RelacionemonosTodos los problemas que encontramos en nuestras relaciones son producto del pecado que hay en nosotros. El problema con esta afirmación es que todos relacionamos el pecado en las relaciones con inmoralidad sexual. Y esa es solamente una categoria de pecado. Otras formas de pecado son: enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, etc. (ver. Galatas 5:19-21)

No podemos avanzar en nuestras relaciones hasta que no saquemos de la ecuación el pecado que tan facilmente nos envuelve.

¿Como podemos desechar el pecado y avanzar en nuestras relaciones?

1 Juan 1: 7-9 nos da la respuesta:
Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
En pocas palabras, debemos confesar nuestros pecados a Dios para que el nos pueda limpiar. Seguidamente, debemos hacer nuestro mejor esfuerzo por vivir en luz, teniendo comunión unos con otros tal como nos dice el texto biblico.
El Apostol Pablo amplia aun mas esto de la comunión, porque no se trata unicamente de hacer el esfuerzo de llevarse bien. Eso es hacer las cosas a la fuerza, por obligacion y eso no es lo que agrada a Dios, porque es un acto fingido.

Filipenses 2:3-4 nos dice “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.”

Buscando el gozo de los demás es como encontramos el gozo nosotros mismos. No se trata solo de ti, pues no eres el centro del universo, piensa primero en el tipo de persona que eres para los demás.

Cuando nos volvemos conscientes de buscar el gozo en los demas como si fuera el de nosotros mismos es cuando encontramos la verdadera felicidad en las relaciones.

Pero no podemos perseguir el gozo en otros si nuestro pecado esta en el camino. Debemos luchar incesantemente para combatir el pecado en nosotros que afecta nuestras relaciones para perseguir continuamente el gozo en los demas que resulte en nuestro propio gozo.

Esa es la receta de Dios para las buenas relaciones.

Tomado de la serie: “RELACIONEMONOS” del Pastor Daniel Bardales de Iglesia Bautista Renacer