Por: Boze Herrington, The Atlantic

Traducción: Nancy Fuentes

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Bethany Deaton en 2008 (Boze Herrington/The Atlantic)

Un ex miembro de un grupo de oración de universitarios íntimamente unidos describe la desintegración de su comunidad y cómo uno de sus miembros terminó muerto.

 

2 de noviembre de 2012, era un hermoso viernes en Kansas City-claro,fresco y soleado. Había pasado la tarde leyendo en la biblioteca de una universidad no acreditada afiliada a la Casa Internacional de Oración, una organización cristiana evangélica comúnmente denominada IHOP (sin relación con el restaurante). Alrededor de las 6 pm, recibí una llamada de mi amiga Hannah.

“He descubierto algo que es verdaderamente devastador. No quería decírtelo de esta manera, pero quiero que lo sepas “, ella dijo. Bethany Leidlein se suicidó el martes.

Estaba sorprendido. Durante siete años, pasé horas todos los días con Bethany, comiendo, hablando y orando. Habíamos sido mejores amigos. Tenía 27 años, recién casada; ella acababa de terminar su grado de enfermería. Sentí que siempre sería parte de mi vida.

Ahora se ha ido.

Durante tres semanas, Hannah y yo habíamos estado tratando de contactar a líderes de IHOP acerca de un grupo de oración que nosotros, Bethany y muchos de nuestros amigos, formábamos parte de una comunidad pequeña e independiente que se basaba en las enseñanzas de IHOP. En febrero, me habían excomulgado formalmente, y Hannah se había marchado en Junio. Mirando desde afuera, ambos vimos al grupo de manera diferente a la que teníamos cuando éramos parte de ella: lo vimos como un secta.

Hace varios años, el fundador de IHOP, Mike Bickle, creó una lista de siete maneras de reconocer la diferencia entre una comunidad religiosa y una secta. Escrito abajo, los signos parecen claros:

  1. Oponerse al pensamiento crítico
  2. Aislar a los miembros y penalizarlos por dejar el culto.
  3. Enfatizar las doctrinas especiales fuera de las Escrituras
  4. Buscar lealtad inapropiada a sus líderes
  5. Deshonrar la unidad familiar
  6. Cruzar los límites bíblicos del comportamiento (versus la pureza sexual y la propiedad personal)
  7. Separación de la Iglesia.

Pero cuando son tus amigos, tu fe, tu comunidad, no es tan obvio. Durante varios años, aproximadamente dos docenas de personas, todas menores de treinta años, habían estado viviendo juntas en Kansas City, Missouri, y siguiendo el liderazgo de Tyler Deaton, uno de nuestros compañeros de clase de la Universidad SurOeste en Texas. En el verano del 2012, Tyler se había casado con Bethany; pero en el Otoño, ella estaba muerta. Lo que empezó como un grupo de oración en un dormitorio se había convertido en algo mucho más oscuro.

Conocí a Bethany y Tyler durante la semana de su orientación de primer año en 2005. Pequeño, con un rostro en forma de corazón y brillantes ojos azules, el ingenio sin esfuerzo de Bethany y su cálida presencia atrajeron rápidamente a un devoto grupo de amigos. A menudo hablaba de las “glorias del mundo” y sus maravillas en el desayunador. Nos unimos a nuestro amor común de las historias y, a menudo nos quedábamos hasta tarde a discutir nuestros sueños de convertirnos en grandes novelistas y unirnos a las filas de nuestros héroes literarios.

Un día durante esa primera semana, encontré a Tyler en la capilla de la escuela. Estaba sentado al piano, el sol de la tarde iluminaba sus oscuros ojos y cabellera mientras se balanceaba de un lado a otro, pisando los pedales y cantando un popular coro evangélico en una voz llena de angustia y pasión:

Tu amor es extravagante

Tu amistad es íntima

Siento que me estoy moviendo al ritmo de tu gracia Tu fragancia es embriagadora

En el lugar secreto

Porque tu amor es extravagante

Al final de la canción, se acercó y se presentó. Algo en el tono nasal de su voz me hizo preguntarme si era gay. Unos meses más tarde tomaría valor de preguntarle; la pregunta le ofendió tanto que no lo volví a mencionar hasta el final de ese año, cuando reconoció que había estado “luchando con la atracción por el mismo sexo” durante años.

Ese semestre, nos hicimos buenos amigos. Al principio, sentí que Tyler a menudo trataba de manipular a la gente para que hicieran lo que él quería, pero también era un cristiano comprometido, celoso y humilde. Inspirado por su sensibilidad hacia otros y su valentía al confrontar sus demonios personales, aprendí a ignorar mis reservas iniciales y confiar en él.

Nuestro grupo de oración se convirtió en una esfera encantada donde las cosas sobrenaturales parecían suceder todo el tiempo.

Dos años más tarde, en el verano del 2007, Tyler regresó de un viaje de Pakistán y anunció que Dios iba a lanzar una revolución espiritual en nuestro campus.Los que lo  conocíamos bien nos sorprendió  los cambios en su personalidad. Siempre había sido extraordinariamente perspicaz, pero ahora esta habilidad había alcanzado niveles asombrosos. Podía describir las conversaciones en las que no estaba involucrado, que estaban teniendo lugar en otro lado del campus. Dijo que Dios siempre estaba hablando. Afirmó que podía decir lo que estábamos pensando, cuando estábamos pecando; dijo que podía sentir en su propio cuerpo lo que Dios sintío por nosotros.

Cuando me enteré de que él y Bethany se reunían todas las noches para orar con sus dos compañeros de cuarto, June y Justin , les rogué que me dejaran unirme. Era desalentador ver algunos de mis mejores y únicos amigos del Suroeste compartiendo una experiencia de la cual yo estaba excluido; Quería pertenecer a su grupo. Yo estaba solo y aburrido, y quería experimentar algo extraordinario antes de irme de la escuela: un misterio para resolver, una batalla para luchar, una búsqueda romántica, como los héroes en las historias que había leído. Todas mis canciones e historias favoritas terminaron con un momento poderoso y a menudo un momento trágico de catarsis. Quería que la universidad terminara así. Si no, mi vida sería aburrida, anti-climatico … normal.

Siempre había imaginado mi vida en términos de una historia, y ahora Tyler me estaba ofreciendo la oportunidad de ser parte de una. Había desarrollado un vocabulario claramente carismático de “guerra espiritual” y afirmaba que estaba comunicándose directamente con Dios. Dijo que los cinco de nosotros habíamos sido elegidos para una peligrosa pero importante misión: cambiar la naturaleza y la comprensión del cristianismo en nuestro campus. Al igual que los personajes de Morpheo o Hagrid, se convirtió en nuestra escolta una comunidad secreta donde el mal era combatido de cerca y la oscuridad acechaba en cada esquina.

Ese primer semestre fue estimulante. Nuestras experiencias de oración fueron muy emotivas; a veces, lloramos. Aunque todavía secretamente tenía dudas sobre la autenticidad de las creencias del grupo, me sentí profundamente conmovido por el coraje y la lealtad que mis amigos mostraban unos hacia otros. Se sentía como estar en una aventura épica, en la que cada uno de los personajes principales valientemente se enfrentan a sus propias debilidades mientras se unen en el calor de la batalla.

Bethany continuo  siendo mi mejor amiga del grupo. Nos teníamos confianza unos a otros incluyendo nuestras leves dudas sobre el grupo. Una noche a principios de noviembre, algunos de los miembros del grupo trataron de “curar” a una chica con parálisis cerebral, incluso sacándola de su silla de ruedas y arrastrándola alrededor de la capilla. La palabra rápidamente se extendió alrededor del campus que la muchacha había sido curada milagrosamente, pero le dije a Bethany que no estaba convencido de que algo realmente inusual hubiera ocurrido.

A finales de noviembre, ella admitió que tenía sentimientos por Tyler. Ella dijo que Dios le había dicho que iban a casarse, una vez que estuviera completamente curado de su lucha contra la homosexualidad. Durante las vacaciones, hablaríamos de esto por horas. Lloraba con regularidad.

Durante este tiempo, Tyler asistió a una conferencia IHOP. En la reunión de cuatro días en Kansas City, Missouri, donde se basa el movimiento, se unió a otros 25.000 jóvenes para orar por el resurgimiento espiritual en los campus universitarios en toda América. Oyó al líder evangélico Lou Engle compartir un sueño que había tenido, en el que los estudiantes universitarios estaban cortando las cabezas de sus profesores, sugiriendo el fin del “espíritu de intelectualismo” que se apoderaba de la academia. Oyó a Bickle declarar que Dios estaba levantando una generación profética que realizaría “señales y prodigios”, y numerosas historias de visitas angelicales.

Después de que Tyler regresó de la conferencia, sus experiencias con lo sobrenatural parecieron intensificarse dramáticamente. Mientras caminábamos por el campus, veía un ejército de demonios llevando pancartas delante de la biblioteca. A finales de enero, Dios le reveló que su vocación en la vida era ser un apóstol y entrenar al “pueblo final” de Dios. Cuando Bethany y June insistieron en encontrar mentores que pudieran capacitarnos y llevarnos a visitar a una pareja cristiana que vivía cerca, Tyler “discernía” que el marido vivía en “pecado sexual gráfico”. De alguna manera, cuando dijo esto, el resto de nosotros nos dimos cuenta de que todos estábamos sintiendo lo mismo. Nunca volvimos.

Yo estaba profundamente afectado por las enseñanzas de IHOP. Comencé a considerar seriamente la posibilidad de que estuviéramos viviendo en la última generación. Los maestros y el personal tenían un mensaje para los estudiantes: Todo lo que pensábamos que sabíamos sobre el mundo estaba equivocado. Habíamos sido envenenados por una cultura liberal que enseñaba mentiras seductoras

“Amor” y “compasión” que el diablo estaba usando para preparar su engaño de los últimos tiempos.

Antes de unirme al grupo de oración, yo había sido una persona bastante tolerante. Ahora yo era diferente. Yo era agresivo hacia mis amigos gays y ateos. Escogía peleas y los insultaba cruelmente. Pero me sentía justificado; Pensé que eran ciegos a la verdad de Dios.

A medida que el grupo de oración se expandía, se convertía en una esfera encantada donde las cosas sobrenaturales parecían estar sucediendo todo el tiempo. Comencé a tener sueños siniestros en los que la escuela era inundada y tomada por monstruos. Una vez, encontramos una envoltura de dulces en el techo de uno de nuestros miembros, Micah Moore; lo quemamos, porque Dios nos mostró que había sido usado para practicar la brujería. En el mundo universitario lleno exámenes ,conciertos de coros y comidas en el comedor, estos episodios parecían extravagantes, ya los de afuera, quizá incluso perturbadores. Pero en el mundo de los sueños gnósticos de nuestro pequeño enclave carismático, parecían perfectamente normales. Al final del  semestre, varios de nosotros ya estábamos haciendo planes para mudarnos a Kansas City.

Me expulsaron del grupo de oración por primera vez  año y medio después. Aproximadamente dos docenas de nosotros ahora vivíamos juntos en casas de grupo en Missouri, compartiendo nuestro dinero y trabajando medio tiempo mientras asistiamos a clases en la Universidad IHOP. Tres noches a la semana, adorábamos juntos.

Tyler y otros miembros del grupo afirmaban que yo tenía un “corazón perverso, propenso a la autoprotección, la ira, la falta de perdón y el odio” y un “odio malicioso, acusatorio, rechazando el grupo, autoprotector hacia la mayoría de la gente”. después de una intensa noche de confrontación en el otoño del 2010, el grupo dejó de hablar conmigo. Seguí viviendo en la casa, pero estaba completamente aislado.

Yo era agresivo hacia mis amigos gays y ateos.Pero me sentía justificado; Ellos eran ciegos a la verdad de Dios.

Cuando mi jefe vio que estaba deprimido y había dejado de comer, se puso en contacto con uno de los líderes de la Universidad IHOP. Nos conocimos, y le describí mi situación de vida.

´´Espera¨ -dijo con voz muy seria. -¿¨Estás siendo rechazado como un castigo¨?

Con su guía, le escribí a Tyler y le pregunté si podía volver; bajo la presión de los líderes de la Universidad IHOP, consintió. El grupo dio una gran fiesta en mi honor, pero en pocos días, empecé a desear nunca haber regresado.

Tyler decía  que podía sentir cuando una persona estaba pecando. “No hay nada que hayas hecho por mucho tiempo que no tenga pecado”, me explicó. Bajo su sistema obligatorio de “modificaciones de comportamiento”, como él lo llamaba, todo el grupo estaba siendo rápidamente reestructurado. La gente renunciaba a sus apodos, distanciándose de sus parejas sentimental, y tomando descansos de su música o sus familias, cualquier que  desarrollara  “apegos idólatras”. Me prohibieron leer y escribir, prohibido tener conversaciones serias con las chicas , y obligado a usar ropa nueva, que Tyler escogió para mí.

El grupo estaba siendo dirigido como un campamento de entrenamiento militar, con tareas y actividades para mantenernos ocupados prácticamente cada hora del día. Las chicas se despertaban alrededor de las siete para limpiar su casa antes de que los chicos llegaran a almorzar. Durante la tarde, algunos de nosotros íbamos a clases a la universidad de IHOP mientras que otros trabajaban o oraban Alrededor de las cinco, nos reuníamos en una de las casas para preparar la cena. Comíamos entre las 6:00 pm y las 7:30 pm y luego pasábamos varias horas orando o cantando. Una vez cada pocas semanas, había incluso un simulacro de evacuación sorpresa.

Teníamos  tiempo de profecía por lo menos tres noches a la semana. Durante estas sesiones, el grupo se sentaba en silencio y escuchaba el susurro del espíritu de Dios. Todo el mundo decía cosas similares, aunque a menudo terminábamos comprobando que estábamos equivocados . Aquellos que no estaban de acuerdo eran llamados por ser arrogantes y rebeldes y se vieron obligados a arrepentirse.

Para final del verano, incluso el más mínimo gesto, no importa cuán inocente, podía ser  mal interpretaba como evidencia de la influencia demoníaca. Una noche de Agosto, Tyler y June tuvieron sueños en los que Dios “reveló” que mi individualidad estaba poniendo en peligro a la comunidad. Como medida de precaución, me aislaron, y dos de los muchachos me vigilaban constantemente. Podia ser reprendido por rascar la espalda de otro hombre, por sentarme con una manta sobre las piernas, por mirar a alguien de la manera equivocada. Una vez, Micah me acusó de manipular a alguien para que viniera y me abrazara.

El grupo decidió que debería estar prohibido leer y escribir.

Después de que una mujer en el grupo le quitaron la puerta de su dormitorio y la Biblia , ella se quejó a IHOP. Los líderes de la organización se reunieron con Tyler y le advirtieron que su grupo se estaba convirtiendo en un “culto”. Tyler comenzó a tener reuniones regulares con ellos. Se le ordenó dejar de castigar a la gente y dejar de obligar a los estudiantes de nuestro grupo ir a su sesión de culto los sábado en lugar de la reunión obligatoria de la Universidad IHOP.

Y yo estaba empezando a enfrentar mis propias dudas. Mis preguntas sobre el grupo habían estado acumuladas durante años, pero una noche, escuché al grupo orar contra mí en la habitación de al lado. Ese momento me ayudó a admitir algo para mí, algo grande: en realidad no estaba escuchando la voz de Dios. Mis amigos y yo estábamos siendo azotados por un frenesí delirante de fantasías,profecías y persecución.

La semana después del compromiso de Bethany y Tyler en febrero del 2012, los hombres vinieron a mí y me pidieron que dejara la comunidad. Al principio estaba angustiado. Si me mudo, me estaría alejando de todos mis mejores amigos Había esperado poder llevar  al grupo en una dirección más positiva. Pero cuanto más lo pensaba, más sabía que era hora de que me fuera. El primer día de abril, me mudé. Al resto del grupo se le prohibió ponerse en contacto conmigo, y no fui invitado a la boda.

 

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Bethany Deaton y el autor en 2008. (Boze Herrington/ The Atlantic)

Las semanas después de la muerte de Bethany estaba entre las más negras de mi vida. Una de mis queridas y mejores amigas estaba muerta, y no podía aceptar la explicación de que se había matado después de dos meses de casada  que había deseando durante años. Incluso la logística del duelo era complicada; en el día de su funeral, Tyler trató que me sacaran de la funeraria.

Mientras tanto, IHOP envió a varios líderes para investigar la comunidad de oración. Les tomó sólo un par de horas con el grupo la noche después de la muerte de Bethany para concluir que Tyler estaba dirigiendo un culto. Los chicos que todavía vivían con Tyler se les pidió que se mudaran de inmediato, y los miembros actuales y ex- miembros fueron interrogados.

Y luego interrogaron a Micah, la persona que había sido la encargada de custodiarme durante uno de mis períodos de aislamiento del grupo. Durante el interrogatorio, se rompió y confesó que había sofocado a Bethany. Más tarde dijo que Tyler le había dicho que cometiera el asesinato, diciendo que “tenía que hacerlo”. Al día siguiente, el día del funeral de Bethany en Arlington, Texas, él se dirigió a la comisaría y se entregó. , él contó una historia espeluznante: él y otros hombres del grupo tenían relaciones sexuales con Tyler, y juntos, habían ritualmente asaltado Bethany. Había sido asesinada, dijo Micah, porque temían que ella le dijera a su terapeuta sobre los rituales.

Esto planteó preguntas intensas en la comunidad IHOP, y Bickle y otros celebraron sesiones de información para tratarlos. Cuando un estudiante preguntó cómo este tipo de grupo peligroso podría haber existido sin que nadie se diera cuenta, ellos explicaron que mis amigos y yo éramos trasplantes de Texas que habían desarrollado una lealtad intensa el uno al otro y un líder espiritual que operaba en secreto. “Había gente allí que debería haber tenido carreras”, dijo, “tenían títulos universitarios, licenciatura en derecho, pero habían abandonado sus objetivos para la visión de este hombre”. Recordó a los estudiantes que Judas había pasado tres años en la compañía de Jesús y sus discípulos sin que nadie sospechara la maldad de la que era capaz.

Tyler era el producto de un sistema torcido fenomenalmente.

Hablando con miembros de la comunidad IHOP, tengo la impresión de que quieren olvidar lo que pasó. Si hubieran leído más sus Biblias, los oí decir. Si sólo hubieran prestado más atención a las enseñanzas de Bickle. Si no hubieran sido inducidos por un ambiente secular universitario. Si sólo … Creo que los líderes del movimiento han alentado la percepción de que no éramos “cristianos reales, nacidos de nuevo”, Tyler no era peligroso debido a sus grandiosos delirios, dicen, sino debido a su “mala agenda homosexual”.

Aunque algunos de los antiguos miembros del grupo siguieron formando parte del movimiento profético, me retiré mentalmente después de la muerte de Bethany. Me uní a una iglesia en una tradición litúrgica y formé un nuevo círculo de amigos, muchos de los cuales también se habían dejado IHOP. Comencé a repensar mis opiniones sobre la homosexualidad y de otros grupos marginados. También fui asesorado con líderes de IHOP. Durante este proceso, traté de renunciar a lo que veía como creencias perjudiciales, incluida la convicción de que nuestro grupo había sido mensajeros llamados a luchar contra las fuerzas del anticristo. Para mi sorpresa y consternación, me dijeron: “No, Tyler tenía razón al respecto. Necesitas orar en voz alta para que Dios te muestre tu vocación.

En otras palabras, el crimen más grande de nuestro grupo no era el exceso de entusiasmo, no era lo suficientemente entusiasta. Me parece que nuestra comunidad no era excepcional, dado el ambiente espiritual de alta intensidad del que formábamos parte. Tyler no era un individuo aislado, sino el producto de un sistema fenomenalmente retorcido.

No está claro quién es el responsable de la muerte de Bethany. El juicio de Micah está programado para el mes de noviembre. Se ha retractado de su confesión; su abogado dijo que sus declaraciones fueron hechas por “un joven angustiado y confundido bajo una presión psicológica extrema”. Tyler no ha sido acusado del caso.

Pero está claro que cuando Bethany murió, formó parte de una comunidad envuelta en el miedo y el odio, una comunidad donde los que hablaban eran tratados como si no existieran. Sus amores, deseos, opiniones, sentimientos y personalidades enteras fueron invalidados, todo en el nombre de Dios.

 

Fuente: Herrington, B. (2014, 06 18). The Atlantic. Retrieved from Seven Signs You’re in a Cult: https://www.theatlantic.com/national/archive/2014/06/the-seven-signs-youre-in-a-cult/361400/

 

 

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