Por Manuel Sheran

(Mat 26:41) Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

 

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Jesús en el huerto de Los Olivos

Cristo se prepara para enfrentar la mayor crisis cósmica de toda la historia del universo. Y lo que el estaba a punto de enfrentar no se había repetido ni se repetirá nunca mas en toda la historia de la humanidad. Era literalmente una crisis cósmica porque la entrada del pecado a la humanidad no solamente afecta al hombre y la creación en el jardín, sino afecto todo el universo.

(Rom 8:19) Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios.

 

(Col 1:20) y por medio de El reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz, por medio de Él, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos.

 

No debemos desestimar que El Dios Todopoderoso estaba a punto de llevar sobre sus hombros el peso de toda la maldad del universo a través de su muerte.

  • ¿Cómo se preparó para enfrentar esta Crisis Cósmica? Mateo 26:41.
  • ¿Cómo enfrentamos nosotros nuestras crisis?
  • ¿Cómo enfrentaron los discípulos la crisis cósmica? Mateo 26:43

 

Quisiera resaltar que la oración que Jesús hizo esa noche en el Jardín de Getsemaní fue una oración anticipatoria, es decir, Él se estaba anticipando a algo grande que iba a suceder, algo que él sabía que venía de acuerdo a la voluntad de Dios y se preparó para ello.

Quisiera enfatizar y cincelar en su consciencia la práctica de la oración anticipatoria, porque las batallas son ganadas o perdidas mucho antes de que sean peleadas.

 

Las Batallas Son Ganadas Antes De Ser Peleadas

Para la primera guerra mundial, Francia sorprendió al mundo con su slogan: “No pasaran” en referencia a las hordas del Kaiser. Y de hecho no pasaron. Pero 25 años más tarde para la segunda guerra mundial, las tropas de Hitler arrasaron con Francia. ¿Porque razón? Porque luego de la férrea oposición contra los alemanes en la primera guerra mundial, Francia quedo en un letargo moral, político y socio cultural. Del cual nunca más se levantó. Este espíritu de letargo provoco su caída durante la segunda guerra mundial y hasta el día de hoy es el causante de todas sus crisis.

Las batallas se ganan o se pierden antes de ser peleadas y la historia es testigo de la veracidad de esta frase.

En nuestra vida personal, queremos emprender la batalla contra graves crisis como una enfermedad terminal ya cuando hemos sido diagnosticados, pero nunca nos ocupamos de anticiparnos a la batalla.

 

La Batalla En Un Nivel Superior

ISRAEL

El ejemplo de Francia es cierto también para el pueblo de Israel del Antiguo Testamento. Vemos en el libro de los jueces que cuando Israel estaba bien con Dios ganaba sus batallas. Pero Cuando se apartaba para prostituirse en alianza con naciones paganas e iba tras dioses ajenos y sus costumbres eran llevados cautivos.

(Jdg 2:18) Cuando el SEÑOR les levantaba jueces, el SEÑOR estaba con el juez y los libraba de mano de sus enemigos todos los días del juez; porque el SEÑOR se compadecía por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían.

(Jdg 2:19) Pero acontecía que al morir el juez, ellos volvían atrás y se corrompían aún más que sus padres, siguiendo a otros dioses, sirviéndoles e inclinándose ante ellos; no dejaban sus costumbres ni su camino obstinado.

 

DAVID

David no gano la batalla contra el gigante de 11 pies cuando salió enfrentarlo.

David venció a Goliat cuando conoció a Dios detrás del rebaño.

(1Sa 17:33) Entonces Saúl dijo a David: Tú no puedes ir contra este filisteo a pelear con él, porque tú eres un muchacho y él ha sido un guerrero desde su juventud. (1Sa 17:34) Pero David respondió a Saúl: Tu siervo apacentaba las ovejas de su padre, y cuando un león o un oso venía y se llevaba un cordero del rebaño, (1Sa 17:35) yo salía tras él, lo atacaba, y lo rescataba de su boca; y cuando se levantaba contra mí, lo tomaba por la quijada, lo hería y lo mataba. (1Sa 17:36) Tu siervo ha matado tanto al león como al oso; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha desafiado a los escuadrones del Dios viviente. (1Sa 17:37) Y David añadió: El SEÑOR, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, me librará de la mano de este filisteo. Y Saúl dijo a David: Ve, y que el SEÑOR sea contigo.

 

JACOB

 

Jacob no venció a su hermano cuando este se aproximaba a matarlo tras albergar 20 años de resentimiento en su corazón.

 

Jacob venció a Esaú cuando peleo con el ángel en Peniel.

 

(Gen 32:26) Entonces el hombre dijo: Suéltame porque raya el alba. Pero Jacob respondió: No te soltaré si no me bendices. (Gen 32:27) Y él le dijo: ¿Cómo te llamas? Y él respondió: Jacob. (Gen 32:28) Y el hombre dijo: Ya no será tu nombre Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has prevalecido. (Gen 32:29) Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Dame a conocer ahora tu nombre. Pero él respondió: ¿Para qué preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. (Gen 32:30) Y Jacob le puso a aquel lugar el nombre de Peniel, porque dijo: He visto a Dios cara a cara, y ha sido preservada mi vida.

 

ELÍAS

 

Elías no venció a los profetas de Baal cuando se enfrentó contra ellos en sus respectivos altares en el monte carmel.

Elías venció a los profetas de Baal estando en el monte Galaad delante del Senior.

 

(1Ki 17:1) Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive el SEÑOR, Dios de Israel, delante de quien estoy, que ciertamente no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por la palabra de mi boca.

 

Si Elías no hubiera experimentado los milagros de Dios en Galaad, no hubiera podido vencer a los profetas de Baal en el Monte Carmel.

 

Preparándonos para la Crisis

 

Hay crisis que nos esperan allá afuera. Como la que enfrento Jesús, Israel, David, Jacob y Elías. Hay otras crisis que nos salen al encuentro. Quisiera mencionar unas cuantas de manera breve:

 

 

  • Cuando nos enfrentamos a problemas graves

 

Cuando se presentan esos terribles problemas con todo su veneno paralizador y debilitante, algunos cristianos se enfrentan a ellos sin preparación y colapsan. Pero, ¿colapsan por el problema?

 

Si y No

 

Si porque si no hubiera habido problema no hubieran colapsado.

No porque si se hubieran anticipado y hubieran estado preparados no hubieran colapsado.

 

(Pro 24:10) Si eres débil en día de angustia, tu fuerza es limitada.

 

Su fuerza es limitada porque su oración es poca y débil. Pero el hombre cuya oración es mucha y fuerte no colapsara en el día de la angustia.

 

  • Cuando nos enfrentamos a tentaciones

 

La tentación generalmente llega a nosotros de manera inesperada y sutil. Demasiado inesperada y sutil para darnos cuenta. Pero las oraciones anticipatorias nos ayudan a estar preparados.

 

¿Acaso David peco el día que camino por su azotea y vio a Betsabe bañándose desnuda? No David peco el día que decidió estar de vacaciones en tiempo de guerra.

 

  • Cuando somos atacados por Satanás.

 

Los ataques de Satanás difícilmente pueden ser anticipados porque es demasiado perspicaz para ser uniforme.

 

Si sus ataques fueran rutinarios la humanidad detectaría fácilmente dichos ataques y sabría repelerlos. Pero como constantemente esta cambiando estrategia es difícil saber de donde pueden venir sus ataques si no estamos protegidos con toda la armadura de Dios.

 

Es como un pitcher en un montículo. Nunca tira la misma bola, tiene que cambiar su picheo para evitar que el bateador conecte un hit.

 

Con dificultad podemos saber que planea Satanás, pero lo que si podemos hacer es vestirnos de un manto de anticipación al estar consciente en todo momento que el enemigo anda al acecho nuestro.

 

(1Pe 5:8) Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar.

 

De manera que, por estar alerta, orando y esperando en Dios podemos estar preparados cuando el ataque venga.

 

No en la tarde del ataque, sino la mañana antes del ataque.

Nunca Dejemos Que Ese Día Nos Agarre Desprevenidos

 

La única manera de ganar consistentemente es manteniendo la sangre del cordero en el dintel de la puerta de nuestro corazón, dejando que la columna de fuego y la nube nos guíen como guiaron a Israel en el desierto de día y de noche. Manteniendo nuestra armadura puesta siempre y no dejando que ese día nos agarre desprevenidos.

 

Nunca te levantes tarde y digas no tengo tiempo ahora, lo hare más tarde.

 

(Psa 119:147) Me anticipo al alba y clamo; en tus palabras espero.

 

Te presento cuatro recomendaciones para que te ayuden a valorar la necesidad de la oración y mantenerte en la cima de lo que cada día pueda traer.

 

  1. Nunca actúes como si todo está bien

 

Solo porque nunca te pasa nada no pienses que nunca te va pasar. Porque desarrollaras un complejo de que todo está bien y no necesito orar.

 

Mientras el pecado, el diablo, la enfermedad y la muerte estén en este mundo, las cosas no estarán bien.

 

En lugar de asumir que las cosas están bien, piensa siempre que las cosas están mal, y prepárate para todo en oración, anticipando la dirección en la que los ataques puedan venir.

 

  1. Nunca confíes en el Maligno.

 

No podemos decir no va pasar nada si no oro hoy, lo hare hasta el miércoles. Recordemos que toda la maldad proviene del maligno. Desde tiranías mundiales hasta gobiernos genocidas. No te permitas congraciarte con él en nada.

 

Siempre anticípate a cualquier posible ataque manteniendo la guardia y orando. El espíritu esta dispuesto pero la carne es débil.

 

  1. Nunca estés confiado

 

Muchos hombres han perdido grandes batallas por ser demasiado confiados.

La autoconfianza nos quita la perspectiva de Cristo y la pone en nosotros y nuestras habilidades. Nuestra confianza debe estar puesta siempre en Cristo y sus habilidades.

 

El diablo está dispuesto a darle toda la confianza necesaria al ego con tal de lograr su objetivo.

 

  1. Nunca Subestimes el poder de la oración

 

Jesús dijo: – “mantente vigilante y ora”. Y él lo practicaba. El mundo que giraba fuera de órbita por el pecado él lo capturo con su amor y nos redimió con su sacrificio.

 

Y él lo hizo porque se había preparado en oración para ese horrible pero maravilloso momento la noche anterior y toda su vida.

 

Conclusión

 

Recuerda que sin oración no puedes resistir el día malo, y con ella no te puede ir mal. Siendo por supuesto:

  • Verdadera oración y no vanas repeticiones
  • Que tu vida este en armonía con tu oración

 

Jesús nos dio un ejemplo de oración anticipatoria- preparándose para cualquier evento buscando el rostro de Dios en vigilante oración de manera regular.