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Confesiones en Práctica

creeds

Por Michael Reeves

Traducción Nancy Fuentes

 

Pensamiento Cristiano, Credos y Confesiones & Teología Histórica

los credos y confesiones del cristianismo ortodoxo son las respuestas escritas necesarias de la iglesia a la revelación de Dios en la Biblia. Lejos de los garabatos fríos y fórmulas de la ortodoxia muerta, como los críticos a veces los llaman, los credos y las confesiones son el alma de un cristianismo sano, humilde e histórico. Para resaltar aún más por qué los cristianos deben amar credos y confesiones, necesitamos mirar tanto sus limitaciones como sus usos prácticos.

Reconocer los Límites de las confesiones

Las confesiones no pretenden ser más de lo que son. De hecho, tienen dos limitantes necesarias. Primero una confesión no es una extensión de la escritura, como si fuera la palabra de Dios misma. Es una respuesta humana a la palabra de Dios, un reconocimiento que él ha hablado. Como tal, valoramos una confesión sólo en la medida en que sea fiel a la Escritura. Por lo tanto, una confesión debe ser aceptada de todo corazón como una confesión de la verdad de Dios sólo cuando se declara con exactitud la verdad de la Escritura.

En segundo lugar, las confesiones no pueden contener todo el consejo de Dios o la plenitud de todo lo que creen los que los suscriben. Como respuesta a la Palabra de Dios, la confesión nos señala y nos guía hacia toda la verdad que se encuentra en las Escrituras. Una confesión apunta más allá de sí misma. Por lo tanto, la visión de que las confesiones limitan el crecimiento en el conocimiento de Dios y su evangelio es una visión que no entiende la intención de una confesión. Confesiones no son autosuficientes, jaulas doctrinales, sino guías, testigos y redes de seguridad.

En particular, las confesiones describen creencias esenciales que exigen un amplio consentimiento. Con frecuencia guardan silencio sobre asuntos secundarios o sobre doctrinas que no son relevantes para su perspectiva confesional. Por ejemplo, es apropiado e importante que la Confesión Bautista de Fe de Londres limite el modo y los temas del bautismo de acuerdo con los principios bautistas. Para otras perspectivas confesionales, tales detalles no son necesarios. Funcionando de esta manera, las confesiones promueven “la unidad en lo esencial, la libertad en lo no esencial, la caridad en todas las cosas”.

Se Deleitan En La Unidad De Confesión

Al reconocer que Dios ha hablado claramente y específicamente, las confesiones también atan nuestra lealtad a lo que Dios ha dicho. Una confesión es más que una respuesta obediente a la palabra de Dios; también llama a los cristianos a una continua respuesta obediente a la palabra de Dios. Las confesiones escritas pre-suponen que somos personas inconstantes. Naturalmente nos separamos de lo que Dios ha dicho para seguir las voces de sirena de nuestra imaginación y nuestra cultura. Si queremos permanecer leales al evangelio, debemos unirnos a él. Esto es lo que hace la confesión; aferran a los cristianos confesionales al evangelio para que esos cristianos sigan confesando la verdad del evangelio. La fidelidad confesional protege contra confesar otra cosa. Cometer una confesión clava tus colores a su mástil. Usted se define públicamente por esa lealtad. Sin este compromiso, es mucho más fácil cambiar la lealtad sin siquiera darse cuenta. Los compromisos confesionales hacen difícil cambiar nuestras mentes en los asuntos fundamentales de la confesión. Las confesiones ayudan a definir y proteger nuestra identidad teológica.

 

SI QUEREMOS PERMANECER EN EL EVANGELIO, DEBEMOS UNIRNOS A EL. ESTO ES LO QUE HACEN LAS CONFESIONES.

 

Las confesiones también nos protegen de la deriva teológica vinculándonos no sólo al evangelio, sino también a nuestros confesores. Suscribirse a una confesión es público y corporativo. El prefijo confesado significa “juntos”. Las confesiones nos unen en comunión bajo el evangelio. A través de la confesión, el evangelio se convierte en nuestra base común y visión compartida. Las confesiones son fundamentalmente unificadoras.

Deje Que Sus Confesiones Escojan Peleas Con Herejía

Nuestras confesiones forman nuestra perspectiva de la Biblia y el evangelio. Nuestras confesiones no sólo nos muestran dónde podemos estar tentados a abandonar el evangelio o comprometerlo, sino que también nos muestran dónde debemos actuar y lo que necesitamos proclamar. Ordenan nuestros valores y prioridades.

Más fuertemente que eso, sin embargo, las confesiones nos involucran en el conflicto entre el evangelio y todo lo que se opone a él, tanto en nuestros corazones como en el mundo. Nunca hemos necesitado más confesiones, aun cuando somos testigos del extraordinario retiro doctrinal de la iglesia frente a una cultura cada vez más agresiva. Específicamente, para que el pueblo de Dios permanezca leal a lo que Dios ha dicho, necesitarán confesiones que se atrevan a tomar posición. Una verdadera confesión reconoce la verdad con autenticidad sólo en la medida en que reconoce tal cosa como la falsedad. Dietrich Bonhoeffer escribió una vez: El concepto de herejía pertenece necesariamente e irrevocablemente al concepto de una confesión del credo” .2 Cuando la noción de herejía parece anacrónica, también la noción de verdad.

Las Confesiones de fe nunca son neutrales o abstractas. Se hablan en situaciones específicas y abordan cuestiones particulares. La lealtad a ellos requiere un rechazo activo de las herejías que condenan. No es posible que los cristianos hoy confiesen solo los credos de los Apóstoles o Niceno. Incluso estos dos primeros credos estaban respondiendo a los problemas teológicos de su época. Esto no quiere decir que los antiguos credos ya no tengan validez. Mantienen toda su validez. Pero no podemos simplemente volver atrás el reloj de los credos. Los nuevos problemas teológicos y los errores siempre han requerido nuevas confesiones para tratar con ellos.

Confesiones E Integridad Cristiana

Las confesiones no suelen dictar el comportamiento cristiano. Confesiones son, después de todo, testimonios de la fe, no testimonios de nuestra respuesta. A una época que ve a la doctrina como una especie cerebral, esto inevitablemente hace que las confesiones parezcan algo irrelevantes para la “vida real”. Pero la existencia misma de las confesiones atestigua que hay verdad que exige una respuesta. Las confesiones exigen que tengamos la integridad de responder apropiadamente a la verdad confesada. De esta manera, la doctrina se transforma profundamente en la formación de la vida. Por ejemplo, confesar con integridad que Jesús es Señor y que el Espíritu obra en nosotros para hacernos cristianos significa necesariamente rechazar el pecado y alterar cada aspecto de nuestras vidas. Al exigir integridad, las confesiones prohíben el nominalismo o el consentimiento intelectual vacío.

Las confesiones nos llevan, cuerpo y alma, a la obediencia a la Palabra de Dios. A través de las confesiones, desafiamos nuestra tendencia a rechazar la revelación divina. Se nos enseña el Evangelio cada vez con mayor claridad. Nos unimos al Evangelio y allí encontramos la unidad con otros que han hecho lo mismo. Desafiamos y negamos lo que nuestras confesiones se oponen. Nosotros moldeamos nuestras vidas, pensamientos, ministerios y enseñanzas a la norma inmutable de la Palabra de Dios. Al final, estamos con nuestras confesiones y proclamamos que Dios ha hablado.

 

Fuente:

Reeves, M. (29 de 09 de 2017). Confessions in Practice. Obtenido de Table Talk Magazine: https://tabletalkmagazine.com/posts/2017/09/confessions-in-practice/?utm_content=buffer484a6&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer

 

 

 

 

 

El Dr. Michael Reeves es presidente y profesor de teología en Escuela Unión de Teología en Oxford, Inglaterra. Él es autor de varios libros, incluyendo regocijo en Cristo. Él es el profesor destacado en la serie de enseñanza Ligonier La Reforma Inglés y los puritanos.

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Pr. Manuel Sheran

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Mucho se habla hoy en día acerca de la responsabilidad del hombre en relación con el recrudecimiento de los desastres naturales alrededor del mundo. Existe una abrumadora cantidad de imágenes que aparentemente afirman esta hipótesis.

Sin embargo, cuando nos damos a la tarea de investigar, así como hay una avalancha de datos que afirman que el hombre es el responsable del cambio climático, de la misma manera, hay cualquier cantidad de estudios que afirman lo contrario.

Como cristianos, nos encontramos en una encrucijada, pues es lógico preguntarse en que creer.

Mi consejo es que como creyente examine todas las cosas a la luz de La Biblia. Eso es precisamente lo que pretendo con este artículo, darle un panorama bíblico basado en las principales afirmaciones del cristianismo: el Teísmo y el Creacionismo.

Por supuesto que los escépticos, ateos, pragmáticos, agnósticos, evolucionistas, y demás familiares estarán en desacuerdo conmigo. No pretendo convencerlos ni combatirlos. Mi compromiso es con el cristianismo para que erradiquemos las teorías humanistas y fundamentemos nuestro criterio en la única palabra de verdad, La Biblia.

Debemos cuidar nuestro planeta porque se espera de nosotros como una sociedad global mucho más civilizada y educada en comparación con las de otras épocas.

Pero hay que tener en mente algunas verdades cuando hablamos acerca de la tierra y nuestra injerencia en ella.

En primer lugar, La Biblia dice que de Jehová es la tierra y su plenitud y todo lo que en ella habita (Psal 24). El controla lo que pasa y deja de pasar. El hombre no puede hacer nada al respecto. Si pudiera, pondría en tela de juicio la soberanía de Dios sobre el planeta y el universo en general.

En segundo lugar, La tierra NO ES EL EDÉN. Del Edén fuimos expulsados (Gen 3) y estamos en este mundo roto que sufre a causa de la caída del hombre y el pecado (Rom 8:20, 22).

Actualmente hay mucho esfuerzo invertido en “salvar al planeta” y yo me pregunto ¿para que? si al final viviremos aquí lo que Dios quiera que vivamos y finalmente Dios destruirá el planeta para darnos un cielo nuevo y una tierra nueva (Apoc 21)

Lo que vemos en los medios como “cambio climático” es pura propaganda de instituciones no gubernamentales con una agenda oculta para ganar mucho dinero a través de la cultura del miedo.

Estas ONGs diseminan el miedo en las personas y ganan millones realizando certificaciones ambientales. el clima siempre ha cambiado y seguirá cambiando.

Según el Dr. Jay Richards en una charla impartida en la Universidad de California en el 2007 acerca de cómo deberían los cristianos responder frente al cambio climático, Richards manifestó que, en un promedio global, estamos en una ligera tendencia de calentamiento que comenzó alrededor de 1850 (con una disminución alrededor de 1940 a los 70), +0,8 grados Celsius. Incluso si todos los países del mundo ratificaran el Protocolo de Kioto – obligando a una reducción del 5% en las emisiones a partir de los niveles de 1990 – el resultado (suponiendo la verdad del modelo) sería una caída trivial de 0.07C en el año 2050 – es decir, una caída estadísticamente insignificante de lo que dicen las proyecciones que sería la temperatura en 40 años. Pero ¿cuánto costaría esto? $ 10–50 billones! Compare esto con el costo del saneamiento mundial del agua: $ 200 mil millones.

La Biblia no dice mucho acerca del calentamiento global o cambio climático. Los cambios drásticos que vemos en el medio ambiente se dan en Apocalipsis 6-18 como resultado de los juicios de Dios sobre la tierra.

Como cristianos debemos recordar que este mundo no es nuestro hogar (2 Pedro 3:7-12). Y no debemos dejarnos distraer por la propaganda mediática de las ONGs ambientalistas. Debemos poner nuestros ojos en la esperanza que esta delante de nosotros. La promesa de la redención y el regalo de un mundo mas glorioso que no tiene comparación a este (Apoc 21-22)

Pr. Manuel Sheran

passportTodos tenemos familiares que se han ido a vivir a otro país. Y cuando su deseo es permanecer en dicho país durante toda su vida, es necesario que legalmente se hagan ciudadanos. La motivación de muchos para hacerse ciudadanos es la serie de derechos y beneficios que adquieren. Pero juntamente con los beneficios vienen las obligaciones. Parte de esas obligaciones son: 1. Hablar el idioma, 2. Pagar impuestos, 3. Respetar las leyes, 4. Servir al país, 5. Defender al país, entre otros. Muchos hemos visto que nuestros familiares han cambiado hasta su manera de ser y conducirse hacia otros solo por tener una ciudadanía extranjera. Prueba de ello es que muchos vienen de visita a su país de origen y ahora critican lo que antes ellos hacían porque no lo hacen más (como hacer doble fila o pasarse un semáforo en rojo, etc.)

Nos es tan fácil cambiar nuestro comportamiento cuando se trata de las leyes humanas que son temporales. Pero nos resulta sumamente difícil cambiar y rendirnos a las obligaciones que demanda de nosotros nuestra ciudadanía celestial que es eterna.

Filipenses 3:20 dice: Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.

Al igual que una ciudadanía terrenal, nuestra ciudadanía celestial demanda de nosotros:

1.Que hablemos el lenguaje del cielo, es decir, palabras que edifiquen (Ef. 4:29), 2. Que paguemos nuestros tributos a Dios, esto no es el diezmo, sino que rindamos nuestro cuerpo como un sacrificio vivo (Romanos 12), 3. Que respetos las leyes y mandamientos de nuestro Dios (Juan 14:15-31). 4. Que sirvamos a nuestro prójimo con amor y generosidad (2 Cor. 8) 5. Que estemos preparados para presentar defensa del evangelio ante todos aquellos que demanden razón de la esperanza que hay en nosotros (1 Pe. 3:15)

Si somos hijos de Dios, nacidos de nuevo, y hemos depositado nuestra confianza en la obra de Cristo para salvación, entonces nuestra ciudadanía está en los cielos. Por lo tanto, comportémonos como tales en nuestra manera de hablar y conducirnos hacia Dios y nuestro prójimo.

El ciudadano que desea saber los derechos y obligaciones de el para con su patria y sus conciudadanos consulta frecuentemente la Constitución de La Republica. Y los abogados dicen que si se comete un delito por no conocer las leyes, es igualmente culpable porque nadie puede alegar ignorancia de la ley.

El ciudadano celestial que desea conocer los derechos y obligaciones de el para con su patria y sus conciudadanos debe consultar frecuentemente La Biblia, que es La Palabra de Dios, la revelación especial para nosotros por la cual él se da a conocer. Y al igual que las leyes terrenales cuando pecamos, no podemos alegar ignorancia de la ley. Pues esta existe para conducirnos a la vida eterna y ayudarnos a deleitarnos en Dios por toda la eternidad.

Por lo tanto, vivamos como ciudadanos dignos, de la ciudadanía celestial.

La Biblia nos muestra cómo vive un ciudadano digno de su ciudadanía celestial y esto mismo ruego yo para ustedes:

1 Pedro 2:11-17:

11 Amados, yo os ruego como á extranjeros y peregrinos, os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,

12 Teniendo vuestra conversación honesta entre los Gentiles; para que, en lo que ellos murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen á Dios en el día de la visitación, estimándoos por las buenas obras.

13 Sed pues sujetos á toda ordenación humana por respeto á Dios: ya sea al rey, como á superior,

14 Ya á los gobernadores, como de él enviados para venganza de los malhechores, y para loor de los que hacen bien.

15 Porque esta es la voluntad de Dios; que haciendo bien, hagáis callara la ignorancia de los hombres vanos:

16 Como libres, y no como teniendo la libertad por cobertura de malicia, sino como siervos de Dios.

17 Honrad á todos. Amad la fraternidad. Temed á Dios. Honrad al rey.

Por: Kathryn Butler, M.D.

large_christian-your-pain-is-never-punishment-feuvlvmhCada día, la enfermedad erosionaba su belleza juvenil.

Cada minuto su madre permanecía parada al lado de su cama.

Mi paciente era una niña adolescente, que cuando la ictericia torno su piel color mostaza, su madre masajeo su piel con una loción de jazmín. Cuando sus ojos perdidos e inundados de sangre, vacilaban por el cuarto con delirio, su madre tapizaba las paredes de fotografías y apilaba sus juguetes favoritos alrededor de ella.

El ventilador rechinaba y suspiraba, y canciones amorosas llenaban la habitación. En un lenguaje que se acercaba a la poesía, su madre refrescaba recuerdos remotos, momentos vivos con playas y risas, atizados con la viveza de aquella niña que ella atesoraba.

El día que mi paciente murió, su madre trepo a la cama del hospital con ella. La envolvió en sus brazos y la acerco a su regazo, cobijándola con la misma calidez que ella conoció siendo niña. Con lágrimas brotando de sus ojos, se aferró a ella, oro e hizo una promesa en su oído. Mientras presenciábamos un corazón completamente destrozado, abandonamos cualquier pretensión de profesionalismo. Todos nosotros – Enfermeras, doctores, practicantes – Lloramos con ella.

¿QUE ESTA HACIENDO DIOS?

Años más tarde, aun me duele recordar la profundidad del amor de esta madre y la crudeza de su dolor. Aun en medio de la ternura otra memoria me persigue.

El día antes que mi paciente muriera, su madre se acomodó como pudo en una silla de hospital y sostuvo la cabeza de su hija en sus manos. Sus ojos miraban el suelo. Ella sabía que el fin estaba cerca. Su valentía estaba desvaneciendo.

Puse mi mano sobre sus hombros, luego de un prolongado silencio, ella hablo: “Le sigo rogando a Dios que me arranque el corazón para evitar que se quiebre” suspiro. Su voz se quebrantó. “Pero ni siquiera sé si aún está escuchando. Mi familia dice que esto le sucedió a ella porque deje de ir a la iglesia. Dicen que Dios esta castigándome”

Levanto sus ojos y compartió conmigo: “Y si todo esto es mi culpa?”

Cuando recuerdo su angustia, aun lucho con mi propio enojo. Enojo hacia cualquiera que destruiría a una mujer que ya esta tan quebrantada de espíritu. Y me arrepiento también de haber hecho tan poco por ella. En ese tiempo mi vida estaba obstruida por el gnosticismo, de manera que, aunque la sostuve y compartí su dolor, no podía ofrecerle palabras de consuelo. Si pudiera regresar a ese momento, oraría porque ella conociera a Dios no como un Dios de crueldad despiadada, sino un Dios de eterna misericordia, soberano y con una gracia que sobrepasa nuestra imaginación.

Al fracturar la entereza de esta frágil mujer, su familia había dañado su ya languidecida relación con Dios y redujeron su sufrimiento a un sistema de castigo-recompensa. Cometieron la misma transgresión que los “consoladores molestos” de Job (Job 16:2), quienes por veinticinco capítulos argumentaban que las devastadoras perdidas que sufrió Job era un castigo por alguna gran maldad que se negaba a aceptar. Ellos razonaban que, al ser Dios soberano y justo, el siempre castiga al malvado y recompensa al bueno. Si sufres calamidades es porque hiciste algo para merecerlo, según ellos.

 

¿ME ESTA CASTIGANDO DIOS?

A simple vista, esta teología de la retribución puede parecer consistente con los principios que proceden de la caída (Gen 3:14-24), Noé y el Diluvio (Gen 6:5-7) y la destrucción de Sodoma y Gomorra (Gen 19:24-25). En tales narrativas, el castigo por la depravación desciende de manera intempestiva y violenta. Salomón enseña “La obra del justo es para vida; Mas el fruto del impío es para pecado.” (Prov. 10:16)

Desafortunadamente, estos argumentos ignoran una miríada de instancias en la biblia en las que Dios utiliza el sufrimiento no como un castigo, sino para obrar una gran bondad. Cuando los hermanos de José lo arrojan en un pozo y lo venden como esclavo, Dios lo levanta al lado de Faraón para salvar a su pueblo. “Quisieron hacerme mal” manifiesta José “Pero Dios lo uso para bien, para traer mucha gente y preservarlos con vida” (Gen 50:30)

Antes de restaurar la vista a un hombre, Cristo explica que su ceguera ocurrió no como un castigo por su pecado, sino para que las obras de Dios fueran manifiestas a través de Él. (Juan 9:1-3). Cristo posterga un viaje a ver a su amigo moribundo, Lázaro, a quien ama, para que levantándolo de la muerte , pueda glorificar a Dios (Juan 11:1-4). Aun en el caso de Job, el capítulo introductorio revela que él es justo en los ojos de Dios, y que la calamidad que le ocurre no viene como castigo, sino como un plan divino para vencer al adversario. (Job 1-2)

EL MISTERIO DEL AMOR DE DIOS

Pasajes como estos nos advierten que nunca debemos suponer saber la intención de Dios para angustiar a alguien. Dios tiene una capacidad infinita de producir bondad en medio de nuestra iniquidad. No teorema que se interponga a su gloria. La cruz revela con pincelazos luminosos la gracia de nuestro Señor y su desbordante amor por nosotros, hechos perfectos en la muerte y resurrección de su amado hijo. En el sacrificio mas magnifico que el mundo jamás ha conocido, Dios nos concedió el sufrimiento para poder salvarnos.

Con la paz de Cristo en nuestros corazones, amemos a nuestro prójimo en su sufrimiento, huyamos de la auto justificación, y corramos hacia la compasión, de la misma manera que nuestro Señor se compadece de nosotros (Salmo 78: 37-39). Que siempre busquemos envolver en nuestros brazos al debilitado, para acercarlos a nuestro regazo como si fueran nuestros propios hijos. Y mientras tiemblan, que nuestras palabras sean un árbol de vida que brota de la más desolada oscuridad (Proverbios 15:4) un manantial de agua en un suelo desollado.

Fuente:

Butler, K. (2 de Febrero de 2017). Christian, Your Pain Is Never Punishment. Obtenido de Desiring God: http://www.desiringgod.org/articles/christian-your-pain-is-never-punishment

 

EL ENOJO

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Por. Manuel Sheran

En esta ocasión estudiaremos tres principios bíblicos acerca del enojo y tres remedios bíblicos para combatirlo.

El enojo  ha sido un problema omni cultural, histórico y generacional.

  1. El enojo, como el orgullo es uno de los pecados de mayor proliferación en nuestra sociedad. Romanos 3:23 nos afirma que todos hemos pecado, pero particularmente todos nos hemos enojado en algún punto de nuestra vida.

Marcia Cannon escritora del libro “El Don del Enojo” explica que uno se enoja cuando define la realidad como inaceptable y siente que es incapaz de corregirla, tolerarla o dejarla pasar.

Y cuantas atrocidades ha cometido la humanidad en un momento de ira.

Pero si nos vamos más atrás la biblia habla de ejemplos puntuales. Como Jonás.

Jonás es enviado a Nínive, sin embargo él quiere ir a Tarsis. ¿Porque? Porque en su corazón el piensa que Nínive no merece ser perdonada. Nínive no merece que se le conceda el don de arrepentimiento. Sin embargo, Dios le ordena diferente. Y lo manda a Nínive sí o sí.

(Jon 4:1)  Pero esto desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó.

 

(Jon 4:2)  Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal con que amenazas.

 

(Jon 4:3)  Y ahora, oh SEÑOR, te ruego que me quites la vida, porque mejor me es la muerte que la vida.

 

(Jon 4:4)  Y el SEÑOR dijo: ¿Tienes acaso razón para enojarte?

Hay preguntas que Dios hace a un individuo que son profundamente relevantes para nosotros. Y esta es una de ellas.

¿PORQUE ESTAS ENOJADO?

Anteriormente Caín reacciono de la misma manera cuando Dios rechazo su sacrificio (Génesis 4:5) y en Génesis 4:6 Dios vuelve a hacer la misma pregunta.

Sera entonces que el enojo es el primer pecado que cometemos?

Ha escuchado a un niño hacer berrinche?

Muchos como adultos hemos levantado la vos para corregir a nuestros hijos pero también hemos levantado la vos para convertirnos en los niños berrinchudos. Y la razón es porque el enojo no conoce de edades.

La Neurofisiologa Nerina Raming explica que todos nos enojamos, solamente que lo expresamos de diferente manera. Para ellos hay dos tipos de personalidades los que contienen el enojo y los que estallan en enojo.

¿Cuál de los dos es usted?

  1. El pecado del enojo es el más peligroso de todos los pecados capitales. Estamos claro que la paga de todos los pecados es la muerte (Romanos 6:23) pero la expresión incontenida del pecado puede matar literalmente.

Jesús conecta el enojo con el homicidio

(Mat 5:21)  Habéis oído que se dijo a los antepasados: “NO MATARAS” y: “Cualquiera que cometa homicidio será culpable ante la corte.”

 

(Mat 5:22)  Pero yo os digo que todo aquel que esté enojado con su hermano será culpable ante la corte; y cualquiera que diga: “Raca” a su hermano, será culpable delante de la corte suprema; y cualquiera que diga: “Idiota”, será reo del infierno de fuego.

La razón es porque están unidos con el mismo momentum. No solamente es el hecho del homicidio, sino que a la primera manifestación de enojo ilegitimo ya es sujeto a juicio de parte de Dios.

(1Jn 3:15)  Todo el que aborrece a su hermano es homicida, y vosotros sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

  1. No todo tipo de enojo es pecado. El enojo en sí mismo puede ser bueno o puede ser malo, maligno o justo. Después de todo el pecado del enojo se distingue de los demás pecados capitales en que Dios también se enoja.
  • Salmo 7:11
  • Exodo 32:12
  • 2 Tes 1:8
  • Mar 3:5

De manera que si Dios se enoja (Romanos 1:8) y Dios nunca peca (Santiago 1:13, Heb 4:15) entonces el enojo cuando se expresa correctamente, no necesariamente es un pecado.

Debemos ver las motivaciones, las respuestas que la gente enojada tiene por las realidades que los rodean para comenzar a aprender a diferencia el enojo humano del enojo de Dios

Tanto Dios como el hombre experimentan enojo, pero es la causa de este y no la experiencia la que lo califica de justo o pecaminoso.

La verdadera pregunta que tenemos que hacer es

¿PORQUE ESTAS ENOJADO?

Las razones por las que podríamos estar enojados puede reducirse a una sola: el amor. A veces ganamos mayor comprensión acerca de un pecado en particular comprendiendo la contraparte espiritual. Es decir comparando los vicios contra las virtudes. Por ejemplo podemos examinar el orgullo por el lente de la humildad, o examinar la avaricia a la luz de la generosidad. Sin embargo el enojo no es tan simétrico. Uno pensaría que lo opuesta es amor, pero en realidad lo opuesto del enojo es la indiferencia. En origen incorruptible el enojo es una forma de amor. Enojo es la manera en como respondemos a algo o alguien a quien amamos. Como percibimos y respondemos a la realidad tiene que ver con las cosas. El enojo es el amor en acción para proteger aquello por lo que nos interesamos. Si queremos responder la pregunta porque estamos enojados tenemos que ver el objeto de nuestro afecto.

Y si queremos saber si nuestro enojo es pecaminoso debemos ver como nuestros afectos se han distorsionado.

Fuimos creados para amar a Dios por sobre todas las cosas pero con mucha frecuencia nos amamos más a nosotros mismos y las cosas que nos sirven. Y aquí es donde el enojo pierde el norte. Quisiéramos únicamente enojarnos por las injusticias porque sabemos que estas son las cosas que enojan a Dios, pero generalmente nos encontramos enojándonos por cosas tan triviales como Jonás quien se enojó porque se secó una calabacera en un día soleado (Jonas 4:9)

Por lo tanto el enojo pecaminoso es estúpido y sucede cuando:

  • Malinterpretamos la realidad como inaceptable
  • Jugamos a ser Dios asumiendo que tenemos el derecho a pintar la raya
  • Respondemos inapropiadamente a los hechos que nos rodean forzando a todos a interpretar el mundo en nuestros propios términos.

Si nos encontramos usualmente perturbados porque

  • Nos desprestigian en las redes sociales
  • Nos rebasan o cortan en tráfico
  • Nos rechazan una idea
  • nos sentimos poco apreciados por nuestro cónyuge

Es muy probable que nos amemos demasiado a nosotros mismos.

El enojo pecaminoso proviene de nuestro amor desordenado. Lo hacemos morir únicamente encontrando paz en nuestra alma a través de la recalibracion de nuestro mayor amor y devoción.

Entonces que hacemos para detener esta locura?

  1. Permitámonos escucha la voz de Dios preguntando

¿PORQUE ESTAS ENOJADO? Y tratemos de hacernos un autoanálisis respondiendo a cuál es el motivo de nuestro afecto que nos hace estar tan defensivos e iracundos.

  1. Sintámonos ridículos de nuestra ridiculez.

Cuando finalmente descubrimos el objeto de nuestro afecto que nos hace explotar en enojo pecaminoso nos daremos cuenta que muchas veces es nuestro ego, orgullo o auto estima. Y nos sentiremos tristes de sentirnos enojados por cosas que no deberíamos enojarnos y al mismo tiempo no nos enojamos por las cosas que enojan a Dios. Es entonces que podemos recapacitar y decir: No más Señor, Por favor no más! Y sabemos que él es capaz de traer el tipo correcto de enojo y hacer morir el enojo incorrecto en nuestro corazón.

(2Co 7:9)  pero ahora me regocijo, no de que fuisteis entristecidos, sino de que fuisteis entristecidos para arrepentimiento; porque fuisteis entristecidos conforme a la voluntad de Dios, para que no sufrierais pérdida alguna de parte nuestra.

 

(2Co 7:10)  Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte.

  1. Recordemos e imitemos el enojo de Dios.

El implacable compromiso de Dios por su gloria significa que él está comprometido que eso mismo que debería traer el mayor gozo en nosotros. Por lo tanto, cada expresión de su enojo es una iniciativa para defender su gloria y nuestro gozo. No de manera arbitraria ni caprichosa, el enojo de Dios es calculado, y efectivo en eliminar los enemigos de nuestro gozo perpetuo. Y el ejemplo supremo de su ira lo vemos en la cruz de Jesús, planificado antes de la fundación del mundo (Apocalipsis 13:8) llevado a cabo a pesar de numerosos obstáculos (Mat. 4:1-11) y dramática e irrevocablemente exitoso (Is. 53:11)

Nuestra herramienta más efectiva para vencer el enojo pecaminoso es recordar la ira de Dios. Recordar su amor y que costo ha pagado para acabar toda amenaza contra el.  Solo así, viendo el amor de Dios es que nuestro enojo puede ser santificado.

Amando como el ama es la única oportunidad que nuestro enojo tiene de estar en lo correcto.

SALID Y APARTAOS P.2

“Salid en medio de ellos, y apartaos,  dice el Señor. “ 2 Cor. 6:17

Por. Manuel Sheran

12010629_815689058529013_8070603001558970967_oEn el tema anterior estudiamos que es el mundo y que no significa “salir del mundo”

En el tema de hoy estudiaremos lo que un creyente verdadero debe de hacer según el consejo bíblico para salir efectivamente del mundo desde una perspectiva meramente escritural.

El creyente verdadero que busca salir del mundo:

  1. Debe negarse de manera resuelta y habitual a que le guie el estándar secular del bien y el mal

(Rom 12:1)  Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. (Rom 12:2)  Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.

  • Nada de lo que Dios diga que está mal puede estar bien
  • No podemos dejar de llamar pecado aquello que Dios llama por ese nombre
  • Todo mundo lo hace, todo mundo lo dice, todo mundo va ir, no tiene validez cuando nuestro único argumento es “Lo condena o lo acepta Dios”
  1. Debe ser muy cuidadoso en como invierte su tiempo libre.

(Tit 2:11)  Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, (Tit 2:12)  enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente.

 

  • Es fácil ser cristiano, guardar el testimonio y guardarse de pecar cuando estamos en público. Pero es difícil no pecar cuando nadie nos ve.
  • Ejemplo de Ashly Madison.
  • Quien somos cuando estamos solos y en línea es lo que realmente somos, ni más ni menos.
  • El verdadero cristiano usara la gracia de Dios para negar la impiedad y los deseos mundanos para que vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente.
  1. Debe determinar de manera resuelta y habitual no dejarse envolver ni absorber por los negocios del mundo.

(2Ti 2:4)  Ningún soldado en servicio activo se enreda en los negocios de la vida diaria, a fin de poder agradar al que lo reclutó como soldado.

  • El cristiano verdadero se esforzara por cumplir con su deber en cualquier lugar y posición que se encuentre, y en hacerlo bien.
  • Ya sea estadista, comerciante, banquero, doctor, abogado, mercader o granjero, tratara de hacer su trabajo sin que nadie pueda encontrar ocasión de criticarle.
  • Pero no permitirá que su trabajo se interponga entre él y Cristo.
  • Si descubre que su domingo está comenzando a dejarle sin domingos, sin lectura bíblica, sin oración privada y a poner nubes entre él y el Cielo: Alto! Hasta Aquí!

(Mar 8:36)  Pues, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?

  1. Debe abstenerse en cualquier momento de cualquier forma de entretenimientos que estén inseparablemente conectados con el pecado.

(Gal 5:19)  Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad, (Gal 5:20)  idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, enojos, rivalidades, disensiones, sectarismos, (Gal 5:21)  envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales os advierto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

 

  • No tiene nada de malo ir al cine, ver televisión, leer, ir al teatro, etc.
  • Pero si el contenido de lo que vamos a participar está estrictamente vinculado con el pecado en cualquiera de sus formas, nosotros estamos siendo cómplices de las cosas que no agradan a Dios.

(Rom 6:22)  Pero ahora, habiendo sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como resultado la vida eterna.(Rom 6:23)  Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

¿Entonces como nos entretenemos?

Sirviendo a Dios y nuestros hermanos, buscando satisfacción en las cosas de arriba. Colosenses 3:2

  1. Debe ser moderado en el uso de entretenimientos legítimos e inocentes.

(1Ti 4:8)  pues aunque el ejercicio físico trae algún provecho, la piedad es útil para todo, ya que incluye una promesa no sólo para la vida presente sino también para la venidera.

  • Todo aquello que de manera sana distraiga ocasionalmente nuestros pensamientos de su penosa rutina diaria es bueno y no malo.
  • Tanto el cuerpo como la mente precisan tener periodos de ocupación más ligera y oportunidades para el esparcimiento, sobre todo cuando se es joven.
  • Pero el cristiano verdadero si quiere estar apartado del mundo, debe estar alerta de mantenerse alerta contra el exceso de estas cosas inocentes.
  • La medicina es saludable en cantidades pequeñas, pero es venenosa si es ingerida en grandes dosis.
  • El cristiano verdadero debe saber cuándo ya es suficiente y poder decir basta ya.

¿Interfieren los pasatiempos con sus devociones privadas?

¿Ocupan demasiado su tiempo y su atención?

¿Tienen una influencia secularizadora sobre su alma?

¿Suelen arrastrarlo hacia lo terrenal?

  1. Mostrarse cuidándose en cuanto a las amistades, intimidades y relaciones estrechas que se permiten con gente mundana.

(Pro 13:20)  El que con sabios anda, sabio se vuelve; el que con necios se junta, saldrá mal parado.

  • Mientras vivamos no podemos evitar conocer muchos inconversos, ni tampoco tener relaciones con ellos, ni hacer negocios con ellos.
  • Nuestro indudable deber es tratarlos con máxima cortesía, amabilidad y caridad siempre que nos encontremos con ellos.
  • Una cosa es conocernos y otra es tener íntima amistad con ellos.
  • La naturaleza humana esta diseñada que no podemos pasar mucho tiempo con otras personas sin que nuestro propio carácter se vea afectado
  • Si un cristiano que desea vivir coherentemente escoge como amigos quienes no sienten preocupación alguna por sus almas, La Biblia, Dios, Cristo o la Santidad y consideran estas cosas sin importancia será imposible que prospere en su caminar.
  • Si nuestros amigos no andan por el camino angosto, no tenemos que andar en el camino ancho para agradarlos. Esto es primordialmente importante cuando se es soltero y anda en busca de una pareja ideal.

En nuestro próximo tema, estaremos estudiando la forma en como tener la victoria efectiva sobre el mundo.

LA GLOTONERIA

gluttony

Por. Manuel Sheran

La comida es una bendición de Dios. Él nos diseñó de la manera que la ingesta de alimentos pudiera traernos satisfacción. Des un principio Dios se interesó por la dieta del Hombre.

(Gen 1:29)  Y dijo Dios: He aquí, yo os he dado toda planta que da semilla que hay en la superficie de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto que da semilla; esto os servirá de alimento.

La comita puede sustentar, pero como vemos en Génesis 2-3 también puede matar.

(Gen 2:17)  pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás.

Lastimosamente la caída del hombre entro por el apetito.

(Gen 3:6)  Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.

Obviamente el fruto representaba más que sustento para Eva.

Que cree que representaba?

Placer, Belleza, sabiduría, el ser igual que Dios.

En lugar de satisfacer estas ambiciones dentro de los límites del diseño de Dios, Eva abrió su boca y su corazón hacia la rebelión contra Dios.

QUE ES LA GLOTONERIA?

  • En pocas palabras rendirle adoración a la comida.
  • Direcciona el apetito hacia fines impropios.
  • Busca la satisfacción en las papilas gustativas en lugar de la comunión que Dios ofrece a través de Jesús.

Por lo general la gente tiene a definir la glotonería como “comer de más”

En primer lugar, aunque el comer de más es una consecuencia de la glotonería, el apetito abundante no es necesariamente una señal de esto.

(Deu 14:22)  Diezmarás fielmente todo el producto de tu sementera, lo que rinde tu campo cada año.

(Deu 14:23)  Y comerás en la presencia del SEÑOR tu Dios, en el lugar que El escoja para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu mosto y de tu aceite, y los primogénitos de tus vacas y de tus ovejas, para que aprendas a temer siempre al SEÑOR tu Dios.

(Deu 14:26)  Y podrás gastar el dinero en todo lo que tu corazón apetezca: en vacas u ovejas, en vino o sidra, o en cualquier otra cosa que tu corazón desee; allí comerás en presencia del SEÑOR tu Dios, y te alegrarás tú y tu casa.

Dios no mira mal una buena comilona de vez en cuando, así que debemos tener sumo cuidado como definimos la glotonería, para permitirnos un espacio para celebraciones especiales.

En segundo lugar, relacionar la glotonería con sobre apetito puede minimizar el rol que los deseos juegan en nuestras decisiones. Eva comió el fruto prohibido porque poseía un atractivo para ella en su búsqueda por placer, belleza y sabiduría. Con la glotonería, buscamos satisfacer algunos antojos más profundos a través de la comida. Ya sea confort, propósito o sentido de auto control. Así que al tratar de  contrarrestar la glotonería no basta solamente con tratar de comer menos. Debemos prestarle atención a nuestros deseos también.

Finalmente, nuestra definición de glotonería debe ir más allá que simplemente comer más para incorporar otra manera de abuso de la comida: esnobismo. Es posible encontrar satisfacción en la comida que consumimos. También es posible e igual de peligroso buscar satisfacción en la comida que evitamos.

¿Cuantos de nosotros caemos en esta categoría?

Obsesionándonos sobre una dieta en particular, ansiosamente contando calorías, despreciando ciertas comidas por sospechas morales. Todas son una variación del mismo tema de idolatría, la comida convirtiéndose en un dios.

Glotonería, por lo tanto es adoración hacia la comida manifestada tanto en el apetito excesivo o evasión farisaica.

Por razones de tiempo nos enfocaremos en el apetito excesivo, sin embargo, es importante recordar que siendo la glotonería una forma de adoración a la comida, el remedio bíblico para una está necesariamente vinculado al remedio bíblico de la otra. Con esto en mente, consideremos los peligros de la glotonería.

PELIGROS DE LA GLOTONERÍA.

Peligro #1: Menospreciar a Dios.

(Php 3:18)  Porque muchos andan como os he dicho muchas veces, y ahora os lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo,

(Php 3:19)  cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan sólo en las cosas terrenales.

La glotonería como cualquier otro pecado distorsiona el propósito de la creación de Dios La comida nunca fue un fin en el plan de Dios. , es un medio para recibir el sustento y apuntarnos hacia nuestra necesidad de Dios.

Al tratar la comida como un fin en sí misma, la glotonería arruina nuestro apetito de intimidad hacia nuestro creador. Cambia la gloria del inmortal Dios por un plato de pollo chuco con tajadas.

(Deu 8:2)  Y te acordarás de todo el camino por donde el SEÑOR tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no sus mandamientos.

(Deu 8:3)  Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca del SEÑOR.

Peligro #2: Odiar a Nuestro Hermano

El segundo peligro de la glotonería es el daño que causa a nuestras relaciones. Generalmente está ligado a la injusticia. Cuando una persona consume más comida de la que debería en algunos contextos, alguien más va quedar con hambre.

(Luk 16:19)  Había cierto hombre rico que se vestía de púrpura y lino fino, celebrando cada día fiestas con esplendidez.

(Luk 16:20)  Y un pobre llamado Lázaro yacía a su puerta cubierto de llagas,

(Luk 16:21)  ansiando saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; además, hasta los perros venían y le lamían las llagas.

La glotonería insiste en la satisfacción de nuestros antojos corporales aun cuando alguien más se va a quedar sin comer como resultado de satisfacerlos.

En muchas ocasiones temblamos por el hecho de pensar que nos vamos a quedar sin comer. , en lugar de amar a nuestro hermano, asegurándonos que tiene suficiente para comer. En su lugar nos servimos una ración especial para mí, sabiendo muy bien que no lo he hecho con justicia para los que vienen detrás de mí. Sea que ellos sepan lo que hice o no, la condición pecaminosa de mi corazón es real. Otros no están siendo amados y Dios no está siendo Glorificado.

La iglesia de Corintios experimento una situación similar. Cuando se reunían para la cena del Señor, algunos se emborrachaban mientras que otros pasaban hambre (1 Cor 11:21) La inequidad es la moneda de la glotonería. Cuando cedemos a este pecad, le damos permiso al fruto venenoso que florezca en nuestras relaciones.

Peligro #3: Auto Indulgencia

Finalmente la glotonería es peligrosa porque es una forma de auto indulgencia, y la auto indulgencia es una bola de nieve.

Si nos abandonamos en los antojos del estómago, no deberíamos de sorprendernos de permitir otras indulgencias pecaminosas en nuestra vida.

Consideremos a Ofni y Fines, hijos del sumo sacerdote Eli. (1 Samuel 2:12-22)

En su apetito desordenado, Ofni y Fines menospreciaron a Dios y dañaron a otras personas. Y Note como su desenfreno infecto también su sexualidad.

No pasemos por alto esta conexión. La Glotonería y la perversión sexual pudieran parecer males independientes, pero ambos obtienen su fortaleza de la misma fuente oscura: auto indulgencia.

Por esto, no podemos permitirnos pensar que nuestros hábitos alimenticios son de alguna manera territorio neutral en la pelea contra el pecado.

Si hacemos la paz con la glotonería, haremos la paz –de una manera u otra- con otros vicios.

ESTRATEGIAS PARA LA PELEA

Por suerte hay otra opción. Podemos hacerle la guerra a la glotonería fortalecidos por la esperanza de que cualquier progreso aquí puede llevar frutos de una manera sorprendente a otros lugares.

¿Entonces como combatimos la glotonería? He aquí 10 sugerencias.

  • Recuerde que dominio propio es libertad y glotonería es atadura

La glotonería con frecuencia nos tienta a pensar que control nuestros impulsos es opresivo y limitante. Pero como todos los limites virtuosos, el dominio propio crea un espacio para florecer a la sombra de nuestro Dios. El glotón realmente no disfruta la comida. Esta aprisionado por ella.

  • Recuerde que el dominio propio es un don de Dios, no un resultado de la autoconfianza en el poder de voluntad

No pretendo sugerir que debemos orar por dominio propio y no hacer nada hasta que este se manifieste. El dominio propio es una disciplina. Y lo ejercemos únicamente porque Dios esta primeramente trabajando en nosotros. (Filipenses 2:12-13) Únicamente por la habilitación de Dios podemos gobernar sobre nuestros apetitos como deberíamos.

  • Recuerde que Cristo ha expiado nuestra glotonería y nos ha dado un espíritu de dominio propio.

Cristo, es la encarnación del dominio propio, fue difamado como glotón y borracho (Mateo 11:19, Lucas 7:34), y esto porque le encantaba compartir comidas con pecadores. El llevo los reproches de la mesa de los pecadores para que nosotros-glotones y borrachos-Pudiéramos conocer el gozo de sentarnos a su mesa. Jesús nos ha limpiado de nuestros antojos desordenados. En el hemos crucificado la carne con sus pasiones y deseos (Gálatas 5:24) Y esto más, Cristo ha enviado su espíritu a llenarnos, el espíritu quien lleva el fruto de dominio propio a su gente. (Gálatas 5:22)

  • Sáciese en Cristo

Jesús es el pan verdadero que descendió del cielo. (Juan 6:32) y este pan no tiene medida recomendada. Podemos y debemos comer todo lo que queramos y repetir.

  • Vea la mesa del Señor como entrenamiento para el dominio propio

Cuando comemos del pan y tomamos de la copa, le hacemos la guerra a la glotonería y sus engaños. Primero, nos recordamos que la comida no es un fin sino que existe para recordarnos nuestra necesidad de Dios. Segundo, porque disfrutamos la mesa de Señor con otros creyentes, renunciamos a la avaricia de agarrar raciones para nosotros y al contrario compartimos con los demás. La mesa, es una mesa común, una oportunidad de afirmar nuestro amor por los creyentes (1 Cor. 10:17) Finalmente las porciones reguladas para cada individuo nos recuerda la belleza del dominio propio.

  • Aparte tiempo para un ayuno ocasional

David dijo: (Psa 4:7)  Alegría pusiste en mi corazón, mayor que la de ellos cuando abundan su grano y su mosto. Usted cree que Dios puede darle más gozo que un estómago lleno? Pruébelo y vera, no se decepcionara.

  • Aparte tiempo para festejos especiales

Incluyo este consejo después del ayuno, no para minimizar la importancia del ayuno sino porque quiero asegurarme que no reaccionemos de manera exagerada tratando a la comida como el problema. Pablo dijo: (Php 4:12)  Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad; en todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. Pablo sabia ayunar y Pablo sabia comer. El podía hacer ambas cosas para la Gloria de Dios porque podía ver que ambas requerían un contentamiento cristiano. De igual manera nosotros, que podamos sentir tal satisfacción en nuestra unión con Cristo que nos permita con la misma determinación saltar un tiempo de comida el martes como repetir comida el domingo.

  • Agradezca antes de cada comida

La gratitud sofoca la glotonería. Somos menos propensos a adorar un plato que catalogamos como un regalo de Dios. Orar antes de las comidas no es garantía contra la glotonería. Como todos los buenos hábitos, puede rápidamente convertirse en algo superficial. Inyectándole una pausa de santidad antes de llenar el plato posterga la posibilidad de servir un plato rebelde.

  • Memorice la escritura

Si vivimos por la palabra de Dios y no por la comida, entonces sin lugar a dudas una fuerte defensa en contra del engaño de la glotonería es tener nuestro refrigerador mental bien surtido con la escritura.

Fue por este medio que Jesús pudo soportar la tentación de satisfacer su hambre ilícitamente. (Mateo 4:1-4, Lucas 4:1-4)

10) Manténgase Activo

La ociosidad es un catalizador de la glotonería. ¿Con cuanta frecuencia comemos solo porque estamos aburridos y no tenemos nada mejor que hacer? La actividad física, por otro lado, puede regular nuestros antojos e incrementar nuestro gusto por la comida. Así que adicionalmente a las sugerencias anteriores, trate de ir en una caminata familiar, jugar algún deporte, o hacer alguna tarea en el hogar. Después de todo, el don de Dios no solo es comer y beber sino  deleitarse en todos nuestros trabajos (Eclesiastes 3:13)

Como hemos visto, la glotonería es la adoración hacia la comida. A través de Cristo, Dios nos ha librado de la tiranía de nuestros estómagos para que en lugar comer hasta nuestra destrucción, podamos conocer el gozo de comer para la gloria de Dios. (1 Cor 10:31).

Desenmascarando el Engañoso Pecado de la Pereza

Por: Tony Reinke

  • Y cuando estábamos con vosotros os ordenábamos esto: que si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. (2 de Tesalonicenses 3:10)
  • Mira la hormiga, perezoso,observa sus caminos y sé sabio (Prov 6:6)
  • Como la puerta gira sobre sus quicios,así el perezoso se vuelve en su cama (Prov 26:14)
  • Mete el perezoso su mano en el plato,pero le cansa llevársela a la boca (Prov 26:15)
  • Por la pereza se cae la techumbre,y por cruzarse de brazos hay goteras en la casa (Eclesiastés 10 :18)

Una foto común del perezoso es que es: simple, ido y sin respuesta

La pereza desbasta nuestras vidas de una manera lenta y sutil. Y esconde dos estéreo tipos engañosos.

Clarificación #1: La Pereza Es Un Pecado De Deseo

Pareciera que no fuera el caso pero la pereza es un pecado de deseo.

El perezoso desea y nada alcanza (Proverbios 13:4)

El deseo del perezoso lo mata, porque sus manos no quieren trabajar. El codicioso codicia todo el día; el justo da sin retener su mano. (Proverbios 21:25-26)

Todos nosotros estamos con antojos, deseando, codiciando, y esta es la verdadera pereza.

Clarificación #2: La Pereza Incrementa En Las Múltiples Ocupaciones. 

Esta desconcertante manifestación de la pereza es lo que yo llamo un zombie. El zombie perezoso puede vivir una vida sumamente ocupada, pero hace únicamente el esfuerzo para salir con lo que se supone que tiene que hacer, para seguir disfrutando de su comodidad. Tareas son las que cumple, pero comodidad es lo que codicia. El zombie vive su rutina en una niebla, sonámbulo entre fines de semana.

La pereza no se debe confundir con haraganería.

Frederick Buechner escribe esto acerca del zombie:

“Un Perezoso puede ser un hombre sumamente ocupado que atraviesa los altibajos en piloto automático. Como un hombre con un fuerte dolor de cabeza, pierde el sentido del olfato y el sabor. Simplemente vive los días como vienen.“

Richard John Neuhaus define la pereza contemporánea como “sin número de tardes cegados por la televisión,  tardes sin educación ni entretenimiento, sino una defensa narcótica contra el tiempo y el deber”

Esta es la pereza en su mayor expresión: “tratar de preservar la comodidad  personal a través del dulce de entretenimientos interminables. La pereza es una búsqueda crónica de comodidad terrenal compuesto de diferentes clases de aburrimiento.-Aburrimiento de Dios, aburrimiento de la gente, aburrimiento de la vida.

La especie más común de pereza es el “perezoso ocupado” – perpetuado a tiempo completo en una nebulosa espiritual, renegando de las interrupciones, incomodado por los necesitados, conducido por la codicia de la siguiente comodidad. Esta es una epidemia en nuestros días.

Definiendo La Pereza

La pereza es codiciar la confort personal a cualquier costo. Y es sumamente costoso:

  • La pereza te costara el gozo de Dios en tus rutinas diarias.
  • La pereza te cegara de ver como Dios diseño tu vocación como un medio para ayudar a otros.
  • La pereza te cegara de ver las necesidades que tú puedes llenar.
  • La pereza te costara tu amor por la iglesia local.
  • La pereza te aburrirá con diversiones interminables.
  • La pereza te cegara de ver tu urgente necesidad por Cristo.
  • La pereza cerrara tus ojos de la belleza y majestad de Jesucristo.
  • La pereza enmudecerá tu alabanza.
  • La pereza te robara el verdadero descanso.
  • La pereza matara tus gozos más valiosos.

La pereza es un monstruo controlador del confort en tu vida. Una ilusión de poder que nos roba del verdadero gozo.

Libres de la Pereza

Hay esperanza para un perezoso ocupado como yo. Tengo esperanza porque Dios odia mi pereza.

La pereza me dice que todas las cosas ayudan para mi confort. Dios dice que todas las cosas nos ayudan para nuestro bien (Romanos 8:28) Y ahí hay una gran diferencia.

Ser confortado no es lo mismo que estar cómodo. Dios no está en el negocio de hacernos cómodos. Eternamente salvos en Cristo? Si! Victoriosos sobre el pecado? Amen. Pero Cómodos? No.

Los seres humanos no fueron diseñados para florecer en un estado de permanentes vacaciones. Esa promesa es un engaño.

Con amor, Dios removerá la comodidad de nuestra vida, que es la esencia de las pruebas. Cuando nos volvemos cómodos con algo, comenzamos a sumergirnos en un adormecimiento espiritual. Y luego llega un relámpago del cielo. La comodidad es quitada y quedamos activados nuevamente en un estado de alerta espiritual.

A través de las pruebas Dios nos dice “Te amo lo suficiente para remover la comodidad que codicias para hacer espacio para el gozo en Cristo que necesitas.” Dios está en control, esa debe ser nuestra necesidad.

La gloriosa verdad es que en Cristo hemos sido hechos libre del dominio de la pereza. Ya no más la adicción de la comodidad reina sobre nosotros. No! Somos libres en Cristo. No dormimos todo el día tratando de encontrar gozo en Dios. Eso es suicidio. No vivimos en una nebulosa semejante a la del zombie, solo cambiando hacia el próximo día libre, la próxima vacación, el próximo escape. No! Somos libertados para disfrutar de Jesús ahora, en sacrificio diario.

Fuente

Reinke, T. (2015, March 4). Lazy Busy. Retrieved from Desiring God: http://www.desiringgod.org/articles/lazy-busy

envy

Por. Manuel Sheran

(Pro 27:4)  Cruel es el furor e inundación la ira; pero ¿quién se mantendrá ante los celos?

Como si la ira y el furor no fuera lo suficientemente malos. Hay cosas que yo he hecho en ira y furor que siempre tengo que pedir perdón. Pero que yo tenga consciencia de las veces que he tenido envidia hacia alguien más, jamás he pedido perdón.

Y es que difícilmente se evidencia el pecado de la envidia, es un enemigo muy sutil y del que pocos estamos conscientes.

Identificamos fácilmente otros pecados pero con demasiada frecuencia, pasamos la envidia desapercibida.

Por algo las abuelitas decían: “si la envidia fuera tina, todos fuéramos tiñosos”

Definición de Envidia

Envidia: Tristeza o pesar del bien ajeno (RAE)

Envidia: Estar dolorosa y resentidamente consciente de una ventaja que es disfrutada por otro. (MERRIAM WEBSTER)

Diferencia entre Envidia y Celos

Generalmente confundimos envidia con celos. Pero hay una acentuada diferencia.

Los celos tienen que ver con algo que una pertenencia en relación a nosotros, mientras que la envidia tiene que ver con las pertenencias de otros.

Tenemos celos por algo que no poseemos, generalmente le decimos a esto “envidia de la buena” (por eso los celos no siempre son pecado) pero tenemos envidia algo que tienen los demás.

Un Monstruo de Varias Cabezas

La envidia es similar al orgullo en que ambos buscan están arraigados en la ambición y el egoísmo.

El orgullo es la rebelión egoísta cuando ocupa una posición superior. El orgullo mira hacia abajo para satisfacer la arrogancia

La envidia es el mismo impulso, cuando se pone debajo de otros. La envidia mira para arriba promoviendo el odio.

La rivalidad es la competitividad arraigada en una comparación de envidia y orgullo entre las habilidades de uno y las habilidades de otro.

El resentimiento es la consumación de la amargura cuando se percibe alguna injusticia. Y la injusticia puede ser tan simple como un amigo recibiendo una oportunidad que nosotros no recibimos.

La malicia es el odio suprimido que trama y se deleita en la caída de otros.

Los rasgos comunes en estos pecados son:

  1. Un deseo distorsionado y corrupto
  2. Una comparación perversa de uno en relación a otros
  3. Una preocupación diabólica hacia las ventajas de otros
  4. Una ira latente por las bendiciones de otros

Como lo Comprobamos Bíblicamente?

(1Sa 18:6)  Y aconteció que cuando regresaban, al volver David de matar al filisteo, las mujeres de todas las ciudades de Israel salían cantando y danzando al encuentro del rey Saúl, con panderos, con cánticos de júbilo y con instrumentos musicales.

 

(1Sa 18:7)  Las mujeres cantaban mientras tocaban, y decían: Saúl ha matado a sus miles, y David a sus diez miles.

Envidia y Resentimiento (1 Sa 18:8)

Rivalidad (1 Sam. 18:9)

Esto desemboco en que Saúl abriera su corazón a que un espíritu malo de parte de Dios lo poseyera (vr. 10)

Malicia (vr. 13 en adelante) Saúl empieza a fraguar la ruina de David.

Como Matar A Su Dragón.

La envidia como vimos es un monstruo de muchas cabezas. Es como el camaleón que va cambiando de colores de acuerdo a la circunstancia

En el caso de Saúl se ve en la forma de promoción, resentimiento, comportamiento errático, adulación y mentiras, falsos regalos, tramas maliciosas, hostilidad y odio.

Un minuto es adulación y el otro es indignación, un minuto es trama maliciosa y otro es asalto en público.

Es necesario que aprendamos a identificar como opera la envidia para matarla y no entrenarla.

  1. La envidia sigue al éxito

Saúl envidiaba a David porque era exitoso.

  1. Opera cerca de casa

Uno no envidia a los que están más arriba que uno, uno envidia a los que uno tiene a la par. Saúl empezó a tener envidia de David cuando lo llevo a su casa.

  1. Involucra un deseo mimético

El deseo simple involucra un sujeto y un objeto. Una persona deseando y el objeto del deseo. El deseo mimético o triangular involucra un sujeto, un objeto y un modelo. En pocas palabras una persona deseando, un objeto deseado y lo más importante, una persona haciendo el objeto deseable, deseándolo primero.

Esto explica porque dos compañeros de cuarto destruyen una larga amistad para competir por la atención de una chica, o porque dos compañeros de trabajo destruyen una alianza estratégica compitiendo por un cliente grande.

El deseo triangular es una forma corrupta de imitación en la que más que desear ser como el modelo, competimos con el deseando reemplazarlo. No es que queremos lo que el modelo tiene, sino que queremos ser el modelo.

Todos hemos pecado de envidiosos en algún punto

Como pastores, como amigos, como hermanos, como padres, como compañeros de trabajo.

Pero si nos vamos a diagnosticar con envidia diagnostiquémonos bien. No solo miremos la cara fea de la envidia sino miremos el lado opuesto y glorioso de la misma.

En la historia de Saúl y David, lo opuesto de Saúl es su hijo Jonatán. Quien tenía todas las razones para envidiar, temer y competir con David.

La victoria de David sobre Goliat es una amenaza a su asunción al trono. Pero Jonatán no resiente la victoria de David. Jonatán reconoce la mano la mano de Dios, la bendición de Dios y la presencia de Dios en David y él lo único que busca es estar cerca de él. A diferencia de Saúl, la cercanía de David no provoca rivalidad y malicia. La canción de las mujeres no produce resentimiento y descontento. Sino un profundo amor y admiración.

Los Tres Enemigos de la Envidia

Si nos hemos probado y hemos fallado que esperanza tenemos? La cruz de Cristo, La gracia de Dios y el profundo gozo de la gratitud a Dios.

  1. La Cruz de Cristo

La única manera de destruir la envidia es por la cruz de Jesús. La sangre de Cristo nos limpia de los pecados de envidia, rivalidad, resentimiento y malicia. Jesús murió para liberarnos de las cadenas de la envidia. Debemos confesar nuestros pecados y genuinamente apartarnos de ellos, pidiendo la ayuda de Dios y confiando en que solamente Cristo perdona nuestros pecados y suple nuestras necesidades.

  1. La Gracia de Dios

(1Co 15:10)  Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana; antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí.

La Gracia de Dios nos define, nos forma y nos llena. No necesitas lo que todo mundo tiene, tienes LA GRACIA! TIENES A DIOS! Y e te aprueba. Él está contento contigo por lo que Jesús hizo por ti. Él nos acepta como sus hijos e hijas. Y le dice: “Este es mi hijo amado en quien tengo complacencia” Y si usted lo cree en lo más profundo de su corazón, usted puede ser libre de la envidia.

  1. El Profundo Gozo de la Gratitud a Dios

Porque estamos definidos por la gracia de Dios, podemos ser agradecidos siempre y por todo. Porque sabemos que Dios nos ha dado a su hijo, sabemos que un día nos dará todas las cosas (Romanos 8:32) mientras eso sucede podemos ser llenos de gratitud por todo lo bueno que de su mano hemos recibido. La gratitud es la postura del alma que recibe la bondad. La gratitud es totalmente incompatible con la envidia. La gente agradecida no puede envidiar.

Pero no debemos detenernos con la bondad de Dios hacia nosotros. También debemos agradecer por lo que Dios hace por otros. Esta es la verdadera señal de un nuevo corazón: cuando miramos lo que Dios le ha dado a otros y no a nosotros mismos y podemos decir “Gracias, Gracias, Gracias Dios porque has sido tan bueno con ellos y conmigo.” Al final, la aprobación de Dios en Cristo es lo que nos libra de ser definidos por las bendiciones y oportunidades de otros. El abrazo de Dios en su hijo nos libra de ser esclavizados por la envidia para que podamos celebrar y disfrutar los dones y habilidades de nuestros amigos y familiares.

orgullo

Por. Manuel Sheran

Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. (Santiago 4:6)

 

Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios,
    Y da gracia a los humildes. (1 Pedro 5:5)

La mayoria de pecados apartan al hombre de Dios pero el orgullo atenta elevar al hombre por encima de Dios.

“El orgullo es el más secreto, escondido y engañoso de todos los pecados”- Jonathan Edwards

Combatir contra el pecado es combatir algo que cambia de formas. Construyendo hacia arriba y derribando hacia abajo

  • Hacia arriba: auto exaltación, auto promoción y auto justificación.
  • Derribando hacia abajo: auto degradación, auto sabotaje y auto condenación.

Auto exaltación: es darse halagos por las cosas buenas en su vida

Auto promoción: es sacar a relucir las cosas buenas para que otros le den halagos

Auto justificación: darse crédito por las buenas obras morales para estar bien delante de Dios o delante de los hombres. (Mateo 6:1-2, Mateo 23:12)

Este tipo de orgullo toma partida en los éxitos propios pero lo hace muchas veces a expensa de los fracasos de los demás. (Lucas 18:9)

Auto degradación, auto sabotaje y auto condenación surgen cuando el zapato calza el pie menos afortunado.

Auto sabotaje es una forma de demolición que destruye el yo.

Auto degradación trata de enfatizar que hemos hecho las cosas peor que cualquiera, porque nos ha tocado peor que cualquiera porque hemos tenido menos que cualquiera

  • Planea un funeral para nuestro ego.
  • ¿Que nos motivaría a que otros vieran estas cosas en nosotros? La auto degradación es una forma engañosa de auto promoción porque en realidad buscamos la afirmación y confianza que pensamos que merecemos.

Auto condenación nos pasa juicio cuando pensamos que nos hemos quedado cortos de nuestros propios estándares.

La auto condenación no se siente vindicada en los ojos de los demás, sino que siente pena porque no se siente a la altura.

El común denominador para estas seis especies de orgullo es la auto preocupación. El orgullo quiere ser el centro de atención. Para bien o para mal. La fijación del orgullo con el Yo. Solamente puede ser contra arrestado con el despojo del yo que trae la Humildad.

La Humildad es el Negativo de la Foto del Yo.

 

Comenzaremos a matar el orgullo cuando experimentemos más y más del negativo de la foto del orgullo: la humildad. Si el orgullo nos pone en una posición de oposición a Dios, entonces la humildad se deleita en tomar una postura de dependencia de Dios. Como lo ilumina claramente el apóstol Pedro en (1 Pedro 5:5)

Luego profundiza más acerca de la espacialidad de la humildad (vr. 6)

Seguidamente responde la pregunta cómo puede uno ser humilde? (Vr. 7)

Si el orgullo insiste en llevar nuestras propias cargas, entonces la humildad es presta a depositar nuestras cargas en Dios.

La humildad nos dice hasta que hacer cuando no sabemos qué hacer. (2 Crónicas 20:12)

Pero en la búsqueda de la humildad debemos asegurarnos de evitar la versión falsa de humildad que proyecta el orgullo: la auto denigración.

Cuál es la diferencia?

Que la humildad no está enfocada en tirarnos a la lona.

“La humildad no es pensar menos de nosotros sino que pensar menos en nosotros” -C.S. Lewis.

En otras palabras, la humildad es fundamentalmente una forma de auto olvido. Totalmente opuesto a la auto fijación del orgullo.

El gozo del auto olvido viene cuando la satisfacción superior en Dios es más fuerte que nuestra auto preocupación.

¿Cómo Puede un Orgulloso Ser Humilde?

  • Conversion

Hay dos lugares donde colisiona el orgullo del hombre. En el infierno o en la cruz de Cristo. El infierno es una escena de colisión que nunca termina, como una película de terror sin títulos finales. Y todos los pecadores merecemos el infierno. La película podría terminar ahí sin mayor implicación pero Dios en su infinita misericordia proveyó otro camino.

El pecado nos hace pensar que la gloria de Dios no importa. Si Dios no juzgara el pecado estaría mandando el mismo mensaje: mi gloria no me importa tanto. Pero la muerte de Cristo nos dice: “Mi gloria me importa tanto que estoy así de comprometido a mi gloria” El sacrificio de Cristo absorbe y satisface totalmente la ira de Dios. Este glorioso aspecto del sacrificio se llama propiciación (Romanos 3:24-25)

El problema es que hemos sido cegados para ver la gloria de Dios en la cruz (2 Corintios 4:3-4) La conversión es el instrumento por el cual la nueva criatura de Dios puede vencer la ceguera y la oscuridad cuando Cristo es proclamado (2 Corintios 4:5, 6)

Ver la cruz con estos nuevos ojos decisivamente vence el orgullo porque revela la verdadera naturaleza del pecado, su maldad y gravedad. Testifica la grandeza de nuestra maldad

  • Santificación

El trabajo decisivo de aplastar el orgullo continua con la santificación. La conversión nos libera para ver la gloria de Dios y eso nos Santifica. No existe la santificación a ciegas. Somos transformados de un nivel de gloria al siguiente al contemplar la gloria de Dios. (2 Corintios 3:18) De esta manera la santificación es una lucha para ver las cosas correctamente. Necesitamos ver más claramente quien es Dios y quien somos nosotros.

  • Glorificación

Ver la gloria de Dios en todo su esplendor- con todos nuestros sentidos- será el golpe final para el orgullo. El Apóstol Juan nos apunta hacia ese día (1 Juan 3:2)