Archive for May, 2016


Por: Manuel Sheran

 

(Heb 12:2) puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

 

is-god-real-prayer-surrenderUno de los grandes impedimentos para vivir como cristiano victorioso es la idea de que una vez aceptamos a Jesús como salvador y creemos que Juan 3:16 lo es todo, nuestra vida ahora pasa a piloto automático y solo nos resta sentarnos y disfrutar el viaje. Esta es la fuente de un gran engaño que conduce al desánimo en la vida cristiana.

No existe tal cosa como piloto automático en la experiencia cristiana. Cada paso es una operación de fieramente disputada por el enemigo de nuestra alma. Esta clase de mentalidad de piloto automático lleva al letargo espiritual. Escaparse de la tiranía del letargo espiritual – al costo que sea- debería ser la prioridad número uno de cada cristiano.

Quisiera proporcionarle algunos consejos que nos ayudaran a soltarnos de esas amarras espirituales para llegar al resplandor de la exquisita gloria de Dios y su propósito.

COMIENZA CON TUS PROPIAS DEFICIENCIAS

(Luk 6:41) ¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? (Luk 6:42) ¿O cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, déjame sacarte la mota que está en tu ojo”, cuando tú mismo no ves la viga que está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo y entonces verás con claridad para sacar la mota que está en el ojo de tu hermano.

 

Lo primero que tenemos que hacer es reconocer los peligros del letargo espiritual. Si uno no reconoce que algo es peligroso no se alejara de ello. Al contrario, lo considerará como inofensivo y le será indiferente. Esta es la fórmula perfecta para caer en el letargo espiritual.

 

Pero asegurémonos que empezamos con nosotros. Porque la mayoría somos buenos identificando los problemas en los demás. De hecho, la mayoría de cristianos somos ingeniosos para reconocer estas condiciones en otros mientras permanecemos inconscientes de la condición de nuestra propia vida. Nos hemos vuelto expertos en las deficiencias de otras personas, pero ingenuos en nuestra posición delante de Dios.

 

Es importante que reconozcamos estos síntomas en nuestra vida y que solemnemente hagamos un voto para hacer algo al respecto. Un buen lema que yo he encontrado en esta área es: “se suave con otros, pero duro contigo mismo” Con demasiada frecuencia somos culpables de aceptar en nosotros lo que vehementemente condenamos en otros. En esta área dependamos de la fidelidad del espíritu santo para lidiar con nuestros problemas y permitámosle ser tan minucioso como sea necesario. Dios nos ama demasiado para dejar que esta condición permanezca sin desafiar.

 

NO DESESTIMEMOS EL CONGREGARNOS

 

(Lucas 5:16) Pero con frecuencia Él se retiraba a lugares solitarios y oraba

 

Que obstaculiza este proceso en nuestra relación con la comunidad cristiana. Yo creo que todo mundo debería estar asociado a una comunidad cristiana, pero no debemos dejar que esa comunidad dicte nuestro crecimiento espiritual. Es difícil para nosotros en el hemisferio occidental entender que el cristianismo no es una democracia. El cerebro de nuestro caminar cristiano es una rendición total a Jesucristo y no a nadie más. Hay ocasiones en las que seguir la guía del espíritu santo en nuestra vida requiere que lo hagamos en soledad, lo que desafía nuestra inclinación natural. Algunas veces tenemos que alejarnos de la multitud aun de la multitud cristiana.

 

Cuando el espíritu santo comienza a moverse en nuestra vida, nosotros pensamos que podemos cambiar una comunidad cristiana. Pero siempre nos sale el tiro por la culata, terminamos dejando que la comunidad nos cambie y fije nuestros estándares. La psicología de las masas infesta aun a las comunidades cristianas. Eso explica la gran cantidad de iglesias muertas que hay por todo el continente.

 

Uno no puede cambiar a la comunidad, eso está más allá del espectro de posibilidades, pero podemos cambiarnos a nosotros mismos. O mejor aún, podemos permitir que el Espíritu Santo nos cambie. Y ese cambio ocurre en el núcleo de su vida. Luego ese pequeño cambio interno comenzara a afectar el exterior.

 

El tipo de cambio correcto afectara a todo aquel alrededor de ti.

 

UNA VIDA INTENCIONAL Y ÚTIL.

 

Yo le llamo a esta influencia viviendo como cristianos intencionales. Y con eso me refiero a vivir bajo la guía y los mandamientos escriturales de manera útil e intencional. El letargo espiritual resulta en un estilo de vida al azar y perezoso. Nuestro compromiso como cristianos es vivir un estilo de vida que modele a Cristo. No debemos vernos y actuar como otras personas, sino debemos vernos como Cristo. Debemos actuar como Cristo. Debemos de hacer las cosas que Cristo haría en el poder y demostración del Espíritu Santo.

 

La vida cristiana intencional esta empoderada por el Espíritu Santo y nos motiva a un estilo de vida contrario a todo lo que nos rodea en nuestra cultura. Somos, como enseñaba la generación de antaño, personas separadas del mundo para Dios. Hay algunas cosas que son importantes para vivir un estilo de vida cristiano intencional.

 

  • Fe

 

La fe no es una fórmula mágica o un ritual, es el resultado de un compromiso consistente para leer la Biblia y Orar. Muchos están satisfechos con solo un verso al día para mantener alejado al diablo. Esta es una tonta superstición y tiene que ser olvidada a toda costa. Nada puede tomar el lugar de la simpleza de leer la palabra de Dios, preferiblemente de rodillas. Por supuesto que los calendarios de lectura son importantes y ciertamente tienen su uso. Pero hay tiempos en los que un verso en mi lectura monopoliza mi tiempo y me rapta, prohibiéndome avanzar a otro verso. Es en momentos como este que necesito guardar mis calendarios y quieta y calladamente esperar en el Espíritu de Dios que el incube esa escritura y me atraiga a su dulce comunión.

 

Dicho en palabras de A.W. Tozer:

“Mucho se dice de la fe en estos días que no está enfocado en las escrituras. Debemos huir de esos caminos contrarios a la escritura. La fe no es la llave para obtener lo que uno quiere. La fe no es una fórmula mágica que no importa quien la use, salvo o no salvo, Dios tiene que actuar sobre ella. Tal práctica es una locura religiosa que raya en la brujería. La fe verdadera proviene del alma del hombre o la mujer que se humilla ante una biblia abierta y permite que Dios sea el Dios de su vida.”

 

  • Obediencia y Rendición

 

(Juan 14:23) Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

 

Otro aspecto importante de la vida cristiana es la obediencia. Y estoy seguro que aquí es donde muchos fallamos. Para obedecer plenamente debemos escuchar la voz de Dios claramente. Nuevamente esto está arraigado a mi relación con la palabra de Dios. Abraham siendo de avanzada edad, escucho la vos de Dios, quizás parcialmente, pero le obedeció completamente.

 

Ligado a este asunto de la obediencia esta la rendición. Rendición es un acto claro de obediencia a la palabra de Dios. Cuando hablo acerca de rendición, hablo acerca de la idea de darle mi vida absoluta y completamente a Dios. Sin importar lo que esto implique. Algunos darían hasta un 99 por ciento de su vida a Dios, pero quieren aferrarse a ese 1 por ciento. O él es Dios de todo, o no es dios de nada. O rendimos el 100 por ciento de nosotros a Dios o no hemos hecho nada aceptable a él. Nuestro padre no acepta la rendición parcial. Es celoso de nosotros, todos nosotros.

 

 

 

  • Pureza

 

(Mateo 23 :1-4) Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.

Un aspecto importante de la vida de un cristiano intencional es la pureza. Pureza es la ausencia de aditivos. La iglesia evangélica se ha vuelto ingeniosa en esta área de los aditivos. Hemos sobrecargado tanto la vida cristiana que al cristiano promedio lo están halando las amarras religiosas que nunca llegan a vivir la vida que Dios tenia diseñada para ellos. Pureza de vida es una vida libre de aditivos. La vida del cristiano intencional no está diluida por elementos de la cultura o la religión. La pureza de nuestra vida es simplemente la autoridad del mismo Señor Jesucristo. Ningún otro nivel de pureza será aceptable. Mientras vivo mi vida como cristiano intencional, me enfoco su pureza, y el vive su vida a través de mi libre de otras cosas o intereses.

 

Superficialmente, esto parece imposible de hacer. Y para serle sincero es imposible en la carne. Mientras más trato de vivir la vida cristiana más me enredo en amarras externas. Y cuando las hago a un lado y me rehúso a ser afectado o influenciado por ellas, entonces le doy paso a Dios para que trabaje en mi de acuerdo a su agenda y su propósito.

 

(Gal 2:20) Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

 

Ya no soy yo, sino que Cristo en mí, la esperanza de la Gloria.

 

 

DISFRUTANDO EL FAVOR DE DIOS.

 

Aquellos de nosotros que estamos sumamente comprometidos con vivir nuestra vida como cristianos intencionales tenemos una gran ventaja. Esta ventaja es la forma en la que Dios piensa de nosotros. Dios tiene en mente nuestro bienestar por un periodo prolongado de tiempo.

 

Lo que Dios está haciendo en nuestras vidas hoy no solo tiene implicaciones para hoy sino para toda la eternidad. Cuando Jesús estaba en la cruz, nosotros estábamos en su mente. Las lágrimas vertidas en el calvario fueron por nosotros.

 

El escritor de hebreos hace referencia al hecho de que Jesús resistió a la cruz por el gozo puesto frente a Él. (Heb 12:2) puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios. ¿Cuál fue ese gozo? Todos aquellos que pondrían su fe y confianza en el para ser la esposa del Cordero. Estamos de continuo en su mente.

 

Dios desea conducir nuestra vida hacia el resplandor de su favor. Eso requiere no servirnos a nosotros mismos o complacer a otros o a nosotros, sino darnos completamente en rendición absoluta a Dios por medio del Señor Jesucristo nuestro Salvador. El resultado final es vivir nuestra vida como cristianos intencionales.

 

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Adoptando una Perspectiva Bíblica en Cuanto al Rol de Hijos en La Familia

Por: Manuel Sheran

 

INTRODUCCION

 

long-term-care-insurance-lenoir-city-tnEph 6:1) Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo. (Eph 6:2) HONRA A TU PADRE Y A tu MADRE (que es el primer mandamiento con promesa), (Eph 6:3) PARA QUE TE VAYA BIEN, Y PARA QUE TENGAS LARGA VIDA SOBRE LA TIERRA. (Eph 6:4) Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor.

 

(Deu 5:16) “Honra a tu padre y a tu madre, como el SEÑOR tu Dios te ha mandado, para que tus días sean prolongados y te vaya bien en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da.

 

 

El quinto mandamiento nos habla acerca del flujo de las relaciones humanas, y el hogar es el núcleo de todas las relaciones. Dios nos ordena que honremos a aquellos que están sobre nosotros en autoridad y que exijamos respeto los pequeños en nuestras vidas. Dios evidencia su amor por nosotros en este mandamiento ensenándonos a vivir juntos en estrechas unidades familiares, que a su vez, afectaran cada relación fuera de nuestros hogares.

 

MOSTRAR RESPETO

 

La honra comienza en casa. Honor proviene de una palabra en hebreo que significa “ser pesado” o “dar peso”. Significa considerar seriamente a una persona. Ofrecer un profundo respeto y un lugar de importancia. Lo opuesto de honrar a una persona es marginarla, tratarla como si no importara.

¿Guardamos esa sensibilidad dentro del rango de relación en las que Dios nos ha puesto? Los pequeños en nuestras vidas, ¿nos están viendo modelar el respeto hacia aquellos que están en autoridad sobre nosotros? Si los hijos aprenden acerca del respeto en la casa, podrán respetar a otras personas en autoridad.

Nosotros creemos equivocadamente que le damos respeto a aquellas personas en posiciones de autoridad porque se lo han ganado. Pero el respeto no puede estar basado enteramente en calificaciones personales o profesionales.

El respeto se basa en la posición que Dios le ha conferido a una persona.

Piense por un momento en David, 1 Samuel 26. Cuando le perdona la vida a Saúl. David sabía que Dios ya lo había ungido a él como rey sobre Israel. Y también sabía que Saúl andaba al acecho para matarlo. Aun así, cuando tuvo la oportunidad y la motivación perfecta para matar a Saúl, ¿cuál fue su respuesta? David se sometió a la autoridad puesta por Dios sobre él, aun a expensas de perder su propia vida.

Su familia ha sido establecida por Dios. Usted fue puesto en su familia por El. Las familias fueron establecidas por Dios para ser los más cercanos y amados por nosotros.

Este mandamiento fue escrito aun antes de la fidelidad matrimonial por la sencilla razón de que, ¿qué hijo puede respetar a su cónyuge sino ha aprendido como debería funcionar el respeto en un hogar?

El mandamiento no dice, “Honra a tu padre y a tu madre cuando hayan sido buenos contigo, o cuando sean honorables.” Todas las familias tienen momentos difíciles, ¡pero ignorar a ti familia no es una opción para un cristiano! Tampoco dice, “honra a tu padre y a tu madre hasta que hayas formado tu propio hogar. “No honramos a nuestros padres porque se lo merecen. Los honramos porque la naturaleza del evangelio es que Dios nos da lo que no merecemos.

No lo hacemos por su causa—Lo hacemos por la causa de Jesús.

Piense en Jesús. ¡El creo a sus padres!

(Luk 2:50) Pero ellos no entendieron las palabras que El les había dicho. (Luk 2:51) Y descendió con ellos y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas cosas en su corazón. (Luk 2:52) Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.

 

Jesús tenía doce años cuando se quedó en el templo de Jerusalén en lugar de quedarse con su familia. Sus padres no lo comprendían.  Simplemente no lo entendían. Pero el regreso con ellos y se “sujeto a ellos.” Y continúo honrando a su madre aun, mientras moría.

(Joh 19:26) Y cuando Jesús vio a su madre, y al discípulo a quien El amaba que estaba allí cerca, dijo* a su madre: ¡Mujer, he ahí tu hijo! (Joh 19:27) Después dijo* al discípulo: ¡He ahí tu madre! Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su propia casa.

 

Este mandamiento no nos está mostrando como tener familias sobresalientes. Sino como ser un miembro sobresaliente en una familia.

¿Cuáles son algunas maneras en las que podemos honrar a nuestros padres?

Permita separar en su mente lo que es alejarse de malos consejos o incluso malos caminos de alejarte de tus padres.

 

 

 

CONSEJOS BIBLICOS PARA HONRAR A LOS PADRES

 

  • Hablemos bondadosamente de ellos. Usualmente guardamos nuestro más notable alago para un mejor amigo. (Eph 4:29) No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.

 

  • Mostrémosles consideración. Hagamos tiempo para ellos. ¿Creemos que nuestra labor se acaba con una simple llamada el Domingo por la tarde? (1Co 13:4) El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; (1Co 13:5) no se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido;

 

  • Dejémoslos entrar en nuestra vida. Que compartan nuestros altos y bajos. (Pro 23:25) Alégrense tu padre y tu madre, y regocíjese la que te dio a luz. ¿Acaso no compartimos intimidades más profundas con otros, pero nunca nos abrimos con nuestros padres?

 

Jesús nos advierte acerca de esto:

 

(Mat 15:4) Porque Dios dijo: “HONRA A tu PADRE Y A tu MADRE,” y: “QUIEN HABLE MAL DE su PADRE O DE su MADRE, QUE MUERA.” (Mat 15:5) Pero vosotros decís: “Cualquiera que diga a su padre o a su madre: ‘Es ofrenda a Dios todo lo mío con que pudieras ser ayudado’, (Mat 15:6) no necesitará más honrar a su padre o a su madre.” Y así invalidasteis la palabra de Dios por causa de vuestra tradición.

 

  • Proveamos para ellos. (1Ti 5:8) Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.

 

 

REQUERIR RESPETO

No solamente debemos modelar el quinto mandamiento, sino que debemos requerirlo de nuestros hijos. Debemos ayudarlos a entender como el respeto por la autoridad es el hilo que gobierna nuestra sociedad y en última instancia nuestra libertad. Ellos deben ver que esto es de Dios.

Los hijos deben entender que el respeto no es un asunto de preferencia- ¡Es un mandato de nuestro padre eterno! Honrar a los padres en la edad temprana se manifiesta la mayor parte del tiempo como obediencia.

 

¿Porque los hijos deben obedecer a sus padres?

 

  1. Porque los padres son agentes especiales puestos por Dios para modelar las funciones de Dios aquí en la tierra. (amor, provisión, cuidado, protección, etc.)

 

Cuando un hijo se rebela contra sus padres, se rebela contra Dios. (Lucas 15:21)

La desobediencia hacia los padres es un indicativo de un espíritu corrupto, fuera de control y diabólico (2Ti 3:1) Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. (2Ti 3:2) Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, (2Ti 3:3) sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, (2Ti 3:4) traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios; (2Ti 3:5) teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder; a los tales evita.

 

 

  1. Porque complace a Dios (Col 3:20) Hijos, sed obedientes a vuestros padres en todo, porque esto es agradable al Señor.

 

  1. Porque es para su mejor interés. (Deu 5:16) “Honra a tu padre y a tu madre, como el SEÑOR tu Dios te ha mandado, para que tus días sean prolongados y te vaya bien en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da. (Eph 6:3) PARA QUE TE VAYA BIEN, Y PARA QUE TENGAS LARGA VIDA SOBRE LA TIERRA.

 

Los Hijos desobedecen por dos razones: O porque los dejamos, o porque el dolor que han experimentado de desobediencias pasadas no es suficiente disuasivo para alejarlos de desobedecer nuevamente.

 

 

 

 

 

¿Cómo podemos ayudar mejor a nuestros hijos a obedecer?

 

  • Modelando obediencia. Has de la obediencia parte de tu vida. La obediencia es para todos los hijos de Dios. Nosotros también estamos bajo autoridad, la autoridad de Dios. Y es nuestro privilegio estar ahí.

 

  • Defina sus prioridades. Que es aquello por lo que está dispuesto a pelear. Que es lo más importante para usted. Centre sus energías en esto.

 

 

  • Dele seguimiento a sus instrucciones hasta que haya sido obedecido. Diga si cuando pueda. Pero cuando diga No, sea enérgico. Cuando su hijo sobreviva la frustración que sigue el no, será fortalecido. Ha aprendido auto control y resistencia de manera que podrá decirse a sí mismo “No” cuando le toque estar solo.

 

  • Enséñele a su hijo a respetar a las personas y la propiedad. En palabras y acciones, los hijos deben mostrar que las cosas y las personas no deben ser blancos de su ira y desdén.

 

  • Cuando deba disciplinar, haga que el dolor de la disciplina sobrepaso el placer de la desobediencia, o será simplemente insignificante para su hijo.

 

  • Obsequie muchas recompensas. Los hijos deben aprender que el bien y el placer van de la mano, así como el pecado y el dolor. Recompense la obediencia voluntaria y gozosa, los buenos modales, la bondad, el respecto, el arduo trabajo- Todas esas cualidades que usted anhela ver desarrolladas en sus hijos.

 

 

CONCLUSION

Dios esta trabajando amorosamente para enriquecer nuestras relaciones con este mandamiento. Nos esta sensibilizando a cada uno de nosotros al gran privilegio de pertenecer los unos a los otros. Y cuando su gracia descansa sobre nosotros descubrimos quienes somos, como encajamos, y las bendiciones de Dios comienzan a fluir en nuestras relaciones.