Cuanta impotencia siente uno al ver noticias acerca de la crisis que viven nuestros hospitales.

Piensen en la indignación que causa el que un paciente convaleciente no pueda encontrar una camilla para acostarse y ser atendido. Cuanto mas una mujer embarazada tenga que dar a luz en una acera fuera del hospital.

Es repudiable, es indignante. Ahora imaginese que el hijo que fuera tener fuera el mismo hijo de Dios. Es totalmente condenable que permitiésemos que el hijo de Dios naciera en una acera.

Sin embargo Mateo 2:18 nos dice que cuando Jesus nació en condiciones similares, en el establo de una estancia. Y sus padres lo acostaron en un comedero para animales, es decir un pesebre. Yo estoy seguro que si viviéramos en estos tiempos, ni tu ni yo permitiríamos que Jesus naciera en un comedero de animales.

En estos tiempos que esta de moda el humanismo, la filantropia y la responsabilidad social empresarial, seguramente le darias el mejor lugar que tienes que ofrecerle.

Pues resulta que en Navidad celebramos el nacimiento de Jesus.  Y Jesus busca nacer en tu corazón. Pero para sorpresa del mundo, el mejor lugar para nacer no es en una suite de cinco estrellas, sino que es en tu corazón.

Le darás posada? o lo mandaras a dormir con los animales? Apocalipsis 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.