Archive for April, 2017


 

Por: Vinicius Musselman Pimental

Ministerio Fiel

 

Este es tu primer desafio:

ballena-azulLee este texto hasta el final, aunque corte tu alma.

Tu vida tiene sentido?  O sientes que estás perdido en el mar turbulento de esta vida?

Puede que hasta piensas: en verdad a nadie le importa, entonces que de malo hay en jugar a la #ballenaazul (#I_am_whale)

Bien, déjame relatar la historia del primer jugador del reto #i_am_whale.

Este muchacho jugó de la forma más radical posible, fue tragado vivo por, posiblemente, una ballena.

Esta es la historia de Jonás. Él llevaba una vida normal hasta que recibió un mensaje de Dios. Parece asombroso no? No para Jonás. Él no quería hacer aquello para lo que había sido llamado. Entonces, agarra un barco en la dirección opuesta buscando alejarse de Dios lo más que pudiera.

Sólo que eso era imposible! Dios está en todo lugar. Lo que Jonás talvez no esperaba era que Dios iba a frustrar sus planes por completo. En medio del viaje, comenzó una gran tempestad y el barco estaba a punto de darse vuelta. Jonás sabía que la culpa era suya y se lo confesó a sus compañeros de viaje. Y como ellos no querían morir, acabaron tirando a Jonás al mar (tú debes saber cómo se siente eso, ser rechazado por otros). Después de eso Dios manda un gran pez para que se trague a Jonás

Él pasa tres días y tres noches ahí. Pero la historia continúa:

´´Adentro del pez, Jonás oró al Señor, a su Dios. Él dijo: En mi angustia clame al Señor y El me respondió. Desde el seno del Seol pedí auxilio, tu escuchaste mi vos. […] Pero tú sacaste de la fosa mi vida, oh Señor, Dios mío. Cuando en mí desfallecía mi alma, del Señor me acordé, y mi oración llego hasta tí… La salvación es del Señor .´´ (Jonás 2)

Entonces Jonás oró a Dios y descubrió que la salvación en aquella situación de muerte venía de Dios.

Talvez tu situación no sea tan diferente.

Dios te dió vida para que pudieses vivir en una intimidad asombrosa con él. Compartiendo cada alegría y todo tu amor con él. Pero tú, como Jonás, te has apartado de Dios. Y cuando salimos de la luz, nos adentramos en las tinieblas. Si te apartas de Dios quien es la fuente de vida, que más queda sino la muerte? No es así como te sientes? Muerto por dentro, perdido en las tinieblas?

Pero te hago una advertencia. La muerte no va a aliviar tu dolor. El suicidio es una ilusión. La peor cosa que alguien que se está alejando de Dios puede hacer es matarse. Seguro piensa que el suicidio va a aliviar su dolor, pero no es verdad. No alivia absolutamente nada! La cosa sólo empeora, porque esa persona va a enfrentarse a una eternidad entera de sufrimiento. Es exactamente eso lo que la rebeldía contra el Dios de la Vida trae. Dios es bueno y justo y él condena aquello que es malo e injusto.

Entonces, cual es la respuesta? Bien, aquí te va la buena noticia: Jonás, en la oscuridad, descubrió que la salvación viene de Dios. Y es eso lo que tú necesitas descubrir. Te voy a contar un poco lo que Dios hizo para traer salvación para tu vida.

Otra persona en la Biblia menciona a Jonás, diciendo que él mismo pasaría tres días en el corazón de la tierra (Mt. 12:40): Jesucristo. Dios bien podría habernos entregado a todos a la muerte, pero, por su gran amor, preparó a alguien que encaró el sepulcro de la muerte que te pertenecía a tí. El entregó a su propio Hijo!

Eso si es amor! Ellos habitaban en una relación perfecta, desbordante de amor, diferente a muchas de nuestras familias. Sin embargo, Dios envió a su Hijo para que viviera entre nosotros, caminando una vida perfecta y para entregar su propia vida en la cruz. Allá, en aquella muerte sangrienta, Jesús tomó el castigo de todo aquel que se arrepiente de su rebelión y confía en él para salvación.

La historia no acaba con la muerte. Asi como Jonás, después de tres días, Dios resucitó a su Hijo y lo sacó del sepulcro de muerte. Esa es una verdadera victoria sobre el sufrimiento y la muerte! Y Jesús te ofrece eso a ti!

Entonces, aquí te va el segundo desafio:

Abandona tu rebelión contra Dios, pon tus ojos en Jesús en aquella cruz dando su vida por tí y cree que la vida, muerte y resurrección de Él son suficientes para salvarte. Entrega tu corazón a Dios, la Fuente de Vida y vas a sentirlo latiendo dentro de ti nuevamente! Entiende algo, no necesitas hacer nada para merecer esa vida , Jesús te la ofrece, si confias en Él.

Si necesitas ayuda, entra en contacto con nosotros o busca una iglesia cerca de tu localidad, un lugar donde haya otras personas que han encontrado esa vida que Jesús ofrece.

Aunque tengamos sufrimientos en esta vida, Jesús nos libra de la muerte eterna y nos promete que un día Dios enjugara de nuestros ojos toda lagrima. No habrá más muerte, ni tristeza, ni llanto, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado. (Apoc. 21:4)

 

Fuente:

Pimentel, V. M. (19 de Abril de 2017). O primeiro jogador do #i_am_whale – e como ele saiu com vida. Obtenido de Voltemos Ao Evangelho: http://voltemosaoevangelho.com/blog/2017/04/o-primeiro-jogador-i_am_whale-e-como-ele-saiu-com-vida/

 

Traducido por: Pamela Muñoz

 

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Pr. Manuel Sheran

passportTodos tenemos familiares que se han ido a vivir a otro país. Y cuando su deseo es permanecer en dicho país durante toda su vida, es necesario que legalmente se hagan ciudadanos. La motivación de muchos para hacerse ciudadanos es la serie de derechos y beneficios que adquieren. Pero juntamente con los beneficios vienen las obligaciones. Parte de esas obligaciones son: 1. Hablar el idioma, 2. Pagar impuestos, 3. Respetar las leyes, 4. Servir al país, 5. Defender al país, entre otros. Muchos hemos visto que nuestros familiares han cambiado hasta su manera de ser y conducirse hacia otros solo por tener una ciudadanía extranjera. Prueba de ello es que muchos vienen de visita a su país de origen y ahora critican lo que antes ellos hacían porque no lo hacen más (como hacer doble fila o pasarse un semáforo en rojo, etc.)

Nos es tan fácil cambiar nuestro comportamiento cuando se trata de las leyes humanas que son temporales. Pero nos resulta sumamente difícil cambiar y rendirnos a las obligaciones que demanda de nosotros nuestra ciudadanía celestial que es eterna.

Filipenses 3:20 dice: Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.

Al igual que una ciudadanía terrenal, nuestra ciudadanía celestial demanda de nosotros:

1.Que hablemos el lenguaje del cielo, es decir, palabras que edifiquen (Ef. 4:29), 2. Que paguemos nuestros tributos a Dios, esto no es el diezmo, sino que rindamos nuestro cuerpo como un sacrificio vivo (Romanos 12), 3. Que respetos las leyes y mandamientos de nuestro Dios (Juan 14:15-31). 4. Que sirvamos a nuestro prójimo con amor y generosidad (2 Cor. 8) 5. Que estemos preparados para presentar defensa del evangelio ante todos aquellos que demanden razón de la esperanza que hay en nosotros (1 Pe. 3:15)

Si somos hijos de Dios, nacidos de nuevo, y hemos depositado nuestra confianza en la obra de Cristo para salvación, entonces nuestra ciudadanía está en los cielos. Por lo tanto, comportémonos como tales en nuestra manera de hablar y conducirnos hacia Dios y nuestro prójimo.

El ciudadano que desea saber los derechos y obligaciones de el para con su patria y sus conciudadanos consulta frecuentemente la Constitución de La Republica. Y los abogados dicen que si se comete un delito por no conocer las leyes, es igualmente culpable porque nadie puede alegar ignorancia de la ley.

El ciudadano celestial que desea conocer los derechos y obligaciones de el para con su patria y sus conciudadanos debe consultar frecuentemente La Biblia, que es La Palabra de Dios, la revelación especial para nosotros por la cual él se da a conocer. Y al igual que las leyes terrenales cuando pecamos, no podemos alegar ignorancia de la ley. Pues esta existe para conducirnos a la vida eterna y ayudarnos a deleitarnos en Dios por toda la eternidad.

Por lo tanto, vivamos como ciudadanos dignos, de la ciudadanía celestial.

La Biblia nos muestra cómo vive un ciudadano digno de su ciudadanía celestial y esto mismo ruego yo para ustedes:

1 Pedro 2:11-17:

11 Amados, yo os ruego como á extranjeros y peregrinos, os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,

12 Teniendo vuestra conversación honesta entre los Gentiles; para que, en lo que ellos murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen á Dios en el día de la visitación, estimándoos por las buenas obras.

13 Sed pues sujetos á toda ordenación humana por respeto á Dios: ya sea al rey, como á superior,

14 Ya á los gobernadores, como de él enviados para venganza de los malhechores, y para loor de los que hacen bien.

15 Porque esta es la voluntad de Dios; que haciendo bien, hagáis callara la ignorancia de los hombres vanos:

16 Como libres, y no como teniendo la libertad por cobertura de malicia, sino como siervos de Dios.

17 Honrad á todos. Amad la fraternidad. Temed á Dios. Honrad al rey.

Pr. Manuel Sheran

JESUS-WALKINGMuchos hoy día ponen en tela de juicio el hecho de que Jesús haya existido verdaderamente en esta tierra. Para los más férreos opositores, Jesús es solamente una idea, un personaje mítico o un invento producto del folclore, la ignorancia y la superstición de aquella época.

Sin embargo, existen varias evidencias que prueban que Jesús vivió, camino por esta tierra, fue sentenciado a muerte, murió crucificado y resucito después de tres días

A continuación, te presento 3 evidencia que comprueban estos hechos:

  1. La evidencia histórica.

Existen registros en los anales de la historia que narran los acontecimientos más relevantes de la vida de Jesús por la pluma de los más famosos e influyentes historiadores de la época. No solamente judíos como Flavio Josefo sino también Romanos como Tácito quien narra en sus registros la ejecución de Jesús en tiempos de Poncio Pilato.  No solo es el hecho de que los historiadores los mencionan en sus registros, sino también el conocimiento del personaje en todos los países del antiguo mundo y la prolongación de este conocimiento varias décadas después de su existencia.

  1. Los escritos cristianos.

Otro elemento contundente que prueba la existencia de Cristo lo encontramos en los escritos cristianos del primer siglo. Estos exponen de manera amplia y suficiente, la vida, la pasión y muerte de Cristo en su paso por la tierra. Como por ejemplo las epístolas del apóstol Pablo, que según los académicos fue escrito 25 años después de la muerte de Jesús. Por otra parte, quienes registran una detallada biografía de la vida del mesías son los evangelios, que surgen 40 años después de su muerte.  Esto ocurrió durante la vida de numerosos testigos oculares cuyo testimonio concuerda cultural y geográficamente con la palestina del primer siglo.

El evangelio de Lucas presenta quizás la más detallada descripción del proceso científico utilizado para registrar la vida y los hechos del ministerio de Jesús en la tierra.

Lucas 1:1-3

Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, (2)  tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra,  (3)  me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo,

 

El evangelista se da a la tarea de registrar el testimonio de:

  1. Testigos oculares.
  2. Personas que anduvieron con Jesús en el ministerio y fueron testigos de primera mano de sus obras.
  3. El testimonio de fuentes externas de aquellos que trataron de poner en orden la historia de las cosas que sucedieron entre los apóstoles.

 

También Pablo registra una narración importante acerca de la resurrección en su primera carta a los Corintios 15: 3-8

1Co 15:3-8 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; (4) y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;  (5)  y que apareció a Cefas, y después a los doce.  (6)  Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.  (7)  Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles;  (8)  y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.

 

Pablo menciona que aparte de el mismo y a los doce apóstoles se le apareció a 500 personas a la vez. Estos son 513 testimonios acerca de la vida de Cristo.

No existe una razón para pensar que motivaría a estas personas a inventar una figura judaica salvadora en un tiempo cuando hacerlo era motivo de opresión para los judíos. La única razón por la que muchos incluso estaban dispuestos a morir por este testimonio es el hecho de que la historia era cierta.

  1. Los escritos no cristianos.

No existe ningún debate en el tiempo antiguo que ponga en tela de juicio la existencia histórica de Jesús. Los escritos de los rabinos hablan que Jesús era el hijo ilegitimo de María y que además era un hechicero. Entre los paganos, el satírico Sirio de expresión griega, Luciano de Samosata y el filósofo griego Celso desestimaron a Cristo catalogándolo de sin vergüenza. Pero en sí, no existe nadie en el mundo antiguo que haya cuestionado la existencia de Jesús.

Esta abundante cantidad de evidencia histórica nos deja muy poca duda razonable de que Jesús vivió, murió y resucito en concordancia con las escrituras.

 

 

 

 

Pr. Manuel Sheran 

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Toda la biblia está llena de constantes invitaciones de parte de Dios para vivir una vida en santidad y apartados para El como una clara diferenciación entre el estilo de vida del mundo y el estilo de vida cristiano (que está determinado única y exclusivamente por las sagradas escrituras.)

La santificación es el proceso por el cual nos alejamos del pecado y nos vamos pareciendo más a Cristo tanto en lo externo como en lo interno. Y este proceso es lo que determina nuestro crecimiento en el caminar cristiano. Sin embargo, es justo preguntarse porque Dios insiste tanto en nuestra santificación.

A continuación, te presento al menos seis razones, bíblicas por las cuales la santificación es importante.

  1. Porque crecer es parte normal y esperada en la vida espiritual del creyente.

Se espera de nosotros que alcancemos cierto grado de madurez espiritual.  Que no está determinado por tus años de ministerio, por el seminario al que fuiste, por el título que ostentas, por tu servicio en el ministerio, por la cantidad de discípulos que tienes, por tu abolengo espiritual. Sino por como vences el pecado en tu vida.

Efesios 4: 12-14 nos habla de cual es el crecimiento al que debemos aspirar y porque es necesario:-“a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”

  1. Porque el concepto de santificación progresiva no siempre es enfatizado como debiera ser.

Servimos a un Santo Dios, por lo cual debemos practicar reverentemente la santidad. Como una manera de diferenciarnos del mundo. La mayoría de nosotros no ve con los ojos de la santidad el privilegio que tiene en servir. Todas las vasijas del templo de Dios eran consagradas y consideradas como santas, así también nosotros debemos de consagrarnos, nos recuerda 2 Ti 2: 19 Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. 20 Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. 21 Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.

 

  1. Porque el concepto de santificación progresiva no siempre se entiende apropiadamente.

El concepto de la santificación por lo general no se entiende apropiadamente cuando se enfoca en nuestras obras. Una santificación enfocada en nuestras obras puede llegar a convertirse en falsa santificación. Porque al igual que los fariseos nos enfocamos egoístamente en lo que nosotros hacemos y nos auto justificamos.

Nuestra santificación debe enfocarse siempre en la obra de Cristo y no las obras nuestras.

Isaías 29:13 Dijo entonces el Señor: Por cuanto este pueblo se {me} acerca con sus palabras y me honra con sus labios, pero aleja de mí su corazón, y su veneración hacia mí es {sólo} una tradición aprendida {de memoria}

Si hay algo por lo que debemos orar con vehemencia es que Dios nos libre de la falsedad en cualquiera de sus manifestaciones.

 

  1. Porque las consecuencias para los que no crecen son severas.

Romanos 8:13 Nos lo muestra muy claro: -“porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.” ¿Sera que Pablo se refiere a la muerte espiritual con este enunciado? ¿Significa que podemos perder nuestra salvación? En ninguna manera, porque en el verso 30 nos afirma que no es así:

“Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.”

Lo que Pablo nos da a entender es que la salvación es una obra de Dios y que de principio a fin es parte de una cadena inquebrantable. Si él te justifico, él te llevara hasta la glorificación, es decir la vida eterna cuando el venga en su gloria y nos haga coparticipes de ella.

Entonces, ¿Porque Pablo nos insta a que hagamos morir las obras de la carne o de lo contrario moriremos? Pues precisamente para que por el Espíritu hagamos morir las obras de la carne.

En otras palabras, hacer morir las obras de la carne es el resultado de estar justificado. Si tú tienes como práctica diaria hacer morir el pecado en tu vida, entonces significa que tú eres un cristiano justificado. No porque hacer morir el pecado te justifique delante de Dios, sino porque hacer morir el pecado es una manifestación que has sido justificado.

Por otro lado, si te sientes cómodo viviendo con tus pecados y nos los traes a muerte día con día, entonces no existe en este mundo una evidencia sólida que te lleve a pensar que eres un cristiano justificado.

Entonces, esto quiere decir muy probablemente tu profesión de fe fue falsa. Tu membresía en la iglesia es un engaño y tu bautismo fue un fraude. Por consiguiente, no eres cristiano como pensabas y necesitas venir al arrepentimiento y confesar tus pecados para confiar tu salvación eterna a la obra perfecta de Cristo Jesús.

  1. Porque el crecimiento espiritual Glorifica a Dios

2 Cor 4: 6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros.

Somos vasijas de barro, llenos de grietas e imperfecciones. Pero Dios ha depositado su buen tesoro en nuestros corazones, su presencia. Así que cada vez que trabajamos en nuestra santificación, nos acercamos más a la manifestación de su gloria.  Cumpliendo así con el propósito superior de nuestra vida según la confesión de Westminster de 1644: “El fin superior del hombre es manifestar la gloria de Dios y disfrutarlo por toda la eternidad”

  1. Porque el crecimiento espiritual aumenta nuestra efectividad para ministrar a otros.

Las costumbres y las actitudes son contagiosas, y casi siempre solo las malas son altamente contagiosas. Si nosotros tenemos un estilo de vida que nos lleva a vivir impíamente durante la semana y llegar el domingo a ponernos en paz con Dios para olvidarnos el resto de la semana, cuando menos acordemos vamos a tener una congregación de impíos. 2 Corintios 3:2-4 dice que somos cartas leídas. Esto quiere decir que testificamos con nuestras vidas. Somos testimonios vivientes de la obra de Cristo. Y según como nosotros actuemos así va a ser el testimonio que damos de Él. Si actuamos conforma a las obras de la carne (Gálatas 5:19), nuestro testimonio será malo. Pero si actuamos de acuerdo al fruto del Espíritu en nosotros (Gálatas 5:22) nuestro testimonio será bueno. De tal forma que cuando perseveramos en nuestra santificación aumenta el impacto del testimonio de Cristo en nuestra comunidad, porque se evidencia más su obra que la nuestra.

Por todas estas razones es imperativo que, como creyentes verdaderos justificados por la fe únicamente aparte de las obras de la ley, nos ocupemos de hacer morir por medio del Espíritu las obras de la carne.

En palabras del célebre teólogo puritano del siglo XVI John Owen:- “Haz morir el pecado, o el pecado te matara a ti”