hands with stethoscope

 Por Manuel Sheran

Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo estánHechos 15:36

Este texto llamo mi atención porque trae a relucir un aspecto muy importante a considerar en nuestra vida con Dios.

Después de su primer viaje misionero, Pablo propone a Bernabé a volver a las iglesias que habían fundado para saber como estaban los hermanos de la Fe.

Esta es una pregunta valida y útil que si la aplicamos a nosotros mismos, nos puede dar un panorama perspicaz de cómo esta nuestra relación con Dios.

En el contexto escritural vemos que Lamentaciones 3:40 nos exhorta precisamente a eso

Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová

No se puede contestar esta pregunta, si no se distingue primero, lo que significa estar bien y lo que significa estar mal.

J.C. Ryle, Obispo de Liverpool, escribió en 1887 lo siguiente acerca de la vida Cristiana de esa época:

“Vivimos en una época de privilegios especiales, desde la creación del mundo jamás ha habido tantas oportunidades para que un hombre sea salvo como en este momento. En esta tierra nunca ha habido tantas manifestaciones de religiosidad ni se han predicado tantos sermones ni se han celebrado tantos cultos en las distintas iglesias y capillas, ni se han vendido tantas biblias, ni se han impreso tantos libros y folletos religiosos, ni se han respaldado tantas sociedades para la evangelización de la humanidad, ni se ha mostrado tanto respeto externo al cristianismo. “

Es muy parecido a nuestro entorno cuando consideramos cuantos estatus cristianos vemos a diario en las diferentes redes sociales y cuantas herramientas que facilitan la diseminación de material cristiano como ebooks, podcasts, live streams, etc, Podemos concluir entonces que somos aun mas privilegiados de vivir en esta época, que hace 132 años.

Pero….¿acaso somos mejores por ello? En una época como esta es correcto preguntar ¿como están nuestras almas?

A pesar de las facilidades tecnológicas para la predicación del evangelio, vivimos en una etapa que se caracteriza por un peligro especial. Y citare nuevamente a Ryle, porque considero que es el mismo peligro que vivimos hoy día.

“ Es posible que desde que el mundo es mundo, nunca haya habido una cantidad tan inmensa de personas que profesan la religión solo externamente como hoy día. Desgraciadamente una enorme porción de todas las congregaciones del territorio están formadas por inconversos que no saben nada de la religión del corazón, y que nunca acuden a la Mesa del Señor ni confiesan jamás a Cristo en la vida cotidiana. Millares de aquellos que siempre están corriendo tras los distintos predicadores y aglomerándose para oír sermones especiales no son en nada mejores que los metales huecos o los címbalos que retiñen (1 Cor 13:1), en su hogar no hay una pizca del verdadero cristianismo vital…Me temo que la vida de muchas de las personas que se declaran religiosas en esta época no es mas que una búsqueda continua de estimulantes espirituales. Tienen un constante apetito morboso de emociones frescas y parece que les importa poco de que se traten con tal de conseguirlas. Todas las predicaciones les parece los mismo; y son incapaces de “ver diferencias” mientras oigan palabras inteligentes que les halaguen el oído y mientras puedan sentarse en medio de una multitud. Lo peor de todo es que hay cientos de creyentes jóvenes no establecidos que están tan infectados con esta misma pasión por las emociones que, de hecho, piensan que es un deber estar siempre buscándolas. Casi sin darse cuenta, escogen una especie de cristianismo histérico, sensualista y sentimental, hasta el punto de que nunca están contentos con las “sendas antiguas”

Sabiendo esto, para saber como estamos hagámonos estas 10 preguntas:

  1. ¿Pensamos alguna vez en nuestras almas?
  2. ¿Hacemos algo respecto a nuestras almas?
  3. ¿Estamos tratando de satisfacer nuestras conciencias con una religión meramente formal?
  4. ¿Hemos recibido el perdón de nuestros pecados?
  5. Somos conscientes de haber tenido una experiencia de conversión a Dios?
  6. Tenemos idea de lo que es la santidad cristiana practica?
  7. Tenemos idea de lo que es disfrutar de los medios de la gracia?
  8. Alguna vez tratamos de hacer algún bien en el mundo?
  9. Tenemos idea de lo que es vivir una vida de comunión habitual con Cristo?
  10. Tenemos idea de lo que es estar listos para la segunda venida de Cristo?
  1. Pensamos alguna vez en nuestras almas?

La mayor parte del tiempo estamos ocupados pensando en negocio, placer, política, dinero o algún capricho de una especie u otra.

Como dijo el periodista canadiense Emile H. Gauvreay: “Hemos construido un sistema que nos persuade a gastar el dinero que no tenemos en cosas que no necesitamos para crear impresiones que no durarán en personas que no nos importan.”

Nunca nos detenemos a pensar con calma acerca de la muerte, el juicio, la eternidad, el cielo, el infierno y el mundo venidero.

Deut 32:29 Ojalá fueran sabios, que comprendieran esto, Y se dieran cuenta del fin que les espera.

Vivimos como que si nunca fuéramos a morir, resucitar, presentarnos ante el tribunal de Dios ni recibir una sentencia eterna.

Hageo 1:7 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.

  1. ¿Hacemos algo respecto a nuestras almas?

Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña.

Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue.

Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue.” Mateo 21:28-30

Hoy en día nuestro entorno esta lleno de personas que solo tienen la intención de hacer algo por sus almas pero nunca lo hacen.

Siempre están pretendiendo, intentando, proponiéndose, decidiéndose, deseando y contándonos que saben lo que esta bien y esperan que al final se encuentren entre los justos, pero nunca llegan a efectuar ninguna acción.

En tiempos como estos, cuando es tan común oír y pensar sin practicar es justo que nos preguntemos ¿cómo están nuestras almas?

  1. ¿Estamos tratando de satisfacer nuestras conciencias con una religión meramente formal?

En este momento, hay en nuestras iglesias y localidades, millones de personas interesadas mas en la parte externa del cristianismo, mientras que la parte interna y espiritual esta descuidada.

Mateo 15:8-9 “Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.

  • Las personas de las que hablo
  • Se preocupan por asistir a todos los cultos
  • Practican regularmente todas sus formas y ordenanzas
  • Nunca se abstienen de la comunión
  • Con frecuencia son participantes entusiastas de sus iglesias
  • Están dispuestos a contender con cualquiera que no este de acuerdo con ellos. Sin embargo la religión sigue sin afectar su corazón.
  • Cualquiera que los conozca íntimamente puede ver a primera vista que sus sentimientos están puestos en las cosas de abajo y no en las cosas de arriba (col. 3:2)
  • Tratan de maquillar su falta de cristianismo interior por medio de una cantidad excesiva de formas externas.

Si amas la vida no te contentes con la cascara, la corteza, el andamiaje de la religión.

Para llevar nuestras almas al cielo hace falta algo mas que ser diligentes en acudir a la iglesia y recibir la cena del Señor.

Necesitamos vivir nuestra vida cumpliendo con el propósito para el que fuimos creados y para el cual fuimos hechos salvos.

¿Como están nuestras almas?