Por: Manuel Sheran

 

(Heb 12:2) puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

 

is-god-real-prayer-surrenderUno de los grandes impedimentos para vivir como cristiano victorioso es la idea de que una vez aceptamos a Jesús como salvador y creemos que Juan 3:16 lo es todo, nuestra vida ahora pasa a piloto automático y solo nos resta sentarnos y disfrutar el viaje. Esta es la fuente de un gran engaño que conduce al desánimo en la vida cristiana.

No existe tal cosa como piloto automático en la experiencia cristiana. Cada paso es una operación de fieramente disputada por el enemigo de nuestra alma. Esta clase de mentalidad de piloto automático lleva al letargo espiritual. Escaparse de la tiranía del letargo espiritual – al costo que sea- debería ser la prioridad número uno de cada cristiano.

Quisiera proporcionarle algunos consejos que nos ayudaran a soltarnos de esas amarras espirituales para llegar al resplandor de la exquisita gloria de Dios y su propósito.

COMIENZA CON TUS PROPIAS DEFICIENCIAS

(Luk 6:41) ¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? (Luk 6:42) ¿O cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, déjame sacarte la mota que está en tu ojo”, cuando tú mismo no ves la viga que está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo y entonces verás con claridad para sacar la mota que está en el ojo de tu hermano.

 

Lo primero que tenemos que hacer es reconocer los peligros del letargo espiritual. Si uno no reconoce que algo es peligroso no se alejara de ello. Al contrario, lo considerará como inofensivo y le será indiferente. Esta es la fórmula perfecta para caer en el letargo espiritual.

 

Pero asegurémonos que empezamos con nosotros. Porque la mayoría somos buenos identificando los problemas en los demás. De hecho, la mayoría de cristianos somos ingeniosos para reconocer estas condiciones en otros mientras permanecemos inconscientes de la condición de nuestra propia vida. Nos hemos vuelto expertos en las deficiencias de otras personas, pero ingenuos en nuestra posición delante de Dios.

 

Es importante que reconozcamos estos síntomas en nuestra vida y que solemnemente hagamos un voto para hacer algo al respecto. Un buen lema que yo he encontrado en esta área es: “se suave con otros, pero duro contigo mismo” Con demasiada frecuencia somos culpables de aceptar en nosotros lo que vehementemente condenamos en otros. En esta área dependamos de la fidelidad del espíritu santo para lidiar con nuestros problemas y permitámosle ser tan minucioso como sea necesario. Dios nos ama demasiado para dejar que esta condición permanezca sin desafiar.

 

NO DESESTIMEMOS EL CONGREGARNOS

 

(Lucas 5:16) Pero con frecuencia Él se retiraba a lugares solitarios y oraba

 

Que obstaculiza este proceso en nuestra relación con la comunidad cristiana. Yo creo que todo mundo debería estar asociado a una comunidad cristiana, pero no debemos dejar que esa comunidad dicte nuestro crecimiento espiritual. Es difícil para nosotros en el hemisferio occidental entender que el cristianismo no es una democracia. El cerebro de nuestro caminar cristiano es una rendición total a Jesucristo y no a nadie más. Hay ocasiones en las que seguir la guía del espíritu santo en nuestra vida requiere que lo hagamos en soledad, lo que desafía nuestra inclinación natural. Algunas veces tenemos que alejarnos de la multitud aun de la multitud cristiana.

 

Cuando el espíritu santo comienza a moverse en nuestra vida, nosotros pensamos que podemos cambiar una comunidad cristiana. Pero siempre nos sale el tiro por la culata, terminamos dejando que la comunidad nos cambie y fije nuestros estándares. La psicología de las masas infesta aun a las comunidades cristianas. Eso explica la gran cantidad de iglesias muertas que hay por todo el continente.

 

Uno no puede cambiar a la comunidad, eso está más allá del espectro de posibilidades, pero podemos cambiarnos a nosotros mismos. O mejor aún, podemos permitir que el Espíritu Santo nos cambie. Y ese cambio ocurre en el núcleo de su vida. Luego ese pequeño cambio interno comenzara a afectar el exterior.

 

El tipo de cambio correcto afectara a todo aquel alrededor de ti.

 

UNA VIDA INTENCIONAL Y ÚTIL.

 

Yo le llamo a esta influencia viviendo como cristianos intencionales. Y con eso me refiero a vivir bajo la guía y los mandamientos escriturales de manera útil e intencional. El letargo espiritual resulta en un estilo de vida al azar y perezoso. Nuestro compromiso como cristianos es vivir un estilo de vida que modele a Cristo. No debemos vernos y actuar como otras personas, sino debemos vernos como Cristo. Debemos actuar como Cristo. Debemos de hacer las cosas que Cristo haría en el poder y demostración del Espíritu Santo.

 

La vida cristiana intencional esta empoderada por el Espíritu Santo y nos motiva a un estilo de vida contrario a todo lo que nos rodea en nuestra cultura. Somos, como enseñaba la generación de antaño, personas separadas del mundo para Dios. Hay algunas cosas que son importantes para vivir un estilo de vida cristiano intencional.

 

  • Fe

 

La fe no es una fórmula mágica o un ritual, es el resultado de un compromiso consistente para leer la Biblia y Orar. Muchos están satisfechos con solo un verso al día para mantener alejado al diablo. Esta es una tonta superstición y tiene que ser olvidada a toda costa. Nada puede tomar el lugar de la simpleza de leer la palabra de Dios, preferiblemente de rodillas. Por supuesto que los calendarios de lectura son importantes y ciertamente tienen su uso. Pero hay tiempos en los que un verso en mi lectura monopoliza mi tiempo y me rapta, prohibiéndome avanzar a otro verso. Es en momentos como este que necesito guardar mis calendarios y quieta y calladamente esperar en el Espíritu de Dios que el incube esa escritura y me atraiga a su dulce comunión.

 

Dicho en palabras de A.W. Tozer:

“Mucho se dice de la fe en estos días que no está enfocado en las escrituras. Debemos huir de esos caminos contrarios a la escritura. La fe no es la llave para obtener lo que uno quiere. La fe no es una fórmula mágica que no importa quien la use, salvo o no salvo, Dios tiene que actuar sobre ella. Tal práctica es una locura religiosa que raya en la brujería. La fe verdadera proviene del alma del hombre o la mujer que se humilla ante una biblia abierta y permite que Dios sea el Dios de su vida.”

 

  • Obediencia y Rendición

 

(Juan 14:23) Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

 

Otro aspecto importante de la vida cristiana es la obediencia. Y estoy seguro que aquí es donde muchos fallamos. Para obedecer plenamente debemos escuchar la voz de Dios claramente. Nuevamente esto está arraigado a mi relación con la palabra de Dios. Abraham siendo de avanzada edad, escucho la vos de Dios, quizás parcialmente, pero le obedeció completamente.

 

Ligado a este asunto de la obediencia esta la rendición. Rendición es un acto claro de obediencia a la palabra de Dios. Cuando hablo acerca de rendición, hablo acerca de la idea de darle mi vida absoluta y completamente a Dios. Sin importar lo que esto implique. Algunos darían hasta un 99 por ciento de su vida a Dios, pero quieren aferrarse a ese 1 por ciento. O él es Dios de todo, o no es dios de nada. O rendimos el 100 por ciento de nosotros a Dios o no hemos hecho nada aceptable a él. Nuestro padre no acepta la rendición parcial. Es celoso de nosotros, todos nosotros.

 

 

 

  • Pureza

 

(Mateo 23 :1-4) Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.

Un aspecto importante de la vida de un cristiano intencional es la pureza. Pureza es la ausencia de aditivos. La iglesia evangélica se ha vuelto ingeniosa en esta área de los aditivos. Hemos sobrecargado tanto la vida cristiana que al cristiano promedio lo están halando las amarras religiosas que nunca llegan a vivir la vida que Dios tenia diseñada para ellos. Pureza de vida es una vida libre de aditivos. La vida del cristiano intencional no está diluida por elementos de la cultura o la religión. La pureza de nuestra vida es simplemente la autoridad del mismo Señor Jesucristo. Ningún otro nivel de pureza será aceptable. Mientras vivo mi vida como cristiano intencional, me enfoco su pureza, y el vive su vida a través de mi libre de otras cosas o intereses.

 

Superficialmente, esto parece imposible de hacer. Y para serle sincero es imposible en la carne. Mientras más trato de vivir la vida cristiana más me enredo en amarras externas. Y cuando las hago a un lado y me rehúso a ser afectado o influenciado por ellas, entonces le doy paso a Dios para que trabaje en mi de acuerdo a su agenda y su propósito.

 

(Gal 2:20) Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

 

Ya no soy yo, sino que Cristo en mí, la esperanza de la Gloria.

 

 

DISFRUTANDO EL FAVOR DE DIOS.

 

Aquellos de nosotros que estamos sumamente comprometidos con vivir nuestra vida como cristianos intencionales tenemos una gran ventaja. Esta ventaja es la forma en la que Dios piensa de nosotros. Dios tiene en mente nuestro bienestar por un periodo prolongado de tiempo.

 

Lo que Dios está haciendo en nuestras vidas hoy no solo tiene implicaciones para hoy sino para toda la eternidad. Cuando Jesús estaba en la cruz, nosotros estábamos en su mente. Las lágrimas vertidas en el calvario fueron por nosotros.

 

El escritor de hebreos hace referencia al hecho de que Jesús resistió a la cruz por el gozo puesto frente a Él. (Heb 12:2) puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios. ¿Cuál fue ese gozo? Todos aquellos que pondrían su fe y confianza en el para ser la esposa del Cordero. Estamos de continuo en su mente.

 

Dios desea conducir nuestra vida hacia el resplandor de su favor. Eso requiere no servirnos a nosotros mismos o complacer a otros o a nosotros, sino darnos completamente en rendición absoluta a Dios por medio del Señor Jesucristo nuestro Salvador. El resultado final es vivir nuestra vida como cristianos intencionales.