gluttony

Por. Manuel Sheran

La comida es una bendición de Dios. Él nos diseñó de la manera que la ingesta de alimentos pudiera traernos satisfacción. Des un principio Dios se interesó por la dieta del Hombre.

(Gen 1:29)  Y dijo Dios: He aquí, yo os he dado toda planta que da semilla que hay en la superficie de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto que da semilla; esto os servirá de alimento.

La comita puede sustentar, pero como vemos en Génesis 2-3 también puede matar.

(Gen 2:17)  pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás.

Lastimosamente la caída del hombre entro por el apetito.

(Gen 3:6)  Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.

Obviamente el fruto representaba más que sustento para Eva.

Que cree que representaba?

Placer, Belleza, sabiduría, el ser igual que Dios.

En lugar de satisfacer estas ambiciones dentro de los límites del diseño de Dios, Eva abrió su boca y su corazón hacia la rebelión contra Dios.

QUE ES LA GLOTONERIA?

  • En pocas palabras rendirle adoración a la comida.
  • Direcciona el apetito hacia fines impropios.
  • Busca la satisfacción en las papilas gustativas en lugar de la comunión que Dios ofrece a través de Jesús.

Por lo general la gente tiene a definir la glotonería como “comer de más”

En primer lugar, aunque el comer de más es una consecuencia de la glotonería, el apetito abundante no es necesariamente una señal de esto.

(Deu 14:22)  Diezmarás fielmente todo el producto de tu sementera, lo que rinde tu campo cada año.

(Deu 14:23)  Y comerás en la presencia del SEÑOR tu Dios, en el lugar que El escoja para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu mosto y de tu aceite, y los primogénitos de tus vacas y de tus ovejas, para que aprendas a temer siempre al SEÑOR tu Dios.

(Deu 14:26)  Y podrás gastar el dinero en todo lo que tu corazón apetezca: en vacas u ovejas, en vino o sidra, o en cualquier otra cosa que tu corazón desee; allí comerás en presencia del SEÑOR tu Dios, y te alegrarás tú y tu casa.

Dios no mira mal una buena comilona de vez en cuando, así que debemos tener sumo cuidado como definimos la glotonería, para permitirnos un espacio para celebraciones especiales.

En segundo lugar, relacionar la glotonería con sobre apetito puede minimizar el rol que los deseos juegan en nuestras decisiones. Eva comió el fruto prohibido porque poseía un atractivo para ella en su búsqueda por placer, belleza y sabiduría. Con la glotonería, buscamos satisfacer algunos antojos más profundos a través de la comida. Ya sea confort, propósito o sentido de auto control. Así que al tratar de  contrarrestar la glotonería no basta solamente con tratar de comer menos. Debemos prestarle atención a nuestros deseos también.

Finalmente, nuestra definición de glotonería debe ir más allá que simplemente comer más para incorporar otra manera de abuso de la comida: esnobismo. Es posible encontrar satisfacción en la comida que consumimos. También es posible e igual de peligroso buscar satisfacción en la comida que evitamos.

¿Cuantos de nosotros caemos en esta categoría?

Obsesionándonos sobre una dieta en particular, ansiosamente contando calorías, despreciando ciertas comidas por sospechas morales. Todas son una variación del mismo tema de idolatría, la comida convirtiéndose en un dios.

Glotonería, por lo tanto es adoración hacia la comida manifestada tanto en el apetito excesivo o evasión farisaica.

Por razones de tiempo nos enfocaremos en el apetito excesivo, sin embargo, es importante recordar que siendo la glotonería una forma de adoración a la comida, el remedio bíblico para una está necesariamente vinculado al remedio bíblico de la otra. Con esto en mente, consideremos los peligros de la glotonería.

PELIGROS DE LA GLOTONERÍA.

Peligro #1: Menospreciar a Dios.

(Php 3:18)  Porque muchos andan como os he dicho muchas veces, y ahora os lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo,

(Php 3:19)  cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan sólo en las cosas terrenales.

La glotonería como cualquier otro pecado distorsiona el propósito de la creación de Dios La comida nunca fue un fin en el plan de Dios. , es un medio para recibir el sustento y apuntarnos hacia nuestra necesidad de Dios.

Al tratar la comida como un fin en sí misma, la glotonería arruina nuestro apetito de intimidad hacia nuestro creador. Cambia la gloria del inmortal Dios por un plato de pollo chuco con tajadas.

(Deu 8:2)  Y te acordarás de todo el camino por donde el SEÑOR tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no sus mandamientos.

(Deu 8:3)  Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca del SEÑOR.

Peligro #2: Odiar a Nuestro Hermano

El segundo peligro de la glotonería es el daño que causa a nuestras relaciones. Generalmente está ligado a la injusticia. Cuando una persona consume más comida de la que debería en algunos contextos, alguien más va quedar con hambre.

(Luk 16:19)  Había cierto hombre rico que se vestía de púrpura y lino fino, celebrando cada día fiestas con esplendidez.

(Luk 16:20)  Y un pobre llamado Lázaro yacía a su puerta cubierto de llagas,

(Luk 16:21)  ansiando saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; además, hasta los perros venían y le lamían las llagas.

La glotonería insiste en la satisfacción de nuestros antojos corporales aun cuando alguien más se va a quedar sin comer como resultado de satisfacerlos.

En muchas ocasiones temblamos por el hecho de pensar que nos vamos a quedar sin comer. , en lugar de amar a nuestro hermano, asegurándonos que tiene suficiente para comer. En su lugar nos servimos una ración especial para mí, sabiendo muy bien que no lo he hecho con justicia para los que vienen detrás de mí. Sea que ellos sepan lo que hice o no, la condición pecaminosa de mi corazón es real. Otros no están siendo amados y Dios no está siendo Glorificado.

La iglesia de Corintios experimento una situación similar. Cuando se reunían para la cena del Señor, algunos se emborrachaban mientras que otros pasaban hambre (1 Cor 11:21) La inequidad es la moneda de la glotonería. Cuando cedemos a este pecad, le damos permiso al fruto venenoso que florezca en nuestras relaciones.

Peligro #3: Auto Indulgencia

Finalmente la glotonería es peligrosa porque es una forma de auto indulgencia, y la auto indulgencia es una bola de nieve.

Si nos abandonamos en los antojos del estómago, no deberíamos de sorprendernos de permitir otras indulgencias pecaminosas en nuestra vida.

Consideremos a Ofni y Fines, hijos del sumo sacerdote Eli. (1 Samuel 2:12-22)

En su apetito desordenado, Ofni y Fines menospreciaron a Dios y dañaron a otras personas. Y Note como su desenfreno infecto también su sexualidad.

No pasemos por alto esta conexión. La Glotonería y la perversión sexual pudieran parecer males independientes, pero ambos obtienen su fortaleza de la misma fuente oscura: auto indulgencia.

Por esto, no podemos permitirnos pensar que nuestros hábitos alimenticios son de alguna manera territorio neutral en la pelea contra el pecado.

Si hacemos la paz con la glotonería, haremos la paz –de una manera u otra- con otros vicios.

ESTRATEGIAS PARA LA PELEA

Por suerte hay otra opción. Podemos hacerle la guerra a la glotonería fortalecidos por la esperanza de que cualquier progreso aquí puede llevar frutos de una manera sorprendente a otros lugares.

¿Entonces como combatimos la glotonería? He aquí 10 sugerencias.

  • Recuerde que dominio propio es libertad y glotonería es atadura

La glotonería con frecuencia nos tienta a pensar que control nuestros impulsos es opresivo y limitante. Pero como todos los limites virtuosos, el dominio propio crea un espacio para florecer a la sombra de nuestro Dios. El glotón realmente no disfruta la comida. Esta aprisionado por ella.

  • Recuerde que el dominio propio es un don de Dios, no un resultado de la autoconfianza en el poder de voluntad

No pretendo sugerir que debemos orar por dominio propio y no hacer nada hasta que este se manifieste. El dominio propio es una disciplina. Y lo ejercemos únicamente porque Dios esta primeramente trabajando en nosotros. (Filipenses 2:12-13) Únicamente por la habilitación de Dios podemos gobernar sobre nuestros apetitos como deberíamos.

  • Recuerde que Cristo ha expiado nuestra glotonería y nos ha dado un espíritu de dominio propio.

Cristo, es la encarnación del dominio propio, fue difamado como glotón y borracho (Mateo 11:19, Lucas 7:34), y esto porque le encantaba compartir comidas con pecadores. El llevo los reproches de la mesa de los pecadores para que nosotros-glotones y borrachos-Pudiéramos conocer el gozo de sentarnos a su mesa. Jesús nos ha limpiado de nuestros antojos desordenados. En el hemos crucificado la carne con sus pasiones y deseos (Gálatas 5:24) Y esto más, Cristo ha enviado su espíritu a llenarnos, el espíritu quien lleva el fruto de dominio propio a su gente. (Gálatas 5:22)

  • Sáciese en Cristo

Jesús es el pan verdadero que descendió del cielo. (Juan 6:32) y este pan no tiene medida recomendada. Podemos y debemos comer todo lo que queramos y repetir.

  • Vea la mesa del Señor como entrenamiento para el dominio propio

Cuando comemos del pan y tomamos de la copa, le hacemos la guerra a la glotonería y sus engaños. Primero, nos recordamos que la comida no es un fin sino que existe para recordarnos nuestra necesidad de Dios. Segundo, porque disfrutamos la mesa de Señor con otros creyentes, renunciamos a la avaricia de agarrar raciones para nosotros y al contrario compartimos con los demás. La mesa, es una mesa común, una oportunidad de afirmar nuestro amor por los creyentes (1 Cor. 10:17) Finalmente las porciones reguladas para cada individuo nos recuerda la belleza del dominio propio.

  • Aparte tiempo para un ayuno ocasional

David dijo: (Psa 4:7)  Alegría pusiste en mi corazón, mayor que la de ellos cuando abundan su grano y su mosto. Usted cree que Dios puede darle más gozo que un estómago lleno? Pruébelo y vera, no se decepcionara.

  • Aparte tiempo para festejos especiales

Incluyo este consejo después del ayuno, no para minimizar la importancia del ayuno sino porque quiero asegurarme que no reaccionemos de manera exagerada tratando a la comida como el problema. Pablo dijo: (Php 4:12)  Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad; en todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. Pablo sabia ayunar y Pablo sabia comer. El podía hacer ambas cosas para la Gloria de Dios porque podía ver que ambas requerían un contentamiento cristiano. De igual manera nosotros, que podamos sentir tal satisfacción en nuestra unión con Cristo que nos permita con la misma determinación saltar un tiempo de comida el martes como repetir comida el domingo.

  • Agradezca antes de cada comida

La gratitud sofoca la glotonería. Somos menos propensos a adorar un plato que catalogamos como un regalo de Dios. Orar antes de las comidas no es garantía contra la glotonería. Como todos los buenos hábitos, puede rápidamente convertirse en algo superficial. Inyectándole una pausa de santidad antes de llenar el plato posterga la posibilidad de servir un plato rebelde.

  • Memorice la escritura

Si vivimos por la palabra de Dios y no por la comida, entonces sin lugar a dudas una fuerte defensa en contra del engaño de la glotonería es tener nuestro refrigerador mental bien surtido con la escritura.

Fue por este medio que Jesús pudo soportar la tentación de satisfacer su hambre ilícitamente. (Mateo 4:1-4, Lucas 4:1-4)

10) Manténgase Activo

La ociosidad es un catalizador de la glotonería. ¿Con cuanta frecuencia comemos solo porque estamos aburridos y no tenemos nada mejor que hacer? La actividad física, por otro lado, puede regular nuestros antojos e incrementar nuestro gusto por la comida. Así que adicionalmente a las sugerencias anteriores, trate de ir en una caminata familiar, jugar algún deporte, o hacer alguna tarea en el hogar. Después de todo, el don de Dios no solo es comer y beber sino  deleitarse en todos nuestros trabajos (Eclesiastes 3:13)

Como hemos visto, la glotonería es la adoración hacia la comida. A través de Cristo, Dios nos ha librado de la tiranía de nuestros estómagos para que en lugar comer hasta nuestra destrucción, podamos conocer el gozo de comer para la gloria de Dios. (1 Cor 10:31).