una detallada biografía de la vida del mesías son los evangelios, que surgen 40 años después de su muerte.  Esto ocurrió durante la vida de numerosos testigos oculares cuyo testimonio concuerda cultural y geográficamente con la palestina del primer siglo.

El evangelio de Lucas presenta quizás la más detallada descripción del proceso científico utilizado para registrar la vida y los hechos del ministerio de Jesús en la tierra.

Lucas 1:1-3

Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, (2)  tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra,  (3)  me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo,

 

El evangelista se da a la tarea de registrar el testimonio de:

  1. Testigos oculares.
  2. Personas que anduvieron con Jesús en el ministerio y fueron testigos de primera mano de sus obras.
  3. El testimonio de fuentes externas de aquellos que trataron de poner en orden la historia de las cosas que sucedieron entre los apóstoles.

 

También Pablo registra una narración importante acerca de la resurrección en su primera carta a los Corintios 15: 3-8

1Co 15:3-8 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; (4) y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;  (5)  y que apareció a Cefas, y después a los doce.  (6)  Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.  (7)  Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles;  (8)  y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.

 

Pablo menciona que aparte de el mismo y a los doce apóstoles se le apareció a 500 personas a la vez. Estos son 513 testimonios acerca de la vida de Cristo.

No existe una razón para pensar que motivaría a estas personas a inventar una figura judaica salvadora en un tiempo cuando hacerlo era motivo de opresión para los judíos. La única razón por la que muchos incluso estaban dispuestos a morir por este testimonio es el hecho de que la historia era cierta.

  1. Los escritos no cristianos.

No existe ningún debate en el tiempo antiguo que ponga en tela de juicio la existencia histórica de Jesús. Los escritos de los rabinos hablan que Jesús era el hijo ilegitimo de María y que además era un hechicero. Entre los paganos, el satírico Sirio de expresión griega, Luciano de Samosata y el filósofo griego Celso desestimaron a Cristo catalogándolo de sin vergüenza. Pero en sí, no existe nadie en el mundo antiguo que haya cuestionado la existencia de Jesús.

Esta abundante cantidad de evidencia histórica nos deja muy poca duda razonable de que Jesús vivió, murió y resucito en concordancia con las escrituras.

 

 

 

 

Pr. Manuel Sheran 

potters-hand

Toda la biblia está llena de constantes invitaciones de parte de Dios para vivir una vida en santidad y apartados para El como una clara diferenciación entre el estilo de vida del mundo y el estilo de vida cristiano (que está determinado única y exclusivamente por las sagradas escrituras.)

La santificación es el proceso por el cual nos alejamos del pecado y nos vamos pareciendo más a Cristo tanto en lo externo como en lo interno. Y este proceso es lo que determina nuestro crecimiento en el caminar cristiano. Sin embargo, es justo preguntarse porque Dios insiste tanto en nuestra santificación.

A continuación, te presento al menos seis razones, bíblicas por las cuales la santificación es importante.

  1. Porque crecer es parte normal y esperada en la vida espiritual del creyente.

Se espera de nosotros que alcancemos cierto grado de madurez espiritual.  Que no está determinado por tus años de ministerio, por el seminario al que fuiste, por el título que ostentas, por tu servicio en el ministerio, por la cantidad de discípulos que tienes, por tu abolengo espiritual. Sino por como vences el pecado en tu vida.

Efesios 4: 12-14 nos habla de cual es el crecimiento al que debemos aspirar y porque es necesario:-“a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”

  1. Porque el concepto de santificación progresiva no siempre es enfatizado como debiera ser.

Servimos a un Santo Dios, por lo cual debemos practicar reverentemente la santidad. Como una manera de diferenciarnos del mundo. La mayoría de nosotros no ve con los ojos de la santidad el privilegio que tiene en servir. Todas las vasijas del templo de Dios eran consagradas y consideradas como santas, así también nosotros debemos de consagrarnos, nos recuerda 2 Ti 2: 19 Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. 20 Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. 21 Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.

 

  1. Porque el concepto de santificación progresiva no siempre se entiende apropiadamente.

El concepto de la santificación por lo general no se entiende apropiadamente cuando se enfoca en nuestras obras. Una santificación enfocada en nuestras obras puede llegar a convertirse en falsa santificación. Porque al igual que los fariseos nos enfocamos egoístamente en lo que nosotros hacemos y nos auto justificamos.

Nuestra santificación debe enfocarse siempre en la obra de Cristo y no las obras nuestras.

Isaías 29:13 Dijo entonces el Señor: Por cuanto este pueblo se {me} acerca con sus palabras y me honra con sus labios, pero aleja de mí su corazón, y su veneración hacia mí es {sólo} una tradición aprendida {de memoria}

Si hay algo por lo que debemos orar con vehemencia es que Dios nos libre de la falsedad en cualquiera de sus manifestaciones.

 

  1. Porque las consecuencias para los que no crecen son severas.

Romanos 8:13 Nos lo muestra muy claro: -“porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.” ¿Sera que Pablo se refiere a la muerte espiritual con este enunciado? ¿Significa que podemos perder nuestra salvación? En ninguna manera, porque en el verso 30 nos afirma que no es así:

“Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.”

Lo que Pablo nos da a entender es que la salvación es una obra de Dios y que de principio a fin es parte de una cadena inquebrantable. Si él te justifico, él te llevara hasta la glorificación, es decir la vida eterna cuando el venga en su gloria y nos haga coparticipes de ella.

Entonces, ¿Porque Pablo nos insta a que hagamos morir las obras de la carne o de lo contrario moriremos? Pues precisamente para que por el Espíritu hagamos morir las obras de la carne.

En otras palabras, hacer morir las obras de la carne es el resultado de estar justificado. Si tú tienes como práctica diaria hacer morir el pecado en tu vida, entonces significa que tú eres un cristiano justificado. No porque hacer morir el pecado te justifique delante de Dios, sino porque hacer morir el pecado es una manifestación que has sido justificado.

Por otro lado, si te sientes cómodo viviendo con tus pecados y nos los traes a muerte día con día, entonces no existe en este mundo una evidencia sólida que te lleve a pensar que eres un cristiano justificado.

Entonces, esto quiere decir muy probablemente tu profesión de fe fue falsa. Tu membresía en la iglesia es un engaño y tu bautismo fue un fraude. Por consiguiente, no eres cristiano como pensabas y necesitas venir al arrepentimiento y confesar tus pecados para confiar tu salvación eterna a la obra perfecta de Cristo Jesús.

  1. Porque el crecimiento espiritual Glorifica a Dios

2 Cor 4: 6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros.

Somos vasijas de barro, llenos de grietas e imperfecciones. Pero Dios ha depositado su buen tesoro en nuestros corazones, su presencia. Así que cada vez que trabajamos en nuestra santificación, nos acercamos más a la manifestación de su gloria.  Cumpliendo así con el propósito superior de nuestra vida según la confesión de Westminster de 1644: “El fin superior del hombre es manifestar la gloria de Dios y disfrutarlo por toda la eternidad”

  1. Porque el crecimiento espiritual aumenta nuestra efectividad para ministrar a otros.

Las costumbres y las actitudes son contagiosas, y casi siempre solo las malas son altamente contagiosas. Si nosotros tenemos un estilo de vida que nos lleva a vivir impíamente durante la semana y llegar el domingo a ponernos en paz con Dios para olvidarnos el resto de la semana, cuando menos acordemos vamos a tener una congregación de impíos. 2 Corintios 3:2-4 dice que somos cartas leídas. Esto quiere decir que testificamos con nuestras vidas. Somos testimonios vivientes de la obra de Cristo. Y según como nosotros actuemos así va a ser el testimonio que damos de Él. Si actuamos conforma a las obras de la carne (Gálatas 5:19), nuestro testimonio será malo. Pero si actuamos de acuerdo al fruto del Espíritu en nosotros (Gálatas 5:22) nuestro testimonio será bueno. De tal forma que cuando perseveramos en nuestra santificación aumenta el impacto del testimonio de Cristo en nuestra comunidad, porque se evidencia más su obra que la nuestra.

Por todas estas razones es imperativo que, como creyentes verdaderos justificados por la fe únicamente aparte de las obras de la ley, nos ocupemos de hacer morir por medio del Espíritu las obras de la carne.

En palabras del célebre teólogo puritano del siglo XVI John Owen:- “Haz morir el pecado, o el pecado te matara a ti”

Por: Kathryn Butler, M.D.

large_christian-your-pain-is-never-punishment-feuvlvmhCada día, la enfermedad erosionaba su belleza juvenil.

Cada minuto su madre permanecía parada al lado de su cama.

Mi paciente era una niña adolescente, que cuando la ictericia torno su piel color mostaza, su madre masajeo su piel con una loción de jazmín. Cuando sus ojos perdidos e inundados de sangre, vacilaban por el cuarto con delirio, su madre tapizaba las paredes de fotografías y apilaba sus juguetes favoritos alrededor de ella.

El ventilador rechinaba y suspiraba, y canciones amorosas llenaban la habitación. En un lenguaje que se acercaba a la poesía, su madre refrescaba recuerdos remotos, momentos vivos con playas y risas, atizados con la viveza de aquella niña que ella atesoraba.

El día que mi paciente murió, su madre trepo a la cama del hospital con ella. La envolvió en sus brazos y la acerco a su regazo, cobijándola con la misma calidez que ella conoció siendo niña. Con lágrimas brotando de sus ojos, se aferró a ella, oro e hizo una promesa en su oído. Mientras presenciábamos un corazón completamente destrozado, abandonamos cualquier pretensión de profesionalismo. Todos nosotros – Enfermeras, doctores, practicantes – Lloramos con ella.

¿QUE ESTA HACIENDO DIOS?

Años más tarde, aun me duele recordar la profundidad del amor de esta madre y la crudeza de su dolor. Aun en medio de la ternura otra memoria me persigue.

El día antes que mi paciente muriera, su madre se acomodó como pudo en una silla de hospital y sostuvo la cabeza de su hija en sus manos. Sus ojos miraban el suelo. Ella sabía que el fin estaba cerca. Su valentía estaba desvaneciendo.

Puse mi mano sobre sus hombros, luego de un prolongado silencio, ella hablo: “Le sigo rogando a Dios que me arranque el corazón para evitar que se quiebre” suspiro. Su voz se quebrantó. “Pero ni siquiera sé si aún está escuchando. Mi familia dice que esto le sucedió a ella porque deje de ir a la iglesia. Dicen que Dios esta castigándome”

Levanto sus ojos y compartió conmigo: “Y si todo esto es mi culpa?”

Cuando recuerdo su angustia, aun lucho con mi propio enojo. Enojo hacia cualquiera que destruiría a una mujer que ya esta tan quebrantada de espíritu. Y me arrepiento también de haber hecho tan poco por ella. En ese tiempo mi vida estaba obstruida por el gnosticismo, de manera que, aunque la sostuve y compartí su dolor, no podía ofrecerle palabras de consuelo. Si pudiera regresar a ese momento, oraría porque ella conociera a Dios no como un Dios de crueldad despiadada, sino un Dios de eterna misericordia, soberano y con una gracia que sobrepasa nuestra imaginación.

Al fracturar la entereza de esta frágil mujer, su familia había dañado su ya languidecida relación con Dios y redujeron su sufrimiento a un sistema de castigo-recompensa. Cometieron la misma transgresión que los “consoladores molestos” de Job (Job 16:2), quienes por veinticinco capítulos argumentaban que las devastadoras perdidas que sufrió Job era un castigo por alguna gran maldad que se negaba a aceptar. Ellos razonaban que, al ser Dios soberano y justo, el siempre castiga al malvado y recompensa al bueno. Si sufres calamidades es porque hiciste algo para merecerlo, según ellos.

 

¿ME ESTA CASTIGANDO DIOS?

A simple vista, esta teología de la retribución puede parecer consistente con los principios que proceden de la caída (Gen 3:14-24), Noé y el Diluvio (Gen 6:5-7) y la destrucción de Sodoma y Gomorra (Gen 19:24-25). En tales narrativas, el castigo por la depravación desciende de manera intempestiva y violenta. Salomón enseña “La obra del justo es para vida; Mas el fruto del impío es para pecado.” (Prov. 10:16)

Desafortunadamente, estos argumentos ignoran una miríada de instancias en la biblia en las que Dios utiliza el sufrimiento no como un castigo, sino para obrar una gran bondad. Cuando los hermanos de José lo arrojan en un pozo y lo venden como esclavo, Dios lo levanta al lado de Faraón para salvar a su pueblo. “Quisieron hacerme mal” manifiesta José “Pero Dios lo uso para bien, para traer mucha gente y preservarlos con vida” (Gen 50:30)

Antes de restaurar la vista a un hombre, Cristo explica que su ceguera ocurrió no como un castigo por su pecado, sino para que las obras de Dios fueran manifiestas a través de Él. (Juan 9:1-3). Cristo posterga un viaje a ver a su amigo moribundo, Lázaro, a quien ama, para que levantándolo de la muerte , pueda glorificar a Dios (Juan 11:1-4). Aun en el caso de Job, el capítulo introductorio revela que él es justo en los ojos de Dios, y que la calamidad que le ocurre no viene como castigo, sino como un plan divino para vencer al adversario. (Job 1-2)

EL MISTERIO DEL AMOR DE DIOS

Pasajes como estos nos advierten que nunca debemos suponer saber la intención de Dios para angustiar a alguien. Dios tiene una capacidad infinita de producir bondad en medio de nuestra iniquidad. No teorema que se interponga a su gloria. La cruz revela con pincelazos luminosos la gracia de nuestro Señor y su desbordante amor por nosotros, hechos perfectos en la muerte y resurrección de su amado hijo. En el sacrificio mas magnifico que el mundo jamás ha conocido, Dios nos concedió el sufrimiento para poder salvarnos.

Con la paz de Cristo en nuestros corazones, amemos a nuestro prójimo en su sufrimiento, huyamos de la auto justificación, y corramos hacia la compasión, de la misma manera que nuestro Señor se compadece de nosotros (Salmo 78: 37-39). Que siempre busquemos envolver en nuestros brazos al debilitado, para acercarlos a nuestro regazo como si fueran nuestros propios hijos. Y mientras tiemblan, que nuestras palabras sean un árbol de vida que brota de la más desolada oscuridad (Proverbios 15:4) un manantial de agua en un suelo desollado.

Fuente:

Butler, K. (2 de Febrero de 2017). Christian, Your Pain Is Never Punishment. Obtenido de Desiring God: http://www.desiringgod.org/articles/christian-your-pain-is-never-punishment

 

jonathan_edwardsSi estas pensando en elaborar tus resoluciones de año nuevo, te presentamos las 70 resoluciones del mas celebre teólogo puritano de Norteamérica Jonathan Edwards.

Estoy apercibido de la realidad de que soy incapaz de hacer cualquier cosa sin la ayuda de Dios, humildemente le pido que por su gracia que me permita mantener estas resoluciones, hasta el punto que estén de acuerdo con Su voluntad, por causa de Cristo.

Recuerda leer estas resoluciones una vez a la semana.

  1. Tomo la resolución de que voy a hacer todo aquello que piense que sea más para la gloria a Dios, y mi propio bien, beneficio y placer, durante mi tiempo; sin ninguna consideración del tiempo, ya sea ahora, tras millares de años. Me resuelvo hacer cualquier cosa que sea mi tarea, y deber para el bien y la ventaja de la humanidad en general. Tomo la resolución, de hacer esto sin importar cualquier dificultad que se me presente, ni cuantas ni que tan grandes puedan ser.
  2. Tomo la resolución de estar continuamente dedicado a encontrar algunas nuevas ideas o inventos para promover las resoluciones antes mencionadas.
  3. Resuelvo que si alguna vez caigo o me vuelvo perezoso de tal manera que falle para no mantener estas resoluciones, me arrepentiré de todo lo que pueda recordar, cuando recupere mi sensatez.
  4. Resuelvo, nunca hacer ninguna clase de cosas, ya sea en el alma o cuerpo menos o más, que tienda a aminorar la gloria de Dios.
  5. Resuelvo nunca perder ni un momento de tiempo, sino aprovecharlo en la forma que más redituable que sea posible.
  6. Resuelvo vivir con todas mis fuerzas mientras viva.
  7. Tomo la resolución de nunca hacer nada que me daría miedo hacer si se tratara de la última hora de mi vida.
  8. Resuelvo, actuar en todos los aspectos, tanto en lo que hablo o hago, como si nadie hubiera sido tan vil como yo, y como si hubiera cometido los mismos pecados, o hubiera tenido las mismas defectos o fallas que los demás; y permitiré que el conocimiento de sus errores promueva ninguna otra cosa sino vergüenza para mí y mostrara  sólo una ocasión para confesar mis propios pecados y miseria a Dios. Julio 30
  9. Tomo la resolución de pensar mucho, en todas las ocasiones, acerca de mi muerte, y estar atento a todas las circunstancias que van a ligadas a esa realidad.

10. Me resuelvo cuando sienta dolor, pensar en los dolores del martirio y del infierno.

11. Tomo la resolución Cuando pienso en cualquier teorema de la divinidad que haya que resolver, de inmediato hacer lo que pueda para resolverlo, si las circunstancias no me lo impiden.

12. Tomo la resolución de que si me deleito en algo como una gratificación para mi orgullo, o vanidad, o en cualquier medida, inmediatamente la rechazaré.

13. Me determino que me esforzaré por encontrar objetos adecuados para ser generoso y caritativo.

14. Me determino, a nunca hacer ninguna cosa por venganza.

15. Me determino a jamás permitirme ni la más mínima emoción de ira hacia seres irracionales.

16. Me determino a nunca hablar algo malo de alguien, que podría tender a la deshonra, ni menos o más, a excepción de hablar solo lo realmente bueno.

17. Tomo la resolución que viviré de tal forma que hubiera deseado hacerlo cuando me muera.

18. Estoy resuelto a vivir, en todo tiempo, como pienso es lo mejor en mis conceptos más devotos, y cuando tengo las nociones más claras de las cuestiones del evangelio, y del mundo por venir.

19. Estoy resuelto a nunca hacer nada que tuviera miedo hacer, si yo supera que no faltara más de una hora para escuchar la trompeta final.

20. Tomo la resolución de mantener la más estricta moderación en el comer y beber.

21. Estoy resuelto nunca hacer nada que yo podría ver en alguien más, me diera la ocasión para despreciarlo, o pensar en cualquier forma mal en cuanto a él.

22. Me determino a dedicarme a obtener tanta felicidad para mí en el otro mundo como me sea posible, con el poder, fuerza y vigor, la violencia, de que soy capaz de hacer, o puedo llegar yo mismo a ejecutar, en cualquier forma que se pueda pensar.

23. Estoy resuelto con frecuencia a tomar alguna acción deliberada, la cual parece ser lo más adecuado hacer, para la gloria de Dios, y rastrearla a su intención original, los diseños, y fines de ella; y si encuentro que no sea para la gloria de Dios, juzgarla como una violación de la Cuarta resolución.

24. Estoy resuelto, que cada vez que haga algo visiblemente malo, seguiré su rastro hasta llegar a la causa que la originó; y luego cuidadosamente dedicar todo mi esfuerzo a no hacerla más y luchar y orar con todas mis fuerzas contra la causa de eso.

25. Tomo la resolución de examinar cuidadosa y constantemente, que cosa en mí es la que me provoca duda en lo más mínimo del amor de Dios; y entonces dirigir toda mi fuerza contra ella.

26. Estoy resuelto a deshacerme de toda cosa que descubra que contrista mi certeza.

27. Me determino a nunca omitir voluntariamente alguna cosa, excepto que la omisión sea para la gloria de Dios; y frecuentemente examinar lo que dejo de hacer.

28. Estoy resuelto a estudiar las Escritura tan firmemente, constantemente y con frecuencia, al punto de que pueda encontrar y plenamente percibir, que estoy creciendo en el conocimiento de ella.

29. Estoy resuelto a nunca dejar de contar que una oración, ni dejarla que considere como una oración, ni como una petición de oración, la cual sea hecha que yo no pueda esperar que Dios responderá; ni una confesión en la cual no pueda esperar que Dios aceptará.

30. Estoy resuelto, a hacer todo lo posible cada semana para ser llevado más alto en la religión [vida cristiana], y a un más alto ejercicio de la gracia, de lo que fue la semana anterior.

31. Estoy resuelto a nunca decir nada en absoluto contra nadie, sino cuando está perfectamente de acuerdo con el más alto grado de honor cristiano, y el amor por la humanidad, agradable a la más baja humildad y al sentido por mis propias faltas y defectos, y de acuerdo con la regla de oro; a menudo, cuando diga algo contra cualquier persona, para llevarlo, e intentar que estrictamente pase por el examen de la presente resolución.

32. Estoy resuelto a ser estricta y firmemente fiel a la clase de confianza como la del hombre de Proverbios 20:6 “Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, Pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?” Y que no se cumpla solo parcialmente en mí.

33. Tomo la determinación a hacer siempre lo que pueda para hacer, mantener, y preservar la paz, cuando pueda ser realizado sin perder el equilibrio en detrimento de otros aspectos. Diciembre 26, 1722.

34. Estoy resuelto, que en las narraciones, nunca hablar otra cosa sino la verdad pura y simple.

35. Estoy resuelto, que toda vez que me cuestione si he cumplido con mi deber, de tal manera que mi tranquilidad y reposo estén perturbadas, que la tranquilizaré y también como resolver la cuestión. Diciembre 18, 1722

36. Estoy resuelto a nunca hablar mal de nadie, a menos que tenga alguna buena reconvención que comunicar. Diciembre 19, 1722

37. Estoy resuelto a indagar todas las noches, al ir a la cama, en que cosas he sido negligente, – que pecado he cometido, y en que me negado a mí mismo; también al fin de cada semana, mes y año. Diciembre 22 y 26, 1722

38. Estoy resuelto a nunca pronunciar ninguna cosa festiva, o asunto de risa, del día del Señor, tarde del sábado. Diciembre 23, 1722.

39. Estoy resuelto a nunca hacer nada, en lo que cuestione la legalidad, mientras que intento al mismo tiempo considerar y examinar después, si fue legal o no; a menos que dudara mucho de la legalidad de la omisión.

40. Tomo la resolución a investigar antes de ir a la cama, si he actuado de la mejor manera que podía hacerlo, con respeto a comer y beber. Enero 7, 1723.

41. Estoy resuelto a preguntarme a mí mismo, al fin de cada día, semana, mes y año, en donde podría posiblemente haberlo hecho mejor en cualquier aspecto. Enero 11, 1723

42. Estoy resuelto más frecuentemente a renovar la dedicación de mí mismo a Dios, la cual fue hecha en mi bautismo, el cual renové solemnemente cuando fui recibido a la comunión de la iglesia, y la cual solemnemente he vuelto a hacer el día de hoy 12 de Enero de 1723.

43. Estoy resuelto, de aquí en adelante, hasta que me muera, a nunca actuar como si fuera mi propio dueño, sino entera y completamente soy de Dios porque será agradable ser hallado así 12 de Enero de 1723

44. Hago la resolución que ningún otro fin sino la religión [relación con Dios] tendrá ninguna influencia en absoluto en mis acciones; y que ninguna acción se llevará a cabo, bajo ninguna circunstancia con un propósito que no sea este. Enero 12, 1723.

45. Hago la resolución de no permitir ningún placer o codicia, gozo o tristeza, ni ningún grado de afecto, ni ninguna circunstancia relativa a la misma, sino a aquellas que ayude a la religión (Vida cristiana). Enero 12 y 13 1,723.

46. Estoy resuelto a nunca permitir ni en una pequeña medida el entristecimiento o inquietud en cuanto a mi padre o madre. Resuelvo no permitir tales efectos aún ni en la alteración de la voz, o movimiento de mis ojos; y ser especialmente cuidadoso de ello en cuanto a cualquiera de nuestra familia.

47. Estoy resuelto a esforzarme hasta lo máximo para negar todo aquello que no sea sumamente agradable para un bien universal, dulce y benevolente, quieto, pacífico, satisfecho y tranquilo, compasivo y generoso, humilde y manso, sumiso y servicial, diligente y laborioso, caritativo y aún paciente, moderado, perdonador y sincero, con templanza, y hacer en todo tiempo aquello a lo que este tipo de carácter me guie; y a examinar estrictamente, al final de cada semana, si lo he hecho así. Sábado por la mañana, 5 de Mayo de 1723.

48. Estoy resuelto a constantemente, con el mayor esmero y diligencia, y el escrutinio más estricto, observar detenidamente el estado de mi alma de manera que pueda saber si tengo verdaderamente un interés en Cristo o no; para que cuando yo muera, no sea encontrada ninguna negligencia con respecto a esto de lo que tenga que arrepentirme. 26 de Mayo de 1723.

49. Estoy resuelto a que esto nunca acontezca, si puedo evitarlo.

50. Estoy resuelto a que yo actuaré así, como pienso, de la misma manera juzgaré lo que haya sido mejor y más prudente cuando venga al mundo futuro. 5 de Julio de 1723.

51. Estoy resuelto a que actuaré así, en cada aspecto, de la forma en que pienso que yo desearía haberlo hecho, si yo fuera al final condenado. 8 de Julio de 1723.

52. Estoy resuelto a frecuentemente oír a personas de edad avanzada decir cómo hubieran vivido si pudieran vivir de nuevo sus vidas; Resuelvo .Que viviré así como pienso que yo desearía haberlo hecho, suponiendo que viva hasta una edad avanzada. 8 de Julio de 1723.

53. Estoy resuelto a mejorar cualquier oportunidad, cuando esté en el mejor y más feliz estado mental, para derramar y confiar mi alma en el Señor Jesucristo, para esperar y depositarme en él, y consagrarme completamente a él; que de esta manera yo pueda estar seguro de mi salvación, sabiendo que he confiado en mi Redentor. 8 de Julio de 1723.

54. Estoy resuelto a que siempre que oiga que se está hablando algo en alabanza para alguna persona, si yo pienso que eso sería en mí, digno de alabanza, yo debería esforzarme en imitarlo.

55. Resuelvo. Empeñarme al máximo, para actuar así, de la manera que pienso que debería hacerlo, si ya hubiera visto la felicidad del cielo y los tormentos del infierno. 8 de Julio de 1723.

56. Estoy resuelto a nunca detenerme, ni ablandarme en lo más mínimo en mi lucha con mis corrupciones, no importando si no he podido lograrlo.

57. Estoy resuelto a cuando tenga temor las desgracias y adversidades, deberé examinar si he realizado mi deber, y determinado el hacerlo y dejar que el evento sea solamente como la Providencia lo ordene, Yo, tanto como me sea posible, no me preocuparé por nada, sino por mi deber y mi pecado 9 de Junio y 13 de Julio de 1723.

58. Estoy resuelto a no solo refrenarme en la conversación, de un aire de desaprobación, enojo e ira sino manifestar un aire de amor, alegría y benignidad 27 de Mayo y 13 de Julio de 1723.

59. Estoy resuelto a cuando estoy más consciente de las provocaciones de la naturaleza enfermiza y de la ira, que lucharé con más fuerza para sentir y actuar con bondad natural; sí, en tales momentos, manifestar benevolencia, aunque yo pienso que en otros aspectos sería desventajoso, o imprudente. 12 de Mayo y 11 y 13 de Julio.

60. Estoy resuelto a que siempre, cuando mis sentimientos comiencen a aparecer fuera de orden, cuando esté consciente de la menor inquietud dentro de mí, o la más mínima irregularidad yo entonces me someteré a mí mismo al más estricto examen. 4 y 13 de Julio de 1723.

61. Estoy resuelto a que no daré ocasión a que la negligencia que encuentro en mí afloje mi mente de estar completamente llena y firmemente colocada en la religión [relación con Dios],  tampoco daré ocasión a cualesquier excusa que pueda yo buscar, y que mi negligencia me incline a pensar que es mejor hacer. 21 de Mayo y 13 de Julio de 1723.

62. Estoy resuelto a nunca hacer nada excepto mi deber, y hacerlo de acuerdo a Efesios 6:6-8, hacerlo voluntaria y alegremente, como delante del Señor y no de los hombres; sabiendo que el bien que cada uno hiciere ese recibirá del Señor. 25 de Junio y 13 de Julio de 1723.

63. Estoy resuelto a en el supuesto de que no hubiera sino un individuo en el mundo, que fuera apropiada y completamente un Cristiano, en todo aspecto, ya sea de un temple correcto, haré que cristianismo siempre brille con su verdadero esplendor siendo excelente y amable, desde cualquier punto de vista y carácter: Resuelvo: Actuar así como lo haría si luchara con toda mi fuerza para ser ese uno, quien viviera en mi tiempo. 14 de Enero y 13 de Julio de 1723.

64. Estoy resuelto a cuando sienta estos gemidos indecibles de los cuales habla el apóstol y aquellos suspiros del alma de desear sus juicios en todo tiempo de los que hace mención el salmista en el Salmo 119:20 que los alentaré con toda mi fuerza y no me cansaré de empeñarme encarecidamente en dar lugar a esos deseos, ni a continuar repitiendo  tales anhelos. 23 de Julio y 10 de Agosto de 1723.

65. Estoy resuelto a ejercitarme mucho en esto, toda mi vida, con la mayor apertura de que soy capaz, el declarar mis caminos a Dios y mantener mi alma abierta para él, todos mis pecados, tentaciones, dificultades, penas, temores, esperanzas, deseos, todas las cosas, y todas las circunstancias, de conformidad con el sermón sobre el Salmo 119 del Dr. Manton . 26 de Julio y 10 de Agosto de 1723.

66. Estoy resuelto a que siempre me esforzaré en mantener un aspecto benigno, una forma de actuar y hablar, en todos lugares, y en todas las compañías, excepto si sucediera que los deberes requieran que sea de otra manera.

67. Estoy resuelto a después de las aflicciones, inquirir, cuan mejor soy por ellas, qué es lo que obtuve de ellas y que podría seguir obteniendo de ellas.

68. Estoy resuelto a confesarme francamente a mí mismo, todo lo que encuentro en mí ser ya sea enfermedad o pecado; y si ello fuera algo concerniente a la religión, también confesarle todo el asunto a Dios y le imploraré que necesito su ayuda. 23 de Julio y 10 de Agosto de 1723.

69. Estoy resuelto a siempre hacer aquello que hubiera querido haberlo hecho cuando he visto a otros hacerlo. 11 de Agosto de 1723.

70. Estoy resuelto a siempre dejar que haya algo de benevolencia en todo lo que hable. 17 de Agosto de 1723.

Por: Manuel Sheran

 

(Heb 12:2) puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

 

is-god-real-prayer-surrenderUno de los grandes impedimentos para vivir como cristiano victorioso es la idea de que una vez aceptamos a Jesús como salvador y creemos que Juan 3:16 lo es todo, nuestra vida ahora pasa a piloto automático y solo nos resta sentarnos y disfrutar el viaje. Esta es la fuente de un gran engaño que conduce al desánimo en la vida cristiana.

No existe tal cosa como piloto automático en la experiencia cristiana. Cada paso es una operación de fieramente disputada por el enemigo de nuestra alma. Esta clase de mentalidad de piloto automático lleva al letargo espiritual. Escaparse de la tiranía del letargo espiritual – al costo que sea- debería ser la prioridad número uno de cada cristiano.

Quisiera proporcionarle algunos consejos que nos ayudaran a soltarnos de esas amarras espirituales para llegar al resplandor de la exquisita gloria de Dios y su propósito.

COMIENZA CON TUS PROPIAS DEFICIENCIAS

(Luk 6:41) ¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? (Luk 6:42) ¿O cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, déjame sacarte la mota que está en tu ojo”, cuando tú mismo no ves la viga que está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo y entonces verás con claridad para sacar la mota que está en el ojo de tu hermano.

 

Lo primero que tenemos que hacer es reconocer los peligros del letargo espiritual. Si uno no reconoce que algo es peligroso no se alejara de ello. Al contrario, lo considerará como inofensivo y le será indiferente. Esta es la fórmula perfecta para caer en el letargo espiritual.

 

Pero asegurémonos que empezamos con nosotros. Porque la mayoría somos buenos identificando los problemas en los demás. De hecho, la mayoría de cristianos somos ingeniosos para reconocer estas condiciones en otros mientras permanecemos inconscientes de la condición de nuestra propia vida. Nos hemos vuelto expertos en las deficiencias de otras personas, pero ingenuos en nuestra posición delante de Dios.

 

Es importante que reconozcamos estos síntomas en nuestra vida y que solemnemente hagamos un voto para hacer algo al respecto. Un buen lema que yo he encontrado en esta área es: “se suave con otros, pero duro contigo mismo” Con demasiada frecuencia somos culpables de aceptar en nosotros lo que vehementemente condenamos en otros. En esta área dependamos de la fidelidad del espíritu santo para lidiar con nuestros problemas y permitámosle ser tan minucioso como sea necesario. Dios nos ama demasiado para dejar que esta condición permanezca sin desafiar.

 

NO DESESTIMEMOS EL CONGREGARNOS

 

(Lucas 5:16) Pero con frecuencia Él se retiraba a lugares solitarios y oraba

 

Que obstaculiza este proceso en nuestra relación con la comunidad cristiana. Yo creo que todo mundo debería estar asociado a una comunidad cristiana, pero no debemos dejar que esa comunidad dicte nuestro crecimiento espiritual. Es difícil para nosotros en el hemisferio occidental entender que el cristianismo no es una democracia. El cerebro de nuestro caminar cristiano es una rendición total a Jesucristo y no a nadie más. Hay ocasiones en las que seguir la guía del espíritu santo en nuestra vida requiere que lo hagamos en soledad, lo que desafía nuestra inclinación natural. Algunas veces tenemos que alejarnos de la multitud aun de la multitud cristiana.

 

Cuando el espíritu santo comienza a moverse en nuestra vida, nosotros pensamos que podemos cambiar una comunidad cristiana. Pero siempre nos sale el tiro por la culata, terminamos dejando que la comunidad nos cambie y fije nuestros estándares. La psicología de las masas infesta aun a las comunidades cristianas. Eso explica la gran cantidad de iglesias muertas que hay por todo el continente.

 

Uno no puede cambiar a la comunidad, eso está más allá del espectro de posibilidades, pero podemos cambiarnos a nosotros mismos. O mejor aún, podemos permitir que el Espíritu Santo nos cambie. Y ese cambio ocurre en el núcleo de su vida. Luego ese pequeño cambio interno comenzara a afectar el exterior.

 

El tipo de cambio correcto afectara a todo aquel alrededor de ti.

 

UNA VIDA INTENCIONAL Y ÚTIL.

 

Yo le llamo a esta influencia viviendo como cristianos intencionales. Y con eso me refiero a vivir bajo la guía y los mandamientos escriturales de manera útil e intencional. El letargo espiritual resulta en un estilo de vida al azar y perezoso. Nuestro compromiso como cristianos es vivir un estilo de vida que modele a Cristo. No debemos vernos y actuar como otras personas, sino debemos vernos como Cristo. Debemos actuar como Cristo. Debemos de hacer las cosas que Cristo haría en el poder y demostración del Espíritu Santo.

 

La vida cristiana intencional esta empoderada por el Espíritu Santo y nos motiva a un estilo de vida contrario a todo lo que nos rodea en nuestra cultura. Somos, como enseñaba la generación de antaño, personas separadas del mundo para Dios. Hay algunas cosas que son importantes para vivir un estilo de vida cristiano intencional.

 

  • Fe

 

La fe no es una fórmula mágica o un ritual, es el resultado de un compromiso consistente para leer la Biblia y Orar. Muchos están satisfechos con solo un verso al día para mantener alejado al diablo. Esta es una tonta superstición y tiene que ser olvidada a toda costa. Nada puede tomar el lugar de la simpleza de leer la palabra de Dios, preferiblemente de rodillas. Por supuesto que los calendarios de lectura son importantes y ciertamente tienen su uso. Pero hay tiempos en los que un verso en mi lectura monopoliza mi tiempo y me rapta, prohibiéndome avanzar a otro verso. Es en momentos como este que necesito guardar mis calendarios y quieta y calladamente esperar en el Espíritu de Dios que el incube esa escritura y me atraiga a su dulce comunión.

 

Dicho en palabras de A.W. Tozer:

“Mucho se dice de la fe en estos días que no está enfocado en las escrituras. Debemos huir de esos caminos contrarios a la escritura. La fe no es la llave para obtener lo que uno quiere. La fe no es una fórmula mágica que no importa quien la use, salvo o no salvo, Dios tiene que actuar sobre ella. Tal práctica es una locura religiosa que raya en la brujería. La fe verdadera proviene del alma del hombre o la mujer que se humilla ante una biblia abierta y permite que Dios sea el Dios de su vida.”

 

  • Obediencia y Rendición

 

(Juan 14:23) Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

 

Otro aspecto importante de la vida cristiana es la obediencia. Y estoy seguro que aquí es donde muchos fallamos. Para obedecer plenamente debemos escuchar la voz de Dios claramente. Nuevamente esto está arraigado a mi relación con la palabra de Dios. Abraham siendo de avanzada edad, escucho la vos de Dios, quizás parcialmente, pero le obedeció completamente.

 

Ligado a este asunto de la obediencia esta la rendición. Rendición es un acto claro de obediencia a la palabra de Dios. Cuando hablo acerca de rendición, hablo acerca de la idea de darle mi vida absoluta y completamente a Dios. Sin importar lo que esto implique. Algunos darían hasta un 99 por ciento de su vida a Dios, pero quieren aferrarse a ese 1 por ciento. O él es Dios de todo, o no es dios de nada. O rendimos el 100 por ciento de nosotros a Dios o no hemos hecho nada aceptable a él. Nuestro padre no acepta la rendición parcial. Es celoso de nosotros, todos nosotros.

 

 

 

  • Pureza

 

(Mateo 23 :1-4) Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.

Un aspecto importante de la vida de un cristiano intencional es la pureza. Pureza es la ausencia de aditivos. La iglesia evangélica se ha vuelto ingeniosa en esta área de los aditivos. Hemos sobrecargado tanto la vida cristiana que al cristiano promedio lo están halando las amarras religiosas que nunca llegan a vivir la vida que Dios tenia diseñada para ellos. Pureza de vida es una vida libre de aditivos. La vida del cristiano intencional no está diluida por elementos de la cultura o la religión. La pureza de nuestra vida es simplemente la autoridad del mismo Señor Jesucristo. Ningún otro nivel de pureza será aceptable. Mientras vivo mi vida como cristiano intencional, me enfoco su pureza, y el vive su vida a través de mi libre de otras cosas o intereses.

 

Superficialmente, esto parece imposible de hacer. Y para serle sincero es imposible en la carne. Mientras más trato de vivir la vida cristiana más me enredo en amarras externas. Y cuando las hago a un lado y me rehúso a ser afectado o influenciado por ellas, entonces le doy paso a Dios para que trabaje en mi de acuerdo a su agenda y su propósito.

 

(Gal 2:20) Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

 

Ya no soy yo, sino que Cristo en mí, la esperanza de la Gloria.

 

 

DISFRUTANDO EL FAVOR DE DIOS.

 

Aquellos de nosotros que estamos sumamente comprometidos con vivir nuestra vida como cristianos intencionales tenemos una gran ventaja. Esta ventaja es la forma en la que Dios piensa de nosotros. Dios tiene en mente nuestro bienestar por un periodo prolongado de tiempo.

 

Lo que Dios está haciendo en nuestras vidas hoy no solo tiene implicaciones para hoy sino para toda la eternidad. Cuando Jesús estaba en la cruz, nosotros estábamos en su mente. Las lágrimas vertidas en el calvario fueron por nosotros.

 

El escritor de hebreos hace referencia al hecho de que Jesús resistió a la cruz por el gozo puesto frente a Él. (Heb 12:2) puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios. ¿Cuál fue ese gozo? Todos aquellos que pondrían su fe y confianza en el para ser la esposa del Cordero. Estamos de continuo en su mente.

 

Dios desea conducir nuestra vida hacia el resplandor de su favor. Eso requiere no servirnos a nosotros mismos o complacer a otros o a nosotros, sino darnos completamente en rendición absoluta a Dios por medio del Señor Jesucristo nuestro Salvador. El resultado final es vivir nuestra vida como cristianos intencionales.

 


Adoptando una Perspectiva Bíblica en Cuanto al Rol de Hijos en La Familia

Por: Manuel Sheran

 

INTRODUCCION

 

long-term-care-insurance-lenoir-city-tnEph 6:1) Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo. (Eph 6:2) HONRA A TU PADRE Y A tu MADRE (que es el primer mandamiento con promesa), (Eph 6:3) PARA QUE TE VAYA BIEN, Y PARA QUE TENGAS LARGA VIDA SOBRE LA TIERRA. (Eph 6:4) Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor.

 

(Deu 5:16) “Honra a tu padre y a tu madre, como el SEÑOR tu Dios te ha mandado, para que tus días sean prolongados y te vaya bien en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da.

 

 

El quinto mandamiento nos habla acerca del flujo de las relaciones humanas, y el hogar es el núcleo de todas las relaciones. Dios nos ordena que honremos a aquellos que están sobre nosotros en autoridad y que exijamos respeto los pequeños en nuestras vidas. Dios evidencia su amor por nosotros en este mandamiento ensenándonos a vivir juntos en estrechas unidades familiares, que a su vez, afectaran cada relación fuera de nuestros hogares.

 

MOSTRAR RESPETO

 

La honra comienza en casa. Honor proviene de una palabra en hebreo que significa “ser pesado” o “dar peso”. Significa considerar seriamente a una persona. Ofrecer un profundo respeto y un lugar de importancia. Lo opuesto de honrar a una persona es marginarla, tratarla como si no importara.

¿Guardamos esa sensibilidad dentro del rango de relación en las que Dios nos ha puesto? Los pequeños en nuestras vidas, ¿nos están viendo modelar el respeto hacia aquellos que están en autoridad sobre nosotros? Si los hijos aprenden acerca del respeto en la casa, podrán respetar a otras personas en autoridad.

Nosotros creemos equivocadamente que le damos respeto a aquellas personas en posiciones de autoridad porque se lo han ganado. Pero el respeto no puede estar basado enteramente en calificaciones personales o profesionales.

El respeto se basa en la posición que Dios le ha conferido a una persona.

Piense por un momento en David, 1 Samuel 26. Cuando le perdona la vida a Saúl. David sabía que Dios ya lo había ungido a él como rey sobre Israel. Y también sabía que Saúl andaba al acecho para matarlo. Aun así, cuando tuvo la oportunidad y la motivación perfecta para matar a Saúl, ¿cuál fue su respuesta? David se sometió a la autoridad puesta por Dios sobre él, aun a expensas de perder su propia vida.

Su familia ha sido establecida por Dios. Usted fue puesto en su familia por El. Las familias fueron establecidas por Dios para ser los más cercanos y amados por nosotros.

Este mandamiento fue escrito aun antes de la fidelidad matrimonial por la sencilla razón de que, ¿qué hijo puede respetar a su cónyuge sino ha aprendido como debería funcionar el respeto en un hogar?

El mandamiento no dice, “Honra a tu padre y a tu madre cuando hayan sido buenos contigo, o cuando sean honorables.” Todas las familias tienen momentos difíciles, ¡pero ignorar a ti familia no es una opción para un cristiano! Tampoco dice, “honra a tu padre y a tu madre hasta que hayas formado tu propio hogar. “No honramos a nuestros padres porque se lo merecen. Los honramos porque la naturaleza del evangelio es que Dios nos da lo que no merecemos.

No lo hacemos por su causa—Lo hacemos por la causa de Jesús.

Piense en Jesús. ¡El creo a sus padres!

(Luk 2:50) Pero ellos no entendieron las palabras que El les había dicho. (Luk 2:51) Y descendió con ellos y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas cosas en su corazón. (Luk 2:52) Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.

 

Jesús tenía doce años cuando se quedó en el templo de Jerusalén en lugar de quedarse con su familia. Sus padres no lo comprendían.  Simplemente no lo entendían. Pero el regreso con ellos y se “sujeto a ellos.” Y continúo honrando a su madre aun, mientras moría.

(Joh 19:26) Y cuando Jesús vio a su madre, y al discípulo a quien El amaba que estaba allí cerca, dijo* a su madre: ¡Mujer, he ahí tu hijo! (Joh 19:27) Después dijo* al discípulo: ¡He ahí tu madre! Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su propia casa.

 

Este mandamiento no nos está mostrando como tener familias sobresalientes. Sino como ser un miembro sobresaliente en una familia.

¿Cuáles son algunas maneras en las que podemos honrar a nuestros padres?

Permita separar en su mente lo que es alejarse de malos consejos o incluso malos caminos de alejarte de tus padres.

 

 

 

CONSEJOS BIBLICOS PARA HONRAR A LOS PADRES

 

  • Hablemos bondadosamente de ellos. Usualmente guardamos nuestro más notable alago para un mejor amigo. (Eph 4:29) No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.

 

  • Mostrémosles consideración. Hagamos tiempo para ellos. ¿Creemos que nuestra labor se acaba con una simple llamada el Domingo por la tarde? (1Co 13:4) El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; (1Co 13:5) no se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido;

 

  • Dejémoslos entrar en nuestra vida. Que compartan nuestros altos y bajos. (Pro 23:25) Alégrense tu padre y tu madre, y regocíjese la que te dio a luz. ¿Acaso no compartimos intimidades más profundas con otros, pero nunca nos abrimos con nuestros padres?

 

Jesús nos advierte acerca de esto:

 

(Mat 15:4) Porque Dios dijo: “HONRA A tu PADRE Y A tu MADRE,” y: “QUIEN HABLE MAL DE su PADRE O DE su MADRE, QUE MUERA.” (Mat 15:5) Pero vosotros decís: “Cualquiera que diga a su padre o a su madre: ‘Es ofrenda a Dios todo lo mío con que pudieras ser ayudado’, (Mat 15:6) no necesitará más honrar a su padre o a su madre.” Y así invalidasteis la palabra de Dios por causa de vuestra tradición.

 

  • Proveamos para ellos. (1Ti 5:8) Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.

 

 

REQUERIR RESPETO

No solamente debemos modelar el quinto mandamiento, sino que debemos requerirlo de nuestros hijos. Debemos ayudarlos a entender como el respeto por la autoridad es el hilo que gobierna nuestra sociedad y en última instancia nuestra libertad. Ellos deben ver que esto es de Dios.

Los hijos deben entender que el respeto no es un asunto de preferencia- ¡Es un mandato de nuestro padre eterno! Honrar a los padres en la edad temprana se manifiesta la mayor parte del tiempo como obediencia.

 

¿Porque los hijos deben obedecer a sus padres?

 

  1. Porque los padres son agentes especiales puestos por Dios para modelar las funciones de Dios aquí en la tierra. (amor, provisión, cuidado, protección, etc.)

 

Cuando un hijo se rebela contra sus padres, se rebela contra Dios. (Lucas 15:21)

La desobediencia hacia los padres es un indicativo de un espíritu corrupto, fuera de control y diabólico (2Ti 3:1) Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. (2Ti 3:2) Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, (2Ti 3:3) sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, (2Ti 3:4) traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios; (2Ti 3:5) teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder; a los tales evita.

 

 

  1. Porque complace a Dios (Col 3:20) Hijos, sed obedientes a vuestros padres en todo, porque esto es agradable al Señor.

 

  1. Porque es para su mejor interés. (Deu 5:16) “Honra a tu padre y a tu madre, como el SEÑOR tu Dios te ha mandado, para que tus días sean prolongados y te vaya bien en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da. (Eph 6:3) PARA QUE TE VAYA BIEN, Y PARA QUE TENGAS LARGA VIDA SOBRE LA TIERRA.

 

Los Hijos desobedecen por dos razones: O porque los dejamos, o porque el dolor que han experimentado de desobediencias pasadas no es suficiente disuasivo para alejarlos de desobedecer nuevamente.

 

 

 

 

 

¿Cómo podemos ayudar mejor a nuestros hijos a obedecer?

 

  • Modelando obediencia. Has de la obediencia parte de tu vida. La obediencia es para todos los hijos de Dios. Nosotros también estamos bajo autoridad, la autoridad de Dios. Y es nuestro privilegio estar ahí.

 

  • Defina sus prioridades. Que es aquello por lo que está dispuesto a pelear. Que es lo más importante para usted. Centre sus energías en esto.

 

 

  • Dele seguimiento a sus instrucciones hasta que haya sido obedecido. Diga si cuando pueda. Pero cuando diga No, sea enérgico. Cuando su hijo sobreviva la frustración que sigue el no, será fortalecido. Ha aprendido auto control y resistencia de manera que podrá decirse a sí mismo “No” cuando le toque estar solo.

 

  • Enséñele a su hijo a respetar a las personas y la propiedad. En palabras y acciones, los hijos deben mostrar que las cosas y las personas no deben ser blancos de su ira y desdén.

 

  • Cuando deba disciplinar, haga que el dolor de la disciplina sobrepaso el placer de la desobediencia, o será simplemente insignificante para su hijo.

 

  • Obsequie muchas recompensas. Los hijos deben aprender que el bien y el placer van de la mano, así como el pecado y el dolor. Recompense la obediencia voluntaria y gozosa, los buenos modales, la bondad, el respecto, el arduo trabajo- Todas esas cualidades que usted anhela ver desarrolladas en sus hijos.

 

 

CONCLUSION

Dios esta trabajando amorosamente para enriquecer nuestras relaciones con este mandamiento. Nos esta sensibilizando a cada uno de nosotros al gran privilegio de pertenecer los unos a los otros. Y cuando su gracia descansa sobre nosotros descubrimos quienes somos, como encajamos, y las bendiciones de Dios comienzan a fluir en nuestras relaciones.

 Por Manuel Sheran

(Mat 26:41) Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

 

agonia-de-jesus-no-horto-das-oliveiras

Jesús en el huerto de Los Olivos

Cristo se prepara para enfrentar la mayor crisis cósmica de toda la historia del universo. Y lo que el estaba a punto de enfrentar no se había repetido ni se repetirá nunca mas en toda la historia de la humanidad. Era literalmente una crisis cósmica porque la entrada del pecado a la humanidad no solamente afecta al hombre y la creación en el jardín, sino afecto todo el universo.

(Rom 8:19) Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios.

 

(Col 1:20) y por medio de El reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz, por medio de Él, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos.

 

No debemos desestimar que El Dios Todopoderoso estaba a punto de llevar sobre sus hombros el peso de toda la maldad del universo a través de su muerte.

  • ¿Cómo se preparó para enfrentar esta Crisis Cósmica? Mateo 26:41.
  • ¿Cómo enfrentamos nosotros nuestras crisis?
  • ¿Cómo enfrentaron los discípulos la crisis cósmica? Mateo 26:43

 

Quisiera resaltar que la oración que Jesús hizo esa noche en el Jardín de Getsemaní fue una oración anticipatoria, es decir, Él se estaba anticipando a algo grande que iba a suceder, algo que él sabía que venía de acuerdo a la voluntad de Dios y se preparó para ello.

Quisiera enfatizar y cincelar en su consciencia la práctica de la oración anticipatoria, porque las batallas son ganadas o perdidas mucho antes de que sean peleadas.

 

Las Batallas Son Ganadas Antes De Ser Peleadas

Para la primera guerra mundial, Francia sorprendió al mundo con su slogan: “No pasaran” en referencia a las hordas del Kaiser. Y de hecho no pasaron. Pero 25 años más tarde para la segunda guerra mundial, las tropas de Hitler arrasaron con Francia. ¿Porque razón? Porque luego de la férrea oposición contra los alemanes en la primera guerra mundial, Francia quedo en un letargo moral, político y socio cultural. Del cual nunca más se levantó. Este espíritu de letargo provoco su caída durante la segunda guerra mundial y hasta el día de hoy es el causante de todas sus crisis.

Las batallas se ganan o se pierden antes de ser peleadas y la historia es testigo de la veracidad de esta frase.

En nuestra vida personal, queremos emprender la batalla contra graves crisis como una enfermedad terminal ya cuando hemos sido diagnosticados, pero nunca nos ocupamos de anticiparnos a la batalla.

 

La Batalla En Un Nivel Superior

ISRAEL

El ejemplo de Francia es cierto también para el pueblo de Israel del Antiguo Testamento. Vemos en el libro de los jueces que cuando Israel estaba bien con Dios ganaba sus batallas. Pero Cuando se apartaba para prostituirse en alianza con naciones paganas e iba tras dioses ajenos y sus costumbres eran llevados cautivos.

(Jdg 2:18) Cuando el SEÑOR les levantaba jueces, el SEÑOR estaba con el juez y los libraba de mano de sus enemigos todos los días del juez; porque el SEÑOR se compadecía por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían.

(Jdg 2:19) Pero acontecía que al morir el juez, ellos volvían atrás y se corrompían aún más que sus padres, siguiendo a otros dioses, sirviéndoles e inclinándose ante ellos; no dejaban sus costumbres ni su camino obstinado.

 

DAVID

David no gano la batalla contra el gigante de 11 pies cuando salió enfrentarlo.

David venció a Goliat cuando conoció a Dios detrás del rebaño.

(1Sa 17:33) Entonces Saúl dijo a David: Tú no puedes ir contra este filisteo a pelear con él, porque tú eres un muchacho y él ha sido un guerrero desde su juventud. (1Sa 17:34) Pero David respondió a Saúl: Tu siervo apacentaba las ovejas de su padre, y cuando un león o un oso venía y se llevaba un cordero del rebaño, (1Sa 17:35) yo salía tras él, lo atacaba, y lo rescataba de su boca; y cuando se levantaba contra mí, lo tomaba por la quijada, lo hería y lo mataba. (1Sa 17:36) Tu siervo ha matado tanto al león como al oso; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha desafiado a los escuadrones del Dios viviente. (1Sa 17:37) Y David añadió: El SEÑOR, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, me librará de la mano de este filisteo. Y Saúl dijo a David: Ve, y que el SEÑOR sea contigo.

 

JACOB

 

Jacob no venció a su hermano cuando este se aproximaba a matarlo tras albergar 20 años de resentimiento en su corazón.

 

Jacob venció a Esaú cuando peleo con el ángel en Peniel.

 

(Gen 32:26) Entonces el hombre dijo: Suéltame porque raya el alba. Pero Jacob respondió: No te soltaré si no me bendices. (Gen 32:27) Y él le dijo: ¿Cómo te llamas? Y él respondió: Jacob. (Gen 32:28) Y el hombre dijo: Ya no será tu nombre Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has prevalecido. (Gen 32:29) Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Dame a conocer ahora tu nombre. Pero él respondió: ¿Para qué preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. (Gen 32:30) Y Jacob le puso a aquel lugar el nombre de Peniel, porque dijo: He visto a Dios cara a cara, y ha sido preservada mi vida.

 

ELÍAS

 

Elías no venció a los profetas de Baal cuando se enfrentó contra ellos en sus respectivos altares en el monte carmel.

Elías venció a los profetas de Baal estando en el monte Galaad delante del Senior.

 

(1Ki 17:1) Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive el SEÑOR, Dios de Israel, delante de quien estoy, que ciertamente no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por la palabra de mi boca.

 

Si Elías no hubiera experimentado los milagros de Dios en Galaad, no hubiera podido vencer a los profetas de Baal en el Monte Carmel.

 

Preparándonos para la Crisis

 

Hay crisis que nos esperan allá afuera. Como la que enfrento Jesús, Israel, David, Jacob y Elías. Hay otras crisis que nos salen al encuentro. Quisiera mencionar unas cuantas de manera breve:

 

 

  • Cuando nos enfrentamos a problemas graves

 

Cuando se presentan esos terribles problemas con todo su veneno paralizador y debilitante, algunos cristianos se enfrentan a ellos sin preparación y colapsan. Pero, ¿colapsan por el problema?

 

Si y No

 

Si porque si no hubiera habido problema no hubieran colapsado.

No porque si se hubieran anticipado y hubieran estado preparados no hubieran colapsado.

 

(Pro 24:10) Si eres débil en día de angustia, tu fuerza es limitada.

 

Su fuerza es limitada porque su oración es poca y débil. Pero el hombre cuya oración es mucha y fuerte no colapsara en el día de la angustia.

 

  • Cuando nos enfrentamos a tentaciones

 

La tentación generalmente llega a nosotros de manera inesperada y sutil. Demasiado inesperada y sutil para darnos cuenta. Pero las oraciones anticipatorias nos ayudan a estar preparados.

 

¿Acaso David peco el día que camino por su azotea y vio a Betsabe bañándose desnuda? No David peco el día que decidió estar de vacaciones en tiempo de guerra.

 

  • Cuando somos atacados por Satanás.

 

Los ataques de Satanás difícilmente pueden ser anticipados porque es demasiado perspicaz para ser uniforme.

 

Si sus ataques fueran rutinarios la humanidad detectaría fácilmente dichos ataques y sabría repelerlos. Pero como constantemente esta cambiando estrategia es difícil saber de donde pueden venir sus ataques si no estamos protegidos con toda la armadura de Dios.

 

Es como un pitcher en un montículo. Nunca tira la misma bola, tiene que cambiar su picheo para evitar que el bateador conecte un hit.

 

Con dificultad podemos saber que planea Satanás, pero lo que si podemos hacer es vestirnos de un manto de anticipación al estar consciente en todo momento que el enemigo anda al acecho nuestro.

 

(1Pe 5:8) Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar.

 

De manera que, por estar alerta, orando y esperando en Dios podemos estar preparados cuando el ataque venga.

 

No en la tarde del ataque, sino la mañana antes del ataque.

Nunca Dejemos Que Ese Día Nos Agarre Desprevenidos

 

La única manera de ganar consistentemente es manteniendo la sangre del cordero en el dintel de la puerta de nuestro corazón, dejando que la columna de fuego y la nube nos guíen como guiaron a Israel en el desierto de día y de noche. Manteniendo nuestra armadura puesta siempre y no dejando que ese día nos agarre desprevenidos.

 

Nunca te levantes tarde y digas no tengo tiempo ahora, lo hare más tarde.

 

(Psa 119:147) Me anticipo al alba y clamo; en tus palabras espero.

 

Te presento cuatro recomendaciones para que te ayuden a valorar la necesidad de la oración y mantenerte en la cima de lo que cada día pueda traer.

 

  1. Nunca actúes como si todo está bien

 

Solo porque nunca te pasa nada no pienses que nunca te va pasar. Porque desarrollaras un complejo de que todo está bien y no necesito orar.

 

Mientras el pecado, el diablo, la enfermedad y la muerte estén en este mundo, las cosas no estarán bien.

 

En lugar de asumir que las cosas están bien, piensa siempre que las cosas están mal, y prepárate para todo en oración, anticipando la dirección en la que los ataques puedan venir.

 

  1. Nunca confíes en el Maligno.

 

No podemos decir no va pasar nada si no oro hoy, lo hare hasta el miércoles. Recordemos que toda la maldad proviene del maligno. Desde tiranías mundiales hasta gobiernos genocidas. No te permitas congraciarte con él en nada.

 

Siempre anticípate a cualquier posible ataque manteniendo la guardia y orando. El espíritu esta dispuesto pero la carne es débil.

 

  1. Nunca estés confiado

 

Muchos hombres han perdido grandes batallas por ser demasiado confiados.

La autoconfianza nos quita la perspectiva de Cristo y la pone en nosotros y nuestras habilidades. Nuestra confianza debe estar puesta siempre en Cristo y sus habilidades.

 

El diablo está dispuesto a darle toda la confianza necesaria al ego con tal de lograr su objetivo.

 

  1. Nunca Subestimes el poder de la oración

 

Jesús dijo: – “mantente vigilante y ora”. Y él lo practicaba. El mundo que giraba fuera de órbita por el pecado él lo capturo con su amor y nos redimió con su sacrificio.

 

Y él lo hizo porque se había preparado en oración para ese horrible pero maravilloso momento la noche anterior y toda su vida.

 

Conclusión

 

Recuerda que sin oración no puedes resistir el día malo, y con ella no te puede ir mal. Siendo por supuesto:

  • Verdadera oración y no vanas repeticiones
  • Que tu vida este en armonía con tu oración

 

Jesús nos dio un ejemplo de oración anticipatoria- preparándose para cualquier evento buscando el rostro de Dios en vigilante oración de manera regular.

 

 

Por Manuel Sheran

 

12697182_1666423770275513_4035550401932009664_oVivimos tiempos muy difíciles para el cristianismo. No solamente porque:

  • La inmoralidad en todas sus formas está en ascenso

 

  • La nueva generación prefiere ser culturalmente aceptable a pagar el precio de ser cristiano.

Sino también porque alrededor del mundo hay crisis:

Económica: la fluctuación de los mercados hace que las economías endebles se tambaleen y se incremente el endeudamiento, se agudice la delincuencia, el crimen organizado, etc.

Social: decadencia de valores morales, guerras, epidemias, etc.

Cultural: la tecnología está alterando nuestra forma de vida para bien y para mal.

Religiosa: estamos siendo invadidos por nuevas religiones que nos llevan a perder la ventaja en casa que hemos tenido por más de 300 años.

La iglesia de Cristo parece ser un actor aislado que se levanta en contra de todas estas cosas.

Porque predicamos que nuestra riqueza no está en la tierra, que debemos apegarnos a la ley de Dios, que vivimos para un fin superior que adaptarnos al pensamiento este siglo y que nos debemos a un supremo creador que está por encima de cualquier otra cosa. Esta es nuestra realidad subjetiva.

Aunque la realidad objetiva sea otra. Experimentamos en nuestro día a día las dificultades del mundo en que vivimos. TODOS SUFRIMOS padecimientos y persecución por el nombre de Cristo. Algunos en mayor escala y otros en menor.  Pero al final sufrimos.

Y si eres cristiano, nacido de nuevo, el sufrimiento está garantizado.

Nuestra reacción humana al sufrimiento siempre es preguntarle a Dios “¿Porque me pasa esto a mí? ¡Si yo soy tu hijo!”

Y el apóstol Pedro en su primera epístola a los cristianos en Asia Menor nos ayuda a despejar las dudas de nuestros padecimientos, nos pone en sobre aviso de las cosas que han de venir y nos ayuda saber cómo reaccionar ante el sufrimiento.

(1Pe 4:12) Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo;

 

(1Pe 4:13) antes bien, en la medida en que compartís los padecimientos de Cristo, regocijaos, para que también en la revelación de su gloria os regocijéis con gran alegría.

 

(1Pe 4:14) Si sois vituperados por el nombre de Cristo, dichosos sois, pues el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, por ellos El es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.

 

(1Pe 4:15) Que de ninguna manera sufra alguno de vosotros como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entrometido.

 

(1Pe 4:16) Pero si alguno sufre como cristiano, que no se avergüence, sino que como tal glorifique a Dios.

 

(1Pe 4:17) Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si comienza por nosotros primero, ¿cuál será el fin de los que no obedecen al evangelio de Dios?

 

(1Pe 4:18) Y SI EL JUSTO CON DIFICULTAD SE SALVA, ¿QUE SERA DEL IMPIO Y DEL PECADOR?

 

(1Pe 4:19) Por consiguiente, los que sufren conforme a la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, haciendo el bien.

 

Repasaremos dos veces este texto.

 

I

¿Qué es lo que viene?  que es lo que no tiene que tomarnos por sorpresa?

¿Es genérico o típico para la experiencia cristiana o fue algo propio de ese momento?

Y aunque es en los días de Pedro, no creo que la referencia sea solo para estos días.

 

II

¿Qué respuesta espera Pedro que tengamos ante las cosas que vienen? Hay seis cosas que vienen y seis respuestas específicas que Pedro espera que tengamos para lo que viene.

 

Que es lo que viene:

Versículo 1 Fuego de Prueba.

¿Qué es este fuego de prueba? Puede ser que pedro este viendo el horizonte y haga una alusión al fuego de Roma cuando Nerón incendio la ciudad junto con todos los cristianos que en ella había para dejar registrada en las páginas de la historia una persecución sin precedentes. Puede ser que a eso se refiera este texto.

Pero me atrevo a pensar que estaremos en un fundamento exegético más seguro si dejamos que el lenguaje de “fuego de prueba” nos guie hacia los otros dos lugares donde esta frase vuelve a repetirse a lo largo de esta carta.

(1Pe 1:6) En lo cual os regocijáis grandemente, aunque ahora, por un poco de tiempo si es necesario, seáis afligidos con diversas pruebas,

 

(1Pe 1:7) para que la prueba de vuestra fe, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo;

 

Así que ahora vemos un plural, no solamente una cosa en el horizonte, sino que varias. Dice diversas pruebas. Si seguimos recorriendo la carta para contestar a que se refiero Pedro con estas pruebas:

 

  1. Golpeado: (1Pe 2:20) Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.

 

  1. Sufrido: en vida y muerte ha dado ejemplo para nosotros. No solo una cosa sino todas las cosas que Cristo padeció. (1Pe 2:21) Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;

 

  1. Maldecido: (1Pe 3:9) no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.

 

  1. Calumniado: (1Pe 3:16) teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.

 

  1. Ultrajado: (hacer mal) (1Pe 4:4) A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan;

Ese es un amplio espectro de “pruebas de fuego”, por esa razón no pienso que el termino “prueba de fuego” de 1 Pe 4:12 sea una sola cosa.

 

Es todo esto y más. Así que no se extrañe cuando todas estas cosas le pasen a usted, desde abuso físico, verbal hasta ultraje menor.

 

Tonto, loco, sapo, radical, extremista, santo, demasiado bueno para nosotros, ratón de iglesia, cristianoide, etc.

 

Ya sea esto o un empleado siendo acosado porque no mintió cuando su jefe le dijo que lo hiciera.

 

No piensen que alguna de estas cosas sea extraña. Son necesarias.

 

Necesario es lo opuesto a extraño en este libro. Por el capítulo 1 verso 6 y 7

 

(1Pe 1:6) En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en DIVERSAS PRUEBAS,

 

(1Pe 1:7) para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,

 

Lucas nos muestra “Discipulado de Pablo 101” y describe lo que Pablo les dice a los cristianos bebes en su paso por las iglesias.

 

(Act 14:22) confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

 

No hay opciones ni otra entrada a nuestro hogar, el cielo y es la misma necesidad divina en 1 Pe 1:6 y 7.

 

Así que no son extrañas, sino necesarias. Pues son el fuego purificador que nos prepara para la gloria.

 

¿Entonces qué es lo que viene? Las Pruebas de Fuego, y no son inesperadas, sino que son necesarias.

 

Ahora todos los siguientes yo argumento que son tipo de fuegos de prueba:

 

  1. Fuego de la prueba

 

  1. Compartir los padecimientos de Cristo (1Pe 4:13) sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. (las cosas que cristo padeció y nosotros lo estamos padeciendo por causa de Él)

 

  1. Ser Insultado por su causa (1Pe 4:14) Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.

 

  1. Sufrir como cristiano (1Pe 4:16) pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.

 

  1. Juicio purificador (1Pe 4:17) Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Eso es lo que el fuego es. Y comienza con nosotros,

 

  1. Sufriendo de acuerdo a la voluntad de Dios (1Pe 4:19) De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.

 

 

No es sorprendente ni advenedizo que esto acontezca, sino que no nos haya sucedido antes, en el cabo de 300 años que tiene el cristianismo de desarrollarse en el continente americano.  Talvez es porque estábamos muy cómodos con nuestro cristianismo mediocre.

 

Que debemos hacer, como responder, que decir sentir, pensar, que hacer, cuando estas cosas se presenten y ya están a nuestras puertas.

 

 

Para entenderlo usaremos un método de estudio llamado “leveling” que consiste en ir poniendo lo que es más importante primero y luego lo que sigue después y después y después, hasta llegar a la forma en la que debo entenderlo para mí. La razón por la que lo hacemos así es porque la exegesis histórica, gramatical y superficial no edificara a la iglesia, la exegesis no nos preparara para morir por la causa de Cristo.

Vamos a comenzar a verlo desde abajo para arriba y a lo que me refiero al decir abajo es a lo que es más fundamental en mi respuesta ante la prueba de fuego y lo que debería ser la meta suprema de mi respuesta y cuáles son los pasos de en medio.

 

Lo que puede hacer este proceso difícil es que a veces son simultaneas y la causalidad no es secuencial.

 

 

  1. (1Pe 4:12) Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, No deberíamos ser subjetivamente sorprendidos por la prueba. Si nos enseñan que deberíamos esperar el sufrimiento, entonces esperémoslo. NO PIERDAS EL EQUILIBRIO, NO ENTRES EN PANICO, MANTENTE FIRME EN LA GRACIA.

 

  1. (1Pe 4:19) De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien. ENCOMIENDA TU ALMA AL FIEL CREADOR. Cuando Cristo murió en la cruz sus últimas palabras fueron: “En tus manos encomiendo mi espíritu” Y eso debemos de hacer. Cuando estamos sufriendo se siente como que Dios ha perdido el control, un piensa el cristianismo no sobrevivirá esto, y no sobrevivió en Turquía. Pero ahí en el sufrimiento, en el borde de la extinción necesitamos un recordatorio.

 

  1. (1Pe 4:16) pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. NO NOS AVERGONZEMOS. ¿Porque nos dice Pedro que no nos avergoncemos? Porque seremos avergonzados. El ego humano detesta pasar vergüenza. Una gran vergüenza puede destruir una carrera y en muchos casos causar suicidio. El cristianismo fue fundado sobre un Cristo avergonzado. Ninguna otra religión tiene eso. Despreciado, odiado, maldecido, abofeteado, calumniado, escupido, burlado, desnudad, clavado a un maduro como un pedazo de carne. Fue el precursor de los suyos. 1 Pe 2:21 nos dice objetivamente que los padecimientos que el atravesó fueron ejemplo para nosotros. Él fue avergonzado, así que nosotros también seremos avergonzados. (Luk 6:26) ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas. Son palabras de Jesús, pero que hizo Jesús subjetivamente cuando fue maltratado objetivamente: (Heb 12:2) puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Jesús menosprecio el oprobio, aunque fue objetivamente avergonzado subjetivamente menosprecio la vergüenza. Le dijo vergüenza, no dejare que me robes el gozo. Y a eso es lo que se refiere Pedro cuando nos dice que no nos avergoncemos.

 

  1. (1Pe 4:13) sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. GOZAOS. Pedro lo dijo, Jesús lo dijo (Mateo 5:10-12), Lucas lo dijo (Hechos 5:41), Pablo lo dijo (Romanos 5:3), Santiago (Santiago 1:2) lo dijo. Esta tan impregnado el gozo en los documentos de la iglesia primitiva. (Mat 5:10-12) Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

 

  1. (1Pe 4:19) De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien. HACER EL BIEN. El gozo en el sufrimiento se desborda en buenas acciones. Y no estamos hablando de moralidad privada así como no ver películas prohibidas o no robes, no mientas. Eso es entre tú y Dios, pero cuando Pedro habla de hacer el bien, son obras visibles a gente que nos hace mal. (1Pe 3:15) sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; Nuestros opresores se preguntarán la razón para nuestras buenas obras. Si eso no ocurre entonces no nos estamos gozando en el sufrimiento ni desbordando en buenas obras en medio de las pruebas. Porque estas buenas obras serán hechas para aquellos que nos hacen mal.

 

  1. (1Pe 4:16) pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. Cuando sufres como cristiano y no te sorprendes por ello, porque ya has sido enseñado y encomiendas tu alma al fiel creador, desprecias la vergüenza no dejas que tenga un efecto subjetivo en tu vida, te gozas en el sufrimiento y desbordas en buenas obras, ¿adivina a quien haces quedar bien en ese momento? DIOS ES GLORIFICADO. Entonces la gente se preguntará, cual es la razón para tu gozo, yo no actúo así cuando me hacen algo. No tenemos el mismo gozo, no atesoramos las mismas cosas, de manera que ¿qué es lo que te produce tal gozo? La Respuesta es Dios. Y a eso se le llama Glorificar a Dios. Tu no glorifica a Dios cuando cuantas acerca de la gloria de Dios, o cuando dices que Dios es glorioso, Tu Glorificas a Dios al estar completamente satisfecho en todos sus caminos, con todas sus obras, con todas sus palabras, todas las promesas y todo lo que el es para nosotros en Cristo, estamos tan satisfechos en Dios que cuando todas las cosas nos son quitadas en aflicción y sufrimiento nuestro gozo en el permanece inmutable y el sigue siendo glorificado.

 

Conclusión, cualquiera que sea la forma que tome “el fuego de la prueba” desde una mala mirada hasta una decapitación, Dios llama a su pueblo comprado con sangre y eternamente asegurado a que no se sorprenda, sino que confíen su alma al fiel creador, despreciar la vergüenza, gozarse en la tribulación, desbordar con buenas obras y así mostrar que nuestro tesoro no está en la tierra sino en el cielo. Y este es la omnisatisfaciente Gloria de Dios. La gente podrá ver, ser silenciada y arrepentirse para glorificar a nuestro Padre Celestial.