Por Manuel Sheran

 

12697182_1666423770275513_4035550401932009664_oVivimos tiempos muy difíciles para el cristianismo. No solamente porque:

  • La inmoralidad en todas sus formas está en ascenso

 

  • La nueva generación prefiere ser culturalmente aceptable a pagar el precio de ser cristiano.

Sino también porque alrededor del mundo hay crisis:

Económica: la fluctuación de los mercados hace que las economías endebles se tambaleen y se incremente el endeudamiento, se agudice la delincuencia, el crimen organizado, etc.

Social: decadencia de valores morales, guerras, epidemias, etc.

Cultural: la tecnología está alterando nuestra forma de vida para bien y para mal.

Religiosa: estamos siendo invadidos por nuevas religiones que nos llevan a perder la ventaja en casa que hemos tenido por más de 300 años.

La iglesia de Cristo parece ser un actor aislado que se levanta en contra de todas estas cosas.

Porque predicamos que nuestra riqueza no está en la tierra, que debemos apegarnos a la ley de Dios, que vivimos para un fin superior que adaptarnos al pensamiento este siglo y que nos debemos a un supremo creador que está por encima de cualquier otra cosa. Esta es nuestra realidad subjetiva.

Aunque la realidad objetiva sea otra. Experimentamos en nuestro día a día las dificultades del mundo en que vivimos. TODOS SUFRIMOS padecimientos y persecución por el nombre de Cristo. Algunos en mayor escala y otros en menor.  Pero al final sufrimos.

Y si eres cristiano, nacido de nuevo, el sufrimiento está garantizado.

Nuestra reacción humana al sufrimiento siempre es preguntarle a Dios “¿Porque me pasa esto a mí? ¡Si yo soy tu hijo!”

Y el apóstol Pedro en su primera epístola a los cristianos en Asia Menor nos ayuda a despejar las dudas de nuestros padecimientos, nos pone en sobre aviso de las cosas que han de venir y nos ayuda saber cómo reaccionar ante el sufrimiento.

(1Pe 4:12) Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo;

 

(1Pe 4:13) antes bien, en la medida en que compartís los padecimientos de Cristo, regocijaos, para que también en la revelación de su gloria os regocijéis con gran alegría.

 

(1Pe 4:14) Si sois vituperados por el nombre de Cristo, dichosos sois, pues el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, por ellos El es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.

 

(1Pe 4:15) Que de ninguna manera sufra alguno de vosotros como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entrometido.

 

(1Pe 4:16) Pero si alguno sufre como cristiano, que no se avergüence, sino que como tal glorifique a Dios.

 

(1Pe 4:17) Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si comienza por nosotros primero, ¿cuál será el fin de los que no obedecen al evangelio de Dios?

 

(1Pe 4:18) Y SI EL JUSTO CON DIFICULTAD SE SALVA, ¿QUE SERA DEL IMPIO Y DEL PECADOR?

 

(1Pe 4:19) Por consiguiente, los que sufren conforme a la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, haciendo el bien.

 

Repasaremos dos veces este texto.

 

I

¿Qué es lo que viene?  que es lo que no tiene que tomarnos por sorpresa?

¿Es genérico o típico para la experiencia cristiana o fue algo propio de ese momento?

Y aunque es en los días de Pedro, no creo que la referencia sea solo para estos días.

 

II

¿Qué respuesta espera Pedro que tengamos ante las cosas que vienen? Hay seis cosas que vienen y seis respuestas específicas que Pedro espera que tengamos para lo que viene.

 

Que es lo que viene:

Versículo 1 Fuego de Prueba.

¿Qué es este fuego de prueba? Puede ser que pedro este viendo el horizonte y haga una alusión al fuego de Roma cuando Nerón incendio la ciudad junto con todos los cristianos que en ella había para dejar registrada en las páginas de la historia una persecución sin precedentes. Puede ser que a eso se refiera este texto.

Pero me atrevo a pensar que estaremos en un fundamento exegético más seguro si dejamos que el lenguaje de “fuego de prueba” nos guie hacia los otros dos lugares donde esta frase vuelve a repetirse a lo largo de esta carta.

(1Pe 1:6) En lo cual os regocijáis grandemente, aunque ahora, por un poco de tiempo si es necesario, seáis afligidos con diversas pruebas,

 

(1Pe 1:7) para que la prueba de vuestra fe, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo;

 

Así que ahora vemos un plural, no solamente una cosa en el horizonte, sino que varias. Dice diversas pruebas. Si seguimos recorriendo la carta para contestar a que se refiero Pedro con estas pruebas:

 

  1. Golpeado: (1Pe 2:20) Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.

 

  1. Sufrido: en vida y muerte ha dado ejemplo para nosotros. No solo una cosa sino todas las cosas que Cristo padeció. (1Pe 2:21) Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;

 

  1. Maldecido: (1Pe 3:9) no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.

 

  1. Calumniado: (1Pe 3:16) teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.

 

  1. Ultrajado: (hacer mal) (1Pe 4:4) A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan;

Ese es un amplio espectro de “pruebas de fuego”, por esa razón no pienso que el termino “prueba de fuego” de 1 Pe 4:12 sea una sola cosa.

 

Es todo esto y más. Así que no se extrañe cuando todas estas cosas le pasen a usted, desde abuso físico, verbal hasta ultraje menor.

 

Tonto, loco, sapo, radical, extremista, santo, demasiado bueno para nosotros, ratón de iglesia, cristianoide, etc.

 

Ya sea esto o un empleado siendo acosado porque no mintió cuando su jefe le dijo que lo hiciera.

 

No piensen que alguna de estas cosas sea extraña. Son necesarias.

 

Necesario es lo opuesto a extraño en este libro. Por el capítulo 1 verso 6 y 7

 

(1Pe 1:6) En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en DIVERSAS PRUEBAS,

 

(1Pe 1:7) para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,

 

Lucas nos muestra “Discipulado de Pablo 101” y describe lo que Pablo les dice a los cristianos bebes en su paso por las iglesias.

 

(Act 14:22) confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

 

No hay opciones ni otra entrada a nuestro hogar, el cielo y es la misma necesidad divina en 1 Pe 1:6 y 7.

 

Así que no son extrañas, sino necesarias. Pues son el fuego purificador que nos prepara para la gloria.

 

¿Entonces qué es lo que viene? Las Pruebas de Fuego, y no son inesperadas, sino que son necesarias.

 

Ahora todos los siguientes yo argumento que son tipo de fuegos de prueba:

 

  1. Fuego de la prueba

 

  1. Compartir los padecimientos de Cristo (1Pe 4:13) sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. (las cosas que cristo padeció y nosotros lo estamos padeciendo por causa de Él)

 

  1. Ser Insultado por su causa (1Pe 4:14) Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.

 

  1. Sufrir como cristiano (1Pe 4:16) pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.

 

  1. Juicio purificador (1Pe 4:17) Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Eso es lo que el fuego es. Y comienza con nosotros,

 

  1. Sufriendo de acuerdo a la voluntad de Dios (1Pe 4:19) De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.

 

 

No es sorprendente ni advenedizo que esto acontezca, sino que no nos haya sucedido antes, en el cabo de 300 años que tiene el cristianismo de desarrollarse en el continente americano.  Talvez es porque estábamos muy cómodos con nuestro cristianismo mediocre.

 

Que debemos hacer, como responder, que decir sentir, pensar, que hacer, cuando estas cosas se presenten y ya están a nuestras puertas.

 

 

Para entenderlo usaremos un método de estudio llamado “leveling” que consiste en ir poniendo lo que es más importante primero y luego lo que sigue después y después y después, hasta llegar a la forma en la que debo entenderlo para mí. La razón por la que lo hacemos así es porque la exegesis histórica, gramatical y superficial no edificara a la iglesia, la exegesis no nos preparara para morir por la causa de Cristo.

Vamos a comenzar a verlo desde abajo para arriba y a lo que me refiero al decir abajo es a lo que es más fundamental en mi respuesta ante la prueba de fuego y lo que debería ser la meta suprema de mi respuesta y cuáles son los pasos de en medio.

 

Lo que puede hacer este proceso difícil es que a veces son simultaneas y la causalidad no es secuencial.

 

 

  1. (1Pe 4:12) Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, No deberíamos ser subjetivamente sorprendidos por la prueba. Si nos enseñan que deberíamos esperar el sufrimiento, entonces esperémoslo. NO PIERDAS EL EQUILIBRIO, NO ENTRES EN PANICO, MANTENTE FIRME EN LA GRACIA.

 

  1. (1Pe 4:19) De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien. ENCOMIENDA TU ALMA AL FIEL CREADOR. Cuando Cristo murió en la cruz sus últimas palabras fueron: “En tus manos encomiendo mi espíritu” Y eso debemos de hacer. Cuando estamos sufriendo se siente como que Dios ha perdido el control, un piensa el cristianismo no sobrevivirá esto, y no sobrevivió en Turquía. Pero ahí en el sufrimiento, en el borde de la extinción necesitamos un recordatorio.

 

  1. (1Pe 4:16) pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. NO NOS AVERGONZEMOS. ¿Porque nos dice Pedro que no nos avergoncemos? Porque seremos avergonzados. El ego humano detesta pasar vergüenza. Una gran vergüenza puede destruir una carrera y en muchos casos causar suicidio. El cristianismo fue fundado sobre un Cristo avergonzado. Ninguna otra religión tiene eso. Despreciado, odiado, maldecido, abofeteado, calumniado, escupido, burlado, desnudad, clavado a un maduro como un pedazo de carne. Fue el precursor de los suyos. 1 Pe 2:21 nos dice objetivamente que los padecimientos que el atravesó fueron ejemplo para nosotros. Él fue avergonzado, así que nosotros también seremos avergonzados. (Luk 6:26) ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas. Son palabras de Jesús, pero que hizo Jesús subjetivamente cuando fue maltratado objetivamente: (Heb 12:2) puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Jesús menosprecio el oprobio, aunque fue objetivamente avergonzado subjetivamente menosprecio la vergüenza. Le dijo vergüenza, no dejare que me robes el gozo. Y a eso es lo que se refiere Pedro cuando nos dice que no nos avergoncemos.

 

  1. (1Pe 4:13) sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. GOZAOS. Pedro lo dijo, Jesús lo dijo (Mateo 5:10-12), Lucas lo dijo (Hechos 5:41), Pablo lo dijo (Romanos 5:3), Santiago (Santiago 1:2) lo dijo. Esta tan impregnado el gozo en los documentos de la iglesia primitiva. (Mat 5:10-12) Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

 

  1. (1Pe 4:19) De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien. HACER EL BIEN. El gozo en el sufrimiento se desborda en buenas acciones. Y no estamos hablando de moralidad privada así como no ver películas prohibidas o no robes, no mientas. Eso es entre tú y Dios, pero cuando Pedro habla de hacer el bien, son obras visibles a gente que nos hace mal. (1Pe 3:15) sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; Nuestros opresores se preguntarán la razón para nuestras buenas obras. Si eso no ocurre entonces no nos estamos gozando en el sufrimiento ni desbordando en buenas obras en medio de las pruebas. Porque estas buenas obras serán hechas para aquellos que nos hacen mal.

 

  1. (1Pe 4:16) pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. Cuando sufres como cristiano y no te sorprendes por ello, porque ya has sido enseñado y encomiendas tu alma al fiel creador, desprecias la vergüenza no dejas que tenga un efecto subjetivo en tu vida, te gozas en el sufrimiento y desbordas en buenas obras, ¿adivina a quien haces quedar bien en ese momento? DIOS ES GLORIFICADO. Entonces la gente se preguntará, cual es la razón para tu gozo, yo no actúo así cuando me hacen algo. No tenemos el mismo gozo, no atesoramos las mismas cosas, de manera que ¿qué es lo que te produce tal gozo? La Respuesta es Dios. Y a eso se le llama Glorificar a Dios. Tu no glorifica a Dios cuando cuantas acerca de la gloria de Dios, o cuando dices que Dios es glorioso, Tu Glorificas a Dios al estar completamente satisfecho en todos sus caminos, con todas sus obras, con todas sus palabras, todas las promesas y todo lo que el es para nosotros en Cristo, estamos tan satisfechos en Dios que cuando todas las cosas nos son quitadas en aflicción y sufrimiento nuestro gozo en el permanece inmutable y el sigue siendo glorificado.

 

Conclusión, cualquiera que sea la forma que tome “el fuego de la prueba” desde una mala mirada hasta una decapitación, Dios llama a su pueblo comprado con sangre y eternamente asegurado a que no se sorprenda, sino que confíen su alma al fiel creador, despreciar la vergüenza, gozarse en la tribulación, desbordar con buenas obras y así mostrar que nuestro tesoro no está en la tierra sino en el cielo. Y este es la omnisatisfaciente Gloria de Dios. La gente podrá ver, ser silenciada y arrepentirse para glorificar a nuestro Padre Celestial.